
Muro de solidaridad y denuncias:
Criminalización:
-Los encausados por las protestas contra Israel en la Vuelta 2025 piden suspender los procesos.
El colectivo navarro de procesados y sancionados por las protestas contra Israel en la Vuelta ciclista a España de 2025 han exigido la suspensión de todos los procedimientos administrativos y judiciales derivados de aquellas movilizaciones.
Lo han hecho en un acto celebrado en la Plaza del Castillo de Pamplona en el que también han exigido «sanciones contra instituciones y empresas que fomentan el genocidio» y «que la legislación deportiva contra el racismo, la xenofobia y la intolerancia se utilice contra quienes practican esas conductas, y no contra quienes las denuncian».
En el discurso leído durante la concentración, asimismo, se ha asegurado que un año después de las protestas en la Vuelta «las razones que les llevaron a salir a las calles siguen existiendo».
«Hace un año, miles de personas salimos a la calle para denunciar la participación del equipo Israel Premier-Tech en la Vuelta. Salimos para denunciar la presencia de un equipo que representaba un Estado genocida. Salimos para expresar nuestra solidaridad con Palestina. Y salimos para hacer boicot», han subrayado.
Han afirmado que a raíz de aquellas movilizaciones «en Euskal Herria siete personas están siendo procesadas y más de 30 fueron sancionadas». En el caso de Navarra, los organizadores del acto han señalado que ha habido cuatro procesados y cuatro sancionados.
En el caso de la Comunidad Foral las protestas tuvieron lugar al paso de la prueba por Lumbier.
En el acto han afirmado que en toda España, según datos de Amnistía Internacional, suman «un total de más de 30 detenciones y 108 sanciones, 91 basadas en la legislación contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte».
Han apuntado que es una legislación «que permite sanciones que pueden alcanzar los 60.000 euros».
«Hay personas que nos enfrentamos a procedimientos penales con posibles penas de prisión de entre uno y seis años», han resaltado.
Han señalado al Gobierno español «porque mientras públicamente habla de defensa de los derechos humanos, en la práctica no ha hecho lo necesario para impedir que Israel siga participando en acontecimientos internacionales», según los convocantes.
También a los gobiernos autonómicos «que tenían capacidad para actuar y decidieron no hacerlo», han dicho.
«Señalamos también a la dirección de la Vuelta Ciclista a España porque tenía capacidad para excluir al Israel Premier-Tech de la competición y decidió mantenerlo», han aseverado.
Han declarado, asimismo, que durante este año «el pueblo palestino ha seguido sufriendo una violencia insoportable».
«Mientras tanto, la atención política y mediática ha ido desapareciendo. La movilización popular ha perdido fuerza. Y creemos que eso también hay que decirlo», han transmitido. Han considerado que «los gobiernos y los grandes medios de comunicación tienen una enorme responsabilidad en esta pérdida de atención».

Censura:
-Un artista denuncia censura a su obra en memoria de las agresiones fascistas en “Fachadolid”.
La exposición jamás inaugurada del artista Íñigo Varona prometía un recorrido en miniatura por ‘La otra transición vallisoletana’, pero fue cancelada horas antes de la apertura cuando el artista se negó a eliminar algunos elementos.
Sobre los expositores, varias réplicas: una nave incendiada en las primeras huelgas de la ciudad, un mural en defensa del espacio público, un escudo de Valladolid con una casa molinera, el edificio más alto de la ciudad con la pintada “OTAN NO”. La exposición jamás inaugurada del artista Íñigo Varona prometía un recorrido en miniatura por La otra transición vallisoletana. Un futuro truncado por la existencia de un elemento más: un cartel de azulejo con la inscripción “Fachadolid”, por el que la institución propietaria de la galería, la Diputación de Valladolid, ha clausurado definitivamente la muestra.
El artista confiesa a El Salto que nunca había vivido una situación similar, que denomina, sin titubeos, censura. Aunque el vallisoletano se define como una persona de procesos lentos y sosegados, no le fue difícil tomar la decisión con la rapidez que le exigieron. “Mucha gente ha puesto sus cuerpos y sus vidas para que nosotros estemos ahora donde estamos y yo no me iba a censurar”, ha defendido el artista vallisoletano.
La obra de Varona no profundiza, de acuerdo al artista, en una “memoria muerta“, sino que indaga en problemáticas extrapolables al presente. El escultor recuerda, en conversación con El Salto, cómo este mismo verano el nuevo presidente de Nuevas Generaciones del PP, Ignacio Dancausa, utilizó el término durante su XVI Congreso. “Valladolid, o ‘Fachadolid’, como me gusta a mí llamarlo, será testigo del inicio de la edad dorada de Nuevas Generaciones”, afirmó entonces Dancausa. Meses después, el escultor narra que el responsable de comunicación de la presidencia de la Diputación cuestionó que su obra pudiera ser denominada arte, que el término Fachadolid impreso en los azulejos faltaba el respeto a la institución y que la exposición era “demasiado ideológica”.