
Repaso a la historia:
El sistema capitalista:
*Negocio donde el oportunista disfruta de una vida fácil, a expensas de la miseria y sufrimiento de todo el pueblo trabajador.
El objetivo principal del capitalismo es obtener más valor del que se invierte inicialmente. En el sistema capitalista, las personas o empresas invierten capital (dinero) para producir bienes o servicios: compran máquinas, materias primas y pagan salarios a los trabajadores. La idea central es vender el producto final por un precio superior al coste total de producción, generando así una ganancia o plusvalor, y asegurando que el capital final sea mayor que el inicial.
Plusvalía: Los trabajadores venden su fuerza de trabajo al capitalista a cambio de un salario. Sin embargo, durante su jornada laboral, el trabajador produce un valor muy superior al coste de su propio salario. Este tiempo de trabajo excedente, no remunerado al trabajador, genera un valor adicional: la plusvalía. Esta plusvalía es la fuente principal del beneficio para el capitalista.
El trabajador, con su labor, añade valor a las materias primas, produciendo más valor del que representa su salario. El capitalista vende el producto final en el mercado por un precio que siempre incluye esa plusvalía. El beneficio obtenido de la diferencia se lo apropia el capitalista, aunque haya sido generado por el trabajo no pagado del obrero u obrera.
Aunque el ser humano se realizado históricamente a través del trabajo, en la sociedad capitalista esta realización se ve bloqueada por la división en clases sociales y la existencia de la propiedad privada de los medios de producción. La sociedad se divide en clases enfrentadas: la clase explotadora (la burguesía, dueña de los medios de producción) y la clase explotada (el proletariado, los trabajadores). Esta división impide una esencia común y solidaria entre los miembros de la sociedad, creando una ruptura fundamental, el antagonismo de clases.
En los escritos de Carlos Marx se identifica además varias formas interconectadas de alienación bajo el capitalismo:
- Alienación respecto al producto del trabajo: El trabajador vende su capacidad de trabajar (fuerza de trabajo) a cambio de un salario. El producto resultante de su esfuerzo no le pertenece, sino al capitalista. Cuanto más produce, más ajeno se vuelve el mundo de objetos que crea.
- Alienación en la actividad productiva (el trabajo mismo): El trabajo no es voluntario ni satisfactorio, sino forzado. Las máquinas y la especialización extrema (división del trabajo) hacen que el trabajador realice tareas repetitivas, monótonas y poco humanas, sin control sobre el proceso. El trabajo se convierte en un medio para sobrevivir, no en una forma de realización personal.
- Alienación respecto a la esencia humana (Gattungswesen): El trabajo alienado separa al hombre de su propia naturaleza como ser creativo y transformador. Su capacidad de transformar libremente la naturaleza se ve reducida a una mera función productiva controlada por otros.
- Alienación respecto a los otros seres humanos: El capitalismo transforma las relaciones humanas en relaciones mercantiles. La competencia y la división de la sociedad en clases explotadoras y explotadas generan hostilidad y extrañamiento entre las personas, en lugar de cooperación y solidaridad.
- Alienación en la relación con la naturaleza: La naturaleza deja de ser vista como el «cuerpo inorgánico» del hombre, un ámbito de realización, y se convierte primordialmente en una fuente de materias primas y un objeto de explotación económica.
¿Vamos entendiendo qué es y qué pretende el capitalismo?

Ya nos lo dijeron en 1958:
*‘Cómo resultó’
Cartoon del artista comunista danés Herluf Bidstrup que muestra a un oficial nazi capturado durante la Segunda Guerra Mundial que gradualmente se convierte en alto oficial de la OTAN.
Publicado en la revista Krokodil (20 de febrero de 1958), el cartoon fue uno de los muchos de Bidstrup que aparecieron en la prensa soviética y europea del este a finales de los 50.

Herluf Bidstrup (1912-1988) realizó más de 5.000 viñetas, siempre de un entorno de realidad social, convirtiéndose en fino humorista crítico, sin abandonar sus ideas comunistas.

Influencias:
*Afganistán bajo la influencia soviética vs
Afganistán bajo la influencia estadounidense.
La Guerra de Afganistán, se extendió desde 1978 hasta 1992. Y sus antecedentes y posteriores:
La monarquía absolutista gobernaba en el país desde 1926.
La República de Afganistán, proclamada en 1973 y dirigida con mano de hierro por Mohammed Daoud Khan, era un régimen autoritario que carecía de legitimidad popular y enfrentaba una creciente oposición de diversos sectores de la sociedad. El Partido Democrático Popular de Afganistán (PDPA), una coalición de partidos de izquierda, ganó influencia gracias a su plataforma popular y su capacidad para movilizar a los jóvenes y a los descontentos.
El 27 de julio de 1978, el PDPA, liderado por Babrak Karmal, lanzó un golpe de Estado que derrocó al gobierno de Mohammed Daoud Khan. Este golpe, ejecutado por miembros del ejército y de la policía, se produjo en un contexto de total inestabilidad política y social, y fue recibido con sorpresa y esperanza por la población afgana. El nuevo régimen, República Democrática de Afganistán, de carácter comunista, intentó primeramente implementar urgentes reformas económicas y sociales, pero desde el principio se encontró enfrentando una feroz resistencia por parte de ciertos sectores de la población campesina, pero especialmente de los “muyahidines”, guerrilleros islámicos que se oponían al régimen y a la influencia soviética y que contaban con apoyo occidental. La violencia y el caos terrorista que siguieron al golpe, intensificaron la crisis política y social en Afganistán. La guerra se inicia en 1978, terroristas yihadistas contra el gobierno popular que, en sus avances conseguidos, reflejan fotos increíbles ahora.
Los “muyahidines”, con el apoyo tapado o abierto de Estados Unidos, Pakistán y otros países. La Unión Soviética decidió intervenir militarmente en Afganistán en diciembre de 1979, apoyando al régimen de Babrak Karmal. Países de la comunidad internacional, liderada por Estados Unidos y el Reino Unido, condenó la invasión soviética y impuso sanciones económicas a la URSS. Además, la intervención occidental, a través del apoyo ya totalmente abierto a los “muyahidines”, intensificó el conflicto y prolongó la guerra.
En 1988, la Unión Soviética y Afganistán firmaron los Acuerdos de Ginebra. En febrero de 1989 la URSS se retira del país, dejando miles de terroristas muyahidines en las montañas y en las ciudades, que en 1992 derrotan al gobierno comunista y crean el Estado Islámico de Afganistán. Vuelven las fotos de la Afganistán de entonces y ahora.
Para hacerse una idea de lo que EE.UU., Pakistán y demás gobiernos de países anticomunistas surtieron en armamento al terror muyahidín en solo 3 años, y del que nunca dieron datos, decir que se impusieron militarmente a las fuerzas comunistas afganas, que tenían 1.568 tanques, 828 vehículos blindados, 4.880 piezas de artillería, 126 cazabombarderos y 14 helicópteros de ataque. Y un ejército formado por decenas de miles de personas y las milicias progubernamentales, (sólo la de Abdul Rashid Dostum Jozjani, oficialmente contaba con 40.000 hombres procedentes de la minoría uzbeka).
Desde 1992 a 1996 se declara una guerra entre facciones islamistas y talibanes, imponiéndose estos últimos. Las mujeres afganas vuelven al esclavismo.
En 2001, el mayor padre de la criatura EE.UU. culpa a Al Qaeda con respaldo de los talibanes, de los atentados del 11-S. El resto es historia conocida…
Cuando se recuerde la brutal situación de las mujeres en Afganistán, no se olvide poner el antagonismo de su situación entre 1978 hasta 1992.