
Cine para la denuncia y la resistencia
Agenda
(Anexo a la película Masacre: ven y mira)
El brutal tratamiento dado a los prisioneros de guerra soviéticos violaba todas las normas de la guerra. Se estima que alrededor de 5,7 millones de soldados soviéticos cayeron en manos alemanas durante la Segunda Guerra Mundial. Según el comando del ejército alemán, en enero de 1945 solo alrededor de 930.000 prisioneros de guerra soviéticos quedaban en manos alemanas. El ejército alemán utilizó alrededor de un millón de prisioneros de guerra soviéticos como auxiliares del ejército alemán y de las SS. Aproximadamente medio millón de prisioneros de guerra soviéticos habían escapado de la custodia alemana o habían sido liberados por el ejército soviético mientras este avanzaba hacia Alemania por la Europa oriental. Al fin de la guerra, los restantes 3,3 millones, o aproximadamente 57% de los prisioneros, estaban muertos. Después de los judíos, los prisioneros de guerra soviéticos fueron el grupo más grande de víctimas de la política de exterminio racial nazi.

·Idí i Smotrí. Masacre: ven y mira. Elem Klímov – URSS 1985.
En 1943, durante la ocupación de Bielorrusia por la Alemania Nazi, un niño aldeano de 13 años llamado Flyora Gaishun busca desesperadamente un fusil en los campos de batalla para aportarlo a los partisanos soviéticos y que éstos lo acepten entre sus filas. Cuando lo logra debe pasar un terrible calvario: la pérdida de sus familiares, sus compañeros, el exterminio racial por parte de los alemanes y represalias. Flyora es testigo del aniquilamiento y masacre de todos los habitantes (hombres, ancianos, mujeres y niños) de la aldea Perejodi por parte de los Einsatzgruppen y sus colaboradores locales, pero logra sobrevivir.

(Anexo a la película La lengua de las mariposas)
«De todos los problemas que interesan a la regeneración político-social de nuestro pueblo, no conozco uno solo tan menospreciado como el de la educación nacional» (Francisco Giner de los Ríos).
La Segunda República nació con un programa de reforma global del sistema educativo que incluía la construcción urgente de escuelas, la dignificación del maestro con un aumento sustancial de sus retribuciones, el establecimiento de un sistema unitario de tres ciclos, el fomento de una pedagogía activa y participativa, una concepción laica de la enseñanza. En cuatro años, entre abril de 1931 y abril de 1935, el número de maestros nacionales pasó de 37.500 a 50.500. Esta reforma desató la hostilidad de los sectores más poderosos y reaccionarios de la sociedad española. La Guerra Civil sirvió así para que, mediante el fascismo, se eliminara de raíz toda educación popular.