«Estado español y Europa». Artículo de Pablo Hasél desde prisión: ‘La conquista de libertades y derechos exige organización para llevar la lucha a las calles’.

Carta Hasél. Texto recortado.

Pablo Hasél desde prisión

Estado español y Europa

Cuando encarcelaban en tiempos de Franco no lo hacían en nombre de la democracia, hoy los fascistas tienen la desfachatez de hacerlo en nombre de la democracia plena. Es el colmo de los colmos blanqueado por la muleta podemita del PSOE que más allá de conquistar importantes mejoras económicas para sus cuentas de casta, no han mejorado las vidas de la mayoría aumentando la miseria. Tampoco han mejorado las libertades más fundamentales remitiéndonos a los hechos. Pretenden que se olvide desviando la atención asustando con VOX como si ellos no estuvieran en un gobierno que perpetúa las mismas lacras que perpetuarían los otros. Como si no fuera más grave que en nombre de la izquierda y el progresismo se batan récords de paro, pobreza, desahucios y represión en Europa. Permitiendo que en plena pandemia sanitarios tuvieran bolsas de basura como “protección” mientras facilitaban la fuga lujosa e impune del emérito.

Hace escasos días el Consejo de Europa volvía a dar un toque de atención al Estado español por condenas contra artistas y activistas. El mismo día la Comisión de Venecia les reprochaba la Ley Mordaza que ni han derogado siendo una de sus promesas estrella. Todo ello se suma a las recientes y constantes condenas de Estrasburgo por brutalidad policial, torturas y vulnerar la libertad de expresión.

Silencio en el gobierno y los grandes medios de la oligarquía. El régimen lleva muchos años recibiendo toques y condenas sin cambiar su modo de actuar, son tan fascistas que se pasan por el forro hasta lo que les dicen sus socios europeos sin que tenga serias consecuencias. Así que quien crea que hay que esperar a que desde Europa nos liberen de estos niveles de represión está muy equivocado.

La Europa imperialista que permite que miles de personas se ahoguen en el Mediterráneo tras saquear y explotar brutalmente sus países, la que hace pocos años apoyó a los nazis en Ucrania y a los yihadistas en Siria o la que no se opuso con contundencia a la barbarie policial del 1 de Octubre, tampoco forzará con firmeza al Estado español a rebajar la represión, la prueba que hayamos ido a peor tras tantas tímidas advertencias.

Las llamadas de atención desde Europa les molesta y desacredita pero no ejercen la presión necesaria para que alteren su forma de proceder. Que les son incómodos lo prueba que la plataforma estatal de España Global dilapide constantemente millones del erario público en campañas internacionales repletas de falsedades para intentar lavar su imagen, pero se exceden tanto que ni así lo logran e incluso en la reaccionaria prensa británica o yanqui se describe al Estado español como un reino decadente sin libertades.

El falso progresismo del gobierno los sitúa a la derecha de la derecha europea en multitud de políticas. Que el corresponsal en Europa de Washington Post se mostrara escandalizado cuando nos entrevistó por las condenas de prisión contra raperos diciendo que esto sólo pasa en las peores dictaduras, lo resume todo. De ahí que los grandes medios de otros países que no son ejemplo alguno de objetividad, reflejen con menos manipulación lo que sucede aquí que los propios medios locales. Pero ni eso puede llevar a identificar a esos Estados nada modélicos ni a creer que la conquista de nuestras libertades pasa principalmente por librar la batalla en Europa. Por más que sea necesario denunciar al régimen allí donde sea posible, también en Estrasburgo por lenta que sea la burocracia. La conquista de libertades y derechos exige algo menos cómodo que es la organización aquí para llevar la lucha a las calles que más que molestar al Estado, lo teme.

Centre Penitenciari de Ponent, 25/04/21

https://pablohaseldesdeprision.com/

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