
Memoria histórica imprescindible
Fosas de asesinados
-Cáceres destapa la gran fosa de la represión franquista: podría albergar hasta 300 cuerpos.
El proyecto de iniciación de obra, comenzó el 7 de octubre, marca una de las exhumaciones de mayor dimensión en Extremadura.
Los trabajos de exhumación de la fosa común del cementerio municipal han arrancado después de completar los trámites administrativos y los permisos necesarios para intervenir en este espacio, en el que las investigaciones históricas apuntan a que podrían encontrarse los restos de hasta 300 personas asesinadas.
«Esa previsión de 300 cuerpos se mantiene, pero hasta que no abran no podemos saber qué nos vamos a encontrar». Apero esa previsión procede de la investigación histórica realizada durante años por la Asociación Memorial en el Cementerio de Cáceres AMECECA, que ha reconstruido la identidad y el destino de cientos de personas represaliadas en Cáceres. La asociación explicó en mayo que tiene documentadas casi 700 víctimas mortales de la represión en la ciudad y que más de 530 fueron fusiladas. De algunas se conoce el lugar en el que fueron enterradas, mientras que de otras todavía no se ha podido determinar el paradero de sus restos. Según la documentación y los testimonios recopilados por la asociación, una parte de esas víctimas podría encontrarse en la fosa situada bajo el actual memorial del cementerio, de ahí la estimación de alrededor de 300 cuerpos, mediante la reconstrucción histórica previa.
Los trabajos están dirigidos técnicamente por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, especializada en la investigación y exhumación de fosas de la Guerra y la dictadura franquista, y la intervención puede prolongarse meses de estudios y trabajos de arqueología, antropología y ADN, que obligará a mantener los trabajos de forma ininterrumpida desarrollar de forma progresiva y exhaustiva las distintas fases de excavación, recuperación, documentación y estudio de los restos, que desembocará en la identificación de las víctimas y la restitución de sus restos a las familias.
Tras 90 años de los crímenes impunes, ya era hora de rescatar los restos de los asesinados.

Dignificación
-Los 5.600 presos de la isla de San Simón: lo mejor de Galicia, bajo el terror franquista.
Primer homenaje a los represaliados entre 1936 y 1943 en este campo de concentración donde medio millar perdieron la vida, y a las 55 madriñas de Redondela que los auxiliaron con comida y ropa de abrigo.
5.600 presos políticos represaliados entre 1936 y 1943 en estas islas, recién declaradas Lugar de Memoria Democrática, donde más de medio millar de hombres perdieron la vida, sin contar a los que fueron trasladados a tierra para ser ejecutados y arrojados a cunetas. Maestros, sastres, médicos, marineros, abogados, campesinos, carpinteros, escritores, zapateros, periodistas…

«Aquí quíxose executar a derrota da humanidade», declama Manuel Rivas, despeinado por el vendaval. «Escoito confundidos os ecos dos que non tiveron voz […], as voces dos presos, das madriñas, dos seres subalternos guindados ás aguas atados de mans, de cinco en cinco, tiroteados en terra, e afogados na fame e no mar», recita Olga Novo. «No lo olvides nunca, le dijo Max Aub a su hijo, en su obra Campo de los almendros, aquellos hombres deshechos eran lo mejor de España, y yo añado: los presos de San Simón eran lo mejor de Galicia. No lo olvidéis nunca», pide Fernando Martínez, que homenajea a las madriñas, 55 mujeres de Redondela que tejieron una red clandestina de solidaridad para llevar cartas, comida y ropa de abrigo a los reclusos. Fueron agredidas, rapadas y humilladas por ello. Y nombra a Ernestina Otero, maestra y pedagoga de la Institución Libre de Enseñanza, que desinfectaba en la rebotica de su marido prendas llenas de piojos y manchas de sangre. Su nieto, Manuel Puga, se emociona; tardo en acercarme. Luego, me enseña una cajita roja con dos anillos que los presos tallaron con fichas de dominó para su abuela, en señal de agradecimiento. «Foi depurada no 36, sacáronlle a cátedra. Era moi duro ser dunha familia roja, estábamos marcados», se quiebra; nos abrazamos.

Las familias de los presos recibieron las declaraciones de reconocimiento y reparación que certifican la ilegalidad de sus detenciones, consejos de guerra y sentencias.

-Dignificación y reposo de familia.
La fosa común existente en el cementerio de Ardisa, Zaragoza, contiene los restos de cinco hombres procedentes de los cercanos pueblos oscenses de Ayerbe y Los Corrales. Fueron asesinados por los sublevados el 17 de septiembre de 1936.
Hace algunos años la tumba ya fue señalizada y dignificada, y ese mismo lugar fue elegido como lugar de descanso definitivo por el hijo de una de las víctimas en 2004.
- Luís Cucalón
- Ángel Gracia Alastruey
- Felix Lacambra Ferrer
- Prudencio Lorente
- Mariano Sanclemente Ascaso
Podrían yacer allí Gaudencio Pérez Bernués, de Los Corrales y otros tres hombres cuya muerte aparece registrada en Ardisa ese mismo día. En el archivo de RTVE de fosas (2026), dan a Gaudencio como un 6º asesinado.