
Movimiento obrero. Su brutal situación:
En las calles
-OCHOBRE 34 · Balance
El sábado 17 celebramos en Xixón las jornadas Ochobre 34. Fue un recorrido de 1934 a hoy.
Empezamos en Octubre del 34. No para idealizarlo, sino para hacer balance: qué nos enseña hoy aquella revolución.
Pasamos por Duro Felguera: el taller de Barros que quieren convertir en fábrica de blindados de Indra para la OTAN. Y señalamos quién le ha puesto la alfombra roja al rearme en Asturies. No ha sido la extrema derecha. Ha sido la izquierda que gobierna.
Estudiamos la represión contra el internacionalismo, con los casos de Asier y Youssef.
Y llegamos a lo que tenemos delante: el rearme, la OTAN y una Asturies convertida en eslabón de la cadena imperialista.
Al cierre, no fue el movimiento propalestino, sino los propios palestinos, quienes nos dejaron claro lo que necesitan. No basta con rechazar el genocidio. Hay que apoyar a la resistencia, al eje de la resistencia, y oponerse frontalmente al rearme, a la OTAN y a la genocida Unión Europea.
La conclusión fue clara. Nuestras luchas por el empleo, la vivienda y los servicios públicos no se pueden separar de la solidaridad con Palestina y con el resto de pueblos que resisten. El rearme que aquí se paga con recortes, allí cae en forma de bombas.
La Clase T.

¿Crisis? ¡qué crisis!
-Decenas de miles de millones de beneficios.
Empresas:
- Iberdrola: aumenta un 9,6% su beneficio y supera los 5.816 millones hasta septiembre de 2026.
- Inditex: ganó 2.980 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 6,8% más
- Repsol: gana 5.006 millones a septiembre, un 265% más.
- Endesa: ganó 1.470 millones de euros, a junio, un 41% más
- Naturgy: obtuvo un beneficio de 1.758 millones de euros, un 5% más, a septiembre
- Enagas: 204,1 millones de euros, -22,3%…
Banca:
- Banco Santander: 12.405 millones de euros hasta septiembre, +20%
- BBVA: 9.066 millones, +13,6%.
- CaixaBank: 3.080 millones, +17,5%
- Banco Sabadell: 1.376 millones, +21,6%
- Bankinter: 901 millones, un 11% más, a 30 de septiembre.
- Unicaja: 850 millones, +15,2%
- Kutxabank: 639 millones, un 38,4%+
- Laboral: 154,5 millones, +6,19%…

Libros
-Novela sobre la lucha obrera en Vigo en 1997
“Son como glaciares los barcos de acero”
Cynthia Menéndez (Vigo, 1993), escritora y librera, sitúa su primera novela, Son como glaciares los barcos de acero (Pepitas de Calabaza, 2025), en el Vigo industrial para acercarse con una nueva perspectiva al movimiento obrero, en concreto a la huelga contra la privatización del astillero de Barreras en el año 1997. La obra fue distinguida con el premio Antón Losada Diéguez y acaba de ser publicada en castellano, la versión en gallego, su idioma original, está en Galaxia.
-En Son como glaciares los barcos de acero, te acercas a la huelga de Barreras desde la mirada de un niño. ¿Cómo surgieron la voluntad de rescatar este hecho histórico y la decisión de desplazar la perspectiva del relato hacia el hijo de uno de los protagonistas de la movilización?
El libro nace de una pulsión mía de querer hacer literatura obrera, un género que pienso que está poco explorado en la literatura gallega y española en general y que, de hecho, está un poco denostado. Buscaba introducirme en él para hablar sobre mi ciudad y recuperar la idea de las personas de Vigo que se manifiestan, que se rebelan, que luchan. Llegué a esta historia en concreto, que quizá no es la más importante ni para el sector naval ni para el movimiento obrero de Galicia, a partir de la imagen del final del libro, que es cuando los obreros se encierran por Navidad en el astillero y las familias van a cenar con ellos. ¿Sabes cuando encuentras una imagen por la que merece la pena escribir? Esa era mi imagen.
¿Y por qué hablo desde la perspectiva de un niño y no desde la de uno de los obreros? Cuando me puse a investigar, pensé en los peligros que podía tener el relato. Uno de ellos era que los textos sobre el movimiento obrero se alejan a veces de los códigos literarios y no consiguen conectar con el público lector, que es algo que la novela puede hacer de un modo casi mágico a través de los personajes. Otro de los peligros que encontraba era magnificar y hacer héroes de los obreros. Hay un tono a veces mítico de los hombres de la revolución, y una cosa que me encantaba cuando hacía entrevistas era cómo se reparaba en que las familias, sobre todo las mujeres, habían sido las que habían sostenido la lucha, y no solo a través de los cuidados, que es algo que estamos más acostumbrados y acostumbradas a escuchar. Porque era muy duro quedarse en el paro, o perder horas y cobrar menos; y había vergüenza, había culpa, y las mujeres eran las que estaban allí para decir: «No, esto no es así y hay que luchar». Por lo tanto, quería desplazar el foco principal de los obreros y la voz de un niño o de una niña era la medida perfecta, porque miran el mundo sin entenderlo al cien por cien y con asombro.