
Muro de solidaridad y denuncia
El TEDH acepta una demanda por torturas en el CIE de Barcelona
Los malos tratos y las inhumanas condiciones a las que el Estado español somete a los migrantes en los Centros de Internamiento de Extranjeros han sido objeto de denuncia por multitud de colectivos y organizaciones antirracistas, anticarcelarias y solidarias. Campañas de todo tipo, como la marcha anual al CIE de Aluche en Madrid dan buena cuenta de una injusticia contra la que se lleva décadas luchando.
Ahora, por primera vez, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha admitido a trámite una demanda presentada por una persona que denunció torturas y malos tratos durante su internamiento en el CIE de Barcelona. En concreto, el tribunal ha comunicado al Gobierno que examinara esta demanda presentada por Iridia, centro de defensa por los derechos humanos, en nombre del denunciante.
Este hombre denunció tanto las torturas y malos tratos de los funcionarios del CIE, como «la falta de una investigación efectiva de los hechos por parte de las autoridades españolas». Al respecto de la falta de investigación Iridia remarca que el tribunal ha hecho una petición a España en la que «deberá dar ahora explicaciones sobre las deficiencias en la investigación de este caso en particular y sobre los protocolos de prevención de los malos tratos en los CIE a nivel general».
Según la demanda, las autoridades españolas no llevaron a cabo una investigación efectiva ante la denuncia por torturas y que hubo «deficiencias» en este procedimiento, como por ejemplo, que las imágenes de las cámaras de seguridad no fueron custodiadas adecuadamente por parte del CIE y no pudieron recuperarse cuando así lo ordenó el juez. Además, el denunciante fue expulsado del país antes de que pudiera declarar sobre los hechos.
Finalmente, aunque se practicó al denunciante un reconocimiento médico que acreditó las lesiones compatibles con la agresión denunciada y de secuelas psicológicas relacionadas con los hechos, el procedimiento fue archivado en España, motivo por el cual Iridia llevó el caso al TEDH.
Iridia señala que la decisión del TEDH «es especialmente relevante porque permitirá examinar las obligaciones del Estado de proteger a las personas privadas de libertad y de investigar de manera rigurosa, independiente y efectiva cualquier denuncia de tortura o malos tratos». Además, recuerdan que «esta obligación resulta especialmente importante en los Centros de Internamiento de Extranjeros, unos espacios de privación de libertad en los que las personas internas se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad y bajo la custodia directa del Estado». También consideran que «los CIE son un espacio de ausencia de derechos: no solo porque implican la privación de libertad por motivos estrictamente administrativos, vinculados a políticas públicas de control de fronteras, sino también porque no disponen de mecanismos reales y efectivos de prevención de la tortura».
A pesar de ser la primera demanda relacionada con los CIEs aceptada a trámite por el TEDH, no es ni mucho menos la primera denuncia por falta de investigación de torturas en el Estado español. El propio ministro de interior Fernando Grande-Marlaska estuvo involucrado en varias denuncias de torturas que acabaron causando condenas al Estado español por falta de investigación efectiva de denuncias de torturas en régimen de incomunicación. Aún así, como hemos podido ver en el caso del ministro y muchos otros, este Estado continúa premiando a los torturadores y aquellos que los encubren.