
Memoria histórica imprescindible:
-Familiares de seis víctimas del Barranco de Víznar, Granada, recuperan sus restos y su memoria
Con Brígida, Arturo, Francisco, Antonio, Juan de Dios y Victoriano son ya 17 las víctimas identificadas de un total de 194 cuerpos recuperados en 29 fosas comunes del cementerio clandestino donde la represión franquista ejecutó a cientos de personas hace 90 años.
Víznar, un municipio situado en la parte centro-este de la comarca de la Vega de Granada se ha convertido durante estos últimos años en un foco de memoria, reparación y justicia. Desde hace seis que el trabajo del equipo del equipo ‘Universidad y Memoria’, del Ayuntamiento de la localidad, del equipo de investigación de la documentalista Silvia González y también de los propios familiares de las víctimas está poniendo luz a esa etapa oscura de nuestra historia. El relieve abrupto y las zanjas del barranco entre Víznar y Alfacar se usaron como un cementerio clandestino para fusilar a centenares de personas. Los crímenes comenzaron de forma sistemática a partir de julio y septiembre de 1936, prolongándose durante los años de la Guerra Civil y sin juicio previo.
Además de Carmela Rodríguez Parra, Francisco Soriano López, José Raya Hurtado, José García Esteban, Juan de Dios Adarve López, Antonio Rosales Ruiz, Eloísa Martín Cantal, Fermín Roldán García, Francisco Ruiz Guiraum, Marcelino Gámiz Garzón y Francisco del Águila Rodríguez; este sábado, 19 de septiembre, Brígida, Arturo, Francisco, Antonio, Juan de Dios y Victoriano se han encontrado de una vez por todas con los suyos en una ceremonia de entrega de restos tan emotiva como cada una de las que se han celebrado en este municipio. Un pueblo que ya ha puesto en marcha el proceso para convertir el Barranco en un Espacio de Interpretación de la Memoria y habilitar un mausoleo para homenajear a todas las víctimas, y enterrar a aquellas que no han sido identificadas, que se mantuvieron ocultas durante tantos años en las fosas.
El proceso para rescatar del olvido a las víctimas del franquismo en el Barranco de Víznar (Granada) no se detiene en la excavación de la tierra; es un engranaje minucioso donde se cruzan la investigación histórica, la arqueología, la genética, la sociología y la antropología. Tras más de tres años de intervenciones sistemáticas, el equipo multidisciplinar de ‘Universidad y memoria’ afronta la fase final en el sector central del barranco mientras continúa la labor continua de toma de muestras de ADN y acompañamiento a los familiares, en un trabajo que Fran de Asís Carrión, sociólogo del equipo de la UGR, califica como “una carrera de fondo contra el olvido”.

*Victoriano Alcantud Cubillas.
De Victoriano Alcantud Cubillas nos cuenta el equipo de la UGR que tenía 39 años cuando fue detenido en su casa del Realejo. Era comerciante, contable, marido y padre de seis hijos. Militaba en el Partido Republicano Radical Socialista y había ejercido como apoderado del Frente Popular en las elecciones de 1936. Esa condición sería utilizada posteriormente por las autoridades franquistas para abrirle un expediente de responsabilidades políticas. El 21 de septiembre de aquel año fue sacado de la prisión provincial de Granada junto a otras catorce personas. Horas después, en las inmediaciones del Barranco de Víznar, fue ejecutado. Durante décadas, para su familia no hubo una tumba, ni una fecha de muerte, ni siquiera una palabra capaz de nombrar lo ocurrido.
*Juan de Dios Milán Calvo.
Tenía 45 años cuando lo detuvieron en su puesto de trabajo. Era el 5 de septiembre de 1936 y trabajaba como obrero en la fábrica de explosivos del Fargue. Alrededor de 1915 se trasladó desde Almería, junto a su esposa, Joaquina Calvo Escamilla, a Granada. El matrimonio tuvo cinco hijos y acabó estableciendo su domicilio en Fargue. Allí trabajó y formó parte de la Sociedad de Trabajadores del Fargue, vinculada a la UGT. Las autoridades franquistas abrieron un expediente de responsabilidades políticas en el que se le acusaba de haber pertenecido al Frente Popular.
*Francisco José Arturo Muñoz Toral.
Joven inquieto, lector y profundamente comprometido con sus ideales, Arturo militaba en la CNT y en las Juventudes Libertarias de Granada. Su activismo le costó la libertad por primera vez en marzo de 1935, cuando fue detenido junto a otros compañeros por ser los responsables de la elaboración y difusión de La Voz Confederal, un periódico anarquista local, además de folletos y octavillas. El 10 de septiembre de 1936, Arturo fue detenido en su domicilio familiar. Una semana después, asesinado, cuando tenía 23 años de edad.
*Brígida Pardo López.
Brígida estaba casada con José López Robles, que fue concejal del Frente Popular. El matrimonio vivía en el número 1 de la carretera de Güevéjar y se dedicaba a las faenas del campo. Participó en la manifestación del Primero de Mayo de 1931 en Granada y en los actos del centenario de la muerte de Mariana Pineda. En 1933 estuvo en la inauguración de la Casa del Pueblo de Güevéjar y un año después participó en la huelga campesina. A finales de junio de 1936 formó parte del reparto de tierras del cortijo Tejútor. Brígida fue detenida el 20 de agosto de 1936 por falangistas locales y trasladada a Granada a comienzos de septiembre. La acusan de haber sido interventora del Frente Popular y de haber hecho propaganda. El 7 de octubre de 1936 fue sacada de su celda junto a otras nueve mujeres y dos hombres y asesinada. Tenía 32 años. Con su familia, de 9 hermanos, se cebó la brutal venganza represiva: Brígida, Ramiro y Joaquín fueron fusilados. Los demás hermanos, represaliados y a prisión.

-Loriguilla homenajea a Ángel Alcácer, víctima de la represión franquista, 88 años después de su muerte.
Loriguilla, Valencia, recuperó el primer fin de semana de septiembre una parte de su historia con el homenaje a Ángel Alcácer Cervera, un vecino del municipio cuya vida quedó ligada a Ribes de Freser, Girona, hace 88 años.
La alcaldesa se desplazó desplazado hasta esta localidad catalana junto a familiares de Ángel Alcácer para recordar su figura y acompañar a sus descendientes en un acto marcado por la emoción y el reconocimiento.
Ángel Alcácer nació en Loriguilla en 1909 y falleció el 5 de agosto de 1938, cuando tenía 28 años, en el Balneario de Montagut, entonces habilitado como hospital militar. Posteriormente fue enterrado en la fosa común del cementerio de Ribes de Freser, donde permaneció durante décadas. “Habéis conseguido hacer de este día algo inolvidable y, sobre todo, un acto profundamente respetuoso y emotivo para la familia de Ángel Alcácer”.
El regreso a Loriguilla supone hacerlo con una parte de su historia recuperada.