
Movimiento obrero, su brutal situación:
-Trabajar hasta la extenuación:
Disminuyen los trabajadores que se jubilan anticipadamente y crece quienes prolongan su vida laboral.
Las cifras hablan claro: cada vez menos trabajadores pueden jubilarse anticipadamente y cada vez son más quienes prolongan su vida laboral. Lo que se presenta como una inevitable ‘modernización’ del sistema de pensiones para hacerlo ‘sostenible’ en realidad es una presión creciente para hacer trabajar más años a la clase trabajadora antes de acceder a una jubilación digna.
Las sucesivas contrarreformas de las pensiones han provocado que, según datos estadísticos oficiales, las jubilaciones anticipadas representasen el 31,3 % de las nuevas altas en 2025, frente al 40 % en 2019 y el 43,4 % en 2017. En sentido contrario, las jubilaciones demoradas pasaron del 4,8 % en 2019 al 10,9 % en 2025. La edad ordinaria de jubilación, además, aumentará hasta los 67 años a partir del próximo enero.
Detrás de estos datos hay una cuestión de clase: ¿por qué quienes han trabajado durante décadas tienen cada vez más dificultades para retirarse sin sufrir una penalización económica?
Las reformas de las pensiones han endurecido las condiciones de acceso a una jubilación digna y han introducido incentivos para prolongar la vida laboral, de modo que las penalizaciones por jubilación anticipada reducen de forma permanente la pensión, dependiendo de los años cotizados y de las circunstancias del retiro, lo que obliga a muchos trabajadores a elegir entre continuar trabajando, cuando ya acusan el desgaste físico, o aceptar una pensión menor.
Frente a ello hay que subrayar que el aumento de la productividad del trabajo es fundamento más que suficiente para defender el derecho a una jubilación digna. Si la sociedad puede producir más bienes y servicios con cada hora trabajada, ello debería repercutir en un mejora de las condiciones de vida, la reducción del tiempo de trabajo y disfrutar de más años de descanso para quienes producen la riqueza. Y en ese sentido, la productividad por hora trabajada en el Estado Español creció a una media anual del 0,74 % entre 1995 y 2022 (más de un 20% acumulado en todo el período), según el Consejo de Productividad de España.
Sin embargo el incremento de la productividad no se traduce automáticamente en mejores salarios, pensiones más altas o jornadas más cortas. Por el contrario, el aumento de la tasa de explotación de la clase trabajadora se convierte en mayores beneficios patronales, mientras empeoran los salarios, las pensiones y otros derechos sociales (vivienda, sanidad, transporte…). El problema no es que vivamos más años sino que lo debiera ser un beneficio colectivo se convierte en un aumento de las ganancias del capital, una característica inherente a la naturaleza del sistema capitalista.
En realidad las pensiones son salario diferido que se retiene al trabajador para que pueda tener un futuro digno, garantizado mediante un sistema público de pensiones. Defender las pensiones públicas supone garantizar que quien ha trabajado durante décadas pueda retirarse sin castigos económicos. Exige también salarios dignos, empleo estable, mejores condiciones laborales y una financiación suficiente mediante las aportaciones patronales a la caja común, que no son otra cosa que parte del salario del trabajador que percibirá cuando se jubile.
La jubilación es un derecho conquistado por la clase trabajadora. Si los procesos económicos permiten producir más con menos tiempo de trabajo, una parte de esa riqueza debe traducirse en más tiempo para vivir, descansar y disfrutar de una vejez digna. Trabajar más años no puede ser el destino inevitable de quienes han sostenido la sociedad con su esfuerzo.
Frente a estos recortes de derechos, la respuesta no puede limitarse a la indignación: hace falta organización y movilización de la clase trabajadora. Así es como siempre se han conquistado y defendido derechos. Solo con la unidad, la organización y una lucha sostenida y contundente podremos hacer frente al retroceso de derechos y abrir la perspectiva de mejores pensiones, menos tiempo de trabajo y una vida digna para toda la clase trabajadora.

*Opinión
-¿Con 20 años hoy, jubilación a los 75?
Desde mi punto de vista, el debate de las pensiones está totalmente falseado. La hucha general de pensiones es el bolsín de dinero de los propios trabajadoras, retenido a lo largo de su etapa laboral. Su dinero. Punto. Todo debate que incluye recortes o planes privados es falso, interesado y los sinvergüenzas que lo defienden lo saben perfectamente.
La jubilación en 2027 será con 67 años, y sólo será del 100% si tienes cotizados 37 años. Todo este debate se basa y afecta (actualmente y en pocos años más) a lo que llamaron generación boom de los años 60 del siglo pasado. Y ya vemos que aún en ese debate millones de trabajadores que empezaron a trabajar con 18 años no han llegado a esos 37 años por culpa de reconversiones salvajes, hundimiento de ciertos sectores con etapas de desempleo, o la piratería de muchas empresas.
Pero, y los jóvenes que con 20 años aún no han comenzado su carrera laboral, ¿qué futuro de pensiones tienen? En unos tiempos en que es cuasi obligatorio contar con título de carrera o profesión, la juventud inicia su vida laboral con 20 a 24 años, ya varios años más tarde que los del ‘boom’. Otros cientos de miles se señalan como desempleados en esa horquilla. La gran mayoría empezará en trabajos temporales aparte de precarios. Conocerán etapas de desempleo, de trabajos solo en temporada… Haciendo cuentas, para cuando esta generación hoy joven se pueda jubilar, exigirán al menos en torno a los 38,5 a 40 años para un 100% (pues muy pocos llegarán a esa cantidad desde la perspectiva actual), pero ¿con qué años? Si contamos con que este año que entra es de 67, ya se han oído voces ‘entendidas’ que apuntan a los 75 años para las jubilaciones futuras de los hoy trabajadores primerizos.
Ahí está uno de los debates y la denuncia, no en privatizarlas o recortar sus ingresos.
Otro y paralelo, si los datos indican que cada año las empresas tienen mayores beneficios, obviamente sacados de la plusvalía cedida por el trabajador, ¿por qué se incrementan y no disminuyen los años de cotización, si la tasa de beneficio que aportan los trabajadores a las empresas es cada día mayor?
El tercero, la miseria de muchísimos millones de pensiones ACTUALES. Exigir y luchar por una subida suficiente para lograr una pensión mínima DIGNA y compensada con la carestía actual de la vida.