Octavillas y palabras con historia: Sobre asesinatos de Eizagirre y Cario; Alfonso Sastre sobre Kepa Crespo Galende; Presos políticos sobre la muerte de Luis Rodríguez en la cárcel de Segovia.

Anverso octavilla asesinatos Eizagirre y Cario.

Muro de solidaridad y denuncias:

Recuperando materiales:

-Octavilla del PCE(r) de julio de 1979 sobre asesinato de Eizagirre y Cario

Reverso octavilla.

*“Dos nuevos crímenes fascistas contra nuestro Partido que no quedarán sin respuesta”

Sobre los asesinatos en París el 28 y 29 de junio de 1979 de los militantes del PCE(r) Francisco Javier Martín Eizagirre y Aurelio Fernández Cario, por parte del BVE, siglas parapoliciales del Estado español.

Cara de Kepa reventada a golpes.

Foto de Kepa Crespo Galende tras las brutales torturas policiales que sufrió en 1979

http://www.presos.org.es/index.php/2018/06/27/foto-de-las-torturas-brutales-que-aplicaron-a-kepa-crespo-galende-en-1979-murio-en-huelga-de-hambre-el-19-junio-1981/

Foto de Kepa Crespo. Agonizando, los ojos muy abiertos.

-Artículo de Alfonso Sastre

Sobre Kepa Crespo Galende, militante comunista muerto en huelga de hambre el 19 de junio de 1981.

Revista Punto y Hora n.º 231, julio 1981

¿Quién podrá resistir esta mirada?

Mi opinión pura y simple es que la pena de muerte ha sido fácticamente restablecida en el territorio administrado por el Estado español. ¡Que digan los parlamentarios y los jueces lo que quieran! Aquí está la pena de muerte, y además precedida de los más varios e innombrables horrores. Recordemos ahora por ejemplo algunos casos más o menos recientes: Arregi, Almería, los cuatro presuntos militantes de los GRAPO ejecutados hace dos días en el Ripollés, y ahora el también estremecedor final de Juan José Crespo Galende, cuyo trágico testimonio -el de su desesperado acabamiento- habría de decir algo a la sensibilidad de tanto sospechoso humanista como anda por ahí clamando contra toda violencia y participando al mismo tiempo de los beneficios de la violencia institucional. El otro día se publicó una foto de Kepa Crespo en un lecho que ya era el de su muerte: una foto que nunca, por mucho que viviera, podría olvidar. Al mirarla me dije: ¿quién podrá resistir esta mirada? Pues bien, ahora que este revolucionario ha muerto me doy cuenta de que era ya una mirada póstuma: de que ya, sin haber muerto aún, nos estaba mirando su memoria… Y respetuosamente me descubro ante su cadáver, como ante los de los demás, sin tener para nada en cuenta -porque ahora sería ignominioso hacerlo- consideraciones tácticas u estratégicas.

Octavilla sobre muerte preso político Luis Rodríguez.

Octavilla comunicado presos políticos sobre muerte de Luis Rodríguez, de 1984.

Un nuevo crimen del socialfascismo

Luis Rodríguez Martínez, ex-militante de los GRAPO, ha aparecido ahorcado en su celda de la prisión de Segovia. Nunca sabremos con certeza las circunstancias que han rodeado su muerte, pero a todos se nos ha venido a la cabeza el caso de los miembros de la RAF en cárceles alemanas, de Agustín Rueda y de tantos y tantos asesinatos que, disfrazados de «suicidios» y «accidentes» han sido perpetrados por los regímenes democráticos en la persona de los presos antifascistas.

Luis Rodríguez Martínez llevaba cerca de seis años en prisión. Durante este tiempo tuvo que soportar largos períodos de aislamiento en las cárceles de máxima seguridad de Zamora y Herrera de la Mancha, esto, unido a los apaleamientos y las repetidas huelgas de hambre, le condujeron a un estado de abatimiento síquico tal que solicitó un traslado de prisión, incapaz de soportar por más tiempo el duro régimen a que estábamos sometidos todos en el centro de exterminio de Herrera de la Mancha.

Desde entonces, su estado mental ha ido empeorando progresivamente, habiendo pasado algunos periodos en el Centro Psiquiátrico Penitenciario de Madrid. Para todos sus compañeros de la prisión de Segovia, donde estaba últimamente, resultaba evidente que no podría soportar por mucho tiempo la situación de reclusión penitenciaria y así lo denunciaron en alguna ocasión. Por otra parte, él mismo solicitó repetidas veces que le fuera concedida la libertad provisional o en su defecto, el traslado a una cárcel catalana, donde pudiera ser atendido por su familia; incluso intentó presionar por medio de huelgas de hambre, lo que no supuso otra cosa que empeorar su salud aún más.

Como es natural, el gobierno del PSOE hizo caso omiso a cualquiera de estas peticiones, despreciando cualquier consideración a su situación mental o personal y empujándole así, inexorablemente, al suicidio. Con esta actitud, el gobierno de Felipe González prosigue la carrera criminal que inaugurara con el asesinato de Juan Martín Luna, añadiendo así un eslabón más a la larga cadena de represión que está caracterizando su mandato: los registros de barrios y pueblos, las detenciones masivas de trabajadores, la tortura sistemática, la guerra sucia, las cárceles de exterminio y la ley de fugas. Ahora se abre el nuevo capítulo de las condenas a muerte de los prisioneros antifascistas.

Los presos políticos del PCE(r) y los GRAPO de la prisión de Soria denuncian ante la opinión pública este nuevo crimen de los socialfascistas, con el convencimiento de que si su actitud vengativa, represora y canallesca ha sido la que ha impulsado a Luis Rodríguez Martínez a ponerse la soga al cuello, mañana, si no lo impedimos, van a ser ellos mismos los que intenten ponérnosla a cualquiera de nosotros haciéndolo pasar, como ya es normal, por un mero «suicidio».

Presos políticos del PCE(r) y los GRAPO

Prisión de Soria, 28-6-84

EDITA: Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos.

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