Henry Barbusse ‘El infierno’: ‘Hay que remontarse a la fuente del mal. Para curar la opresión y la guerra, tenemos razón en atacar con todos los medios útiles el principio de la riqueza individual y el culto a la patria’.

Portada de una edición en inglés del libro ‘El infierno’.

Alientos de lucha

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El infierno

Henri Barbusse

(Francia 1873 – Moscú 1935)

“El anciano se incorporó en su silla, esbozando ya un gesto de protesta, como si quisiera decir “¡no lo diga!”. Pero el joven no podía dejar de hablar.

Son la propiedad y la patria —dijo.

¡Shhh…! —exclamó el médico viejo—, en este terreno yo no lo sigo. Reconozco los males presentes. Apelo con toda el alma a una nueva era. Es más: creo en ella. ¡Pero no hable así de los dos principios sagrados!

¡Ah! —dijo con amargura el joven—. Habla usted como los otros maestros… Y sin embargo, hay que remontarse a la fuente del mal, de sobra lo sabe usted, y lo sabe —con violencia—. ¿Por qué hace usted como si no supiese”… Si queremos curar la opresión y la guerra, tenemos razón en atacar con todos los medios útiles, todos, el principio de la riqueza individual y el culto a la patria.

No, no es lícito —exclamó el anciano, que se levantó muy alterado, y lanzó a su interlocutor una mirada dura, casi salvaje…

¡Sí, sí es lícito! —gritó el otro.

De pronto doblegóse la cabeza canosa, y el viejo dijo en voz baja:

Sí, es verdad, es lícito. (…)

El estudioso viejo siguió hablando, exaltándose en una revelación sincera, embriagándose de verdad:

¡Sí, lo sé, lo sé, se lo aseguro! Sé que, pese a la maraña de argumentos y al dédalo de casos especiales en que nos perdemos, nada quebranta la sencillez absoluta con que podemos decir que la ley (merced a la cual nacen unos ricos y otros pobres y se perpetúa en la sociedad una desigualdad crónica) es una suprema injusticia, sin más fundamento que la que antaño creaba razas de esclavos. También sé que el patriotismo se ha convertido en un sentimiento estrecho y agresivo que fomentará, mientras exista, guerras horrorosas y el agotamiento del mundo; que ni el trabajo, ni la prosperidad material y moral, ni las nobles delicadezas del progreso, ni las maravillas del arte, han menester para vivir una emulación rencorosa, y que, por el contrario, con todo ello acaban las armas. Sé que el mapa de un país se compone de trazos convencionales y nombres mal barajados; que el amor innato de nosotros mismos nos acerca más al hombre en general que a los individuos que forman parte de un mismo grupo geográfico; que somos compatriotas, en mayor medida, de los que nos comprenden y aman y se hallan al mismo nivel de nuestra alma, o padecen de servidumbre idéntica, que de aquellos con quienes nos tropezamos en la calle… Las agrupaciones nacionales, unidades del universo moderno, son lo que son, lo concedo. El amor si no degenerase, según vemos en todas partes, en vanidad, espíritu de predominio y de acaparamiento, rencor, envidia, nacionalismo militarismo, en un desenfrenado correr hacia la muerte. Por la deformación creciente, monstruosa, del sentimiento patriótico, la humanidad se mata, la humanidad se muere y la época contemporánea es una agonía.”

Foto. Henry Barbusse.

Sobre el autor

Escritor e intelectual cuya trayectoria política va pareja a la agudización de la lucha de clases.

Cuando el Partido Socialista francés se negó a entrar en la III Internacional, Barbusse ingresó en el PCF. Desde el Socorro Rojo (del que era vicepresidente) organizó campañas para impedir el asesinato de Sacco y Vanzetti o denunciar la invasión de Abisinia por parte de Italia. Durante los años 30 viajó a la URSS, donde escribió las biografías de Lenin y Stalin. Barbusse cobró notoriedad con sus novelas El infierno y El fuego, basadas en su experiencia en la I GM. Durante su último viaje a la URSS contrajo una neumonía y murió al llegar a Moscú. Decenas de miles de moscovitas desfilaron durante tres días ante su féretro.

Lo mismo sucedió cuando su cadáver fue repatriado a París.

*Descarga del libro:

http://www.presos.org.es/index.php/2020/09/02/el-infierno-novela-de-henry-barbusse-fenonemo-social-que-hizo-temblar-los-planteamientos-mas-conservadores-de-la-europa-de-la-epoca-descarga-del-libro/

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