
Muro de solidaridad y denuncias:
Cárceles = mataderos
-Muere por suicidio un preso de la cárcel de Quatre Camins.
Un preso del centro penitenciario de Quatre Camins, en La Roca del Vallés (Barcelona), murió por suicidio durante la madrugada del 20 de septiembre.
El preso, del que no se facilita edad ni identidad, se encontraba en Quatre Camins desde el pasado mes de abril, y en el momento de los hechos estaba ubicado de forma temporal en el módulo de ingresos.

-27 septiembre: Fallece un preso dentro de la cárcel ceutí de Mendizábal.
Había ingresado de forma preventiva a la espera de juicio el día anterior, tras ser detenido por la Guardia Civil
Un preso ceutí preventivo que había ingresado 20 horas antes en la cárcel de Mendizábal, en Ceuta, ha fallecido entre dichos muros.
Tras su arresto el viernes 25 y su presentación en los juzgados el mismo sábado 26, se decretó el ingreso en prisión a donde fue conducido a la espera de juicio. Esa noche falleció.
El fallecido, vecino de Ceuta, llevaba desde el sábado en prisión preventiva esperando por tanto la celebración de la vista oral al no haber reconocido el delito por el que fue detenido en esta fase inicial judicial.
El fallecimiento ha ocurrido dentro del centro penitenciario que oficialmente no ha aportado más datos al respecto en espera de la autopsia.

Genocidio en Palestina
-La cara sionista española en las IDF
Al menos 451 colonos españoles con pasaporte israelí han participado en operaciones del ejército israelí en Gaza sin ser investigados por la Audiencia Nacional, situando a España en el puesto 21 del ranking de ciudadanos extranjeros en las filas sionistas.
La presencia de españoles en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI o Tzáhal) es un fenómeno relativamente documentado, lo que permite elaborar una fotografía más precisa de la presencia de tropas españolas que en otros contextos bélicos. En este caso, los españoles que empuñan las armas para el Estado de Israel son casi exclusivamente ciudadanos con doble nacionalidad hispano-israelí o colonos que realizan aliyá (vivir como colonos en Palestina) amparados en la Ley del Retorno de 1950, y cumplen el servicio militar obligatorio.
No se trata de mercenarios en el sentido estricto del derecho internacional. El servicio es obligatorio para ciudadanos y residentes israelíes, con 32 meses para hombres y 24 para mujeres, con variaciones, e incluye a reservistas, una realidad de sobra conocida por aquellos que deciden optar por la nacionalidad israelí.
Se estima que al menos 451 colonos españoles con pasaporte israelí sirvieron en las FDI durante la ofensiva sobre la Franja de Gaza, según los datos publicados por el medio británico Declassified UK.
Además, entre 2015 y 2025 se registraron unos 988 nuevos colonos desde el Estado español, con un pico de 105 en 2019 y 101 en 2025, y la comunidad española residente en la Palestina ocupada por el Estado de Israel en total ronda las 7.000-7.200 personas. Existen también voluntarios de corta duración en el programa Sar-El, de apoyo logístico en las bases, que no combate directamente, con grupos desde el Estado español desde 2019 de más de 20 personas en viajes estacionales y cientos de hispanohablantes en total a lo largo de los años, con una duración típica de una a tres semanas ampliable.
Los testimonios publicados en medios españoles, casi siempre con nombres y apellidos, muestran unos perfiles que se identifican plenamente con el proyecto sionista y justifican sus crímenes. Los relatos recurrentes recogidos muestran una combinación de motivación ideológica sionista fuerte, vínculos familiares, integración en la sociedad colonial y nacionalismo dual.
No hay persecución judicial conocida hasta la fecha contra los españoles que sirven en el ejército genocida israelí, aunque el Gobierno español presuma internacionalmente de ser un firme defensor de los derechos humanos. A quienes sí investiga la Justicia española es a Asier y Youssef, militantes de Iranekin Bat y Samidoun, detenidos el 16 de junio en Bilbo y Getxo en una operación dirigida por la Audiencia Nacional, acusados de “pertenencia a grupos terroristas, financiación del terrorismo, apología y captación” por organizar charlas informativas y participar en ayudas a familias civiles golpeadas por el genocidio en Palestina y el Líbano.
–https://diariosocialista.net/2026/09/27/la-cara-espanola-de-las-idf/