
Muro de solidaridad y denuncia
La iglesia desahucia en Madrid
La vivienda es cada día un problema mayor para la clase obrera, que ha visto cómo esa necesidad se convierte cada día en un negocio más rentable, donde la especulación es la norma.
La iglesia católica también quiere un trozo de ese lucrativo pastel. La Iglesia atesora un nutrido parque inmobiliario compuesto por centros hospitalarios y sociosanitarios, viviendas, colegios y otros bienes inmuebles con los que también obtiene unos beneficios tan astronómicos como opacos.
Este año se mediatizó la lucha de las organizaciones de vivienda de la capital por el caso de Mariano Ordaz (67 años), inquilino desahuciado de su piso de toda la vida en Embajadores por parte de la Venerable Orden Tercera (VOT) de San Francisco de Asís. Esta orden religiosa se negó a negociar un alquiler asequible para el pensionista pese a poseer más de 300 viviendas en el centro de Madrid, en su mayoría donadas por fieles para contribuir con la función benéfica de la Iglesia. Pero lo cierto es que casos como el suyo llevan años reproduciéndose de forma silenciosa; la Iglesia ordena ejecutar desahucios y lo hace de manera implacable a pesar de que muchos de estos inquilinos expulsados en su momento pudieron certificar su situación de vulnerabilidad.
Además de lucrarse con los alquileres, la Iglesia vende bloques enteros a fondos de inversión, como ocurrió con el caso de la cooperativa Ecosol, cuya sede se encontraba en un local de una devota que alquilaba el espacio a precios asequibles. Al donar el espacio a una órden religiosa mediante un “testamento solidario” fue vendido a la inmobiliaria Apolo Real State, y finalmente acabaría en manos de Élix Rental Housing (infame por sus prácticas de acoso inmobiliario), que expulsó a las vecinas de edificio, acabando también con la cooperativa.
Hay que recordar también que este es un negocio redondo para la Iglesia, que está exenta de impuestos como el IBI y el de sucesiones por lo que todo son ganancias para esas organizaciones supuestamente solidarias que no hacen más que enriquecerse.
Debido a todos estos abusos sistemáticos por parte de la Iglesia, algunos afectados se han organizado en un colectivo que han llamado “afectados por los curas”. Esta plataforma denuncia específicamente a la Órden Tercera de San Francisco, la misma que desahució a Mariano, un asociación religiosa que acumula 47 propiedades en el centro de Madrid que en total se calcula que incluyen más de 200 viviendas y varios centros médicos. Todos estos inmuebles fueron adquiridos mediante donaciones. La plataforma acusa a la asociación, dirigida por el ministro Antonio Álvarez de especular con subidas injustas del alquiler.