
Movimiento obrero, su brutal situación
Reunión de las patronales contra las bajas laborales
La CEOE, celebró el pasado martes 16 de junio una donde se plasmó una de las mayores preocupaciones de los empresarios, los derechos laborales de los trabajadores, concretamente el derecho a no trabajar estando enfermo o incapacitado. Como es de esperar la patronal no lo dice abiertamente, para ellos el problema es el “absentismo” y su propuestas para atajar este problema pasan por que las mutuas privadas controladas por las empresas puedan dar el alta por enfermedad y que se recupere el despido por absentismo.
El evento ha congregado a varias patronales. Desde la Confebask de Euskadi, liderada por su presidenta Tamara Yagüe, que ha situado el gran aumento de bajas desde una perspectiva más social, que especialmente desde la pandemia ha disparado las ausencias por enfermedad de los trabajadores y que requiere un enfoque multifactorial para ser abordado. Hasta la visión del responsable de la CEOE en Castilla-La Mancha, Ángel Nicolás, también director gerente de una mutua, que ha llamado “memos” a los jóvenes por las bajas de salud mental.
Aún así, con uno u otro tono, todas las organizaciones empresariales han coincidido en situar el aumento de las bajas médicas como un “gran problema de país”, a nivel social, sanitario y económico, por el coste que supone a las empresas y a la Seguridad Social. También han mostrado preocupación por el efecto que tiene en “la competitividad” de las empresas españolas y la economía.
Desde la propia CEOE llaman a que las agrupaciones de empresarios vayan más allá de señalar el supuesto problema de las bajas si no que deben plantear qué medidas reclaman para reducirlas.
En este aspecto la medida más repetida es la de que las mutuas puedan dar el alta médica en casos de enfermedad común, algo que está reservado a los médicos del sistema de sanidad público. También han pedido que se contraten más médicos y que se lleve un mayor control sobre los trabajadores de baja. Hay que entender que muy lejos de buscar una mejora en la sanidad lo que plantean es un sistema de mayor vigilancia para que los trabajadores puedan volver a ser explotados cuanto antes.
También han recuperado otra reclamación típica de los empresarios, que sea la Seguridad Social quien paga toda la prestación de incapacidad, desde el principio. En la actualidad, las empresas abonan la prestación del día 4 al 15, y los tres primeros no hay prestación por incapacidad temporal, pero la gran mayoría de convenios colectivos recogen la cobertura de esos días a cargo de la empresa. Además, puesto a pedir, también han reclamado ahorrarse la cotización a la Seguridad Social de los trabajadores que son contratados para cubrir bajas.
Varias patronales regionales, entre las que destacan la madrileña CEIM y la patronal de limpieza ASPEC, han reclamado que se recupere el despido procedente debido a bajas médicas. Además han afirmado que la legislación laboral está consiguiendo que “no haya ningún riesgo por no ir a trabajar”.
Por último, otra de las prioridades de los explotadores es reducir los complementos salariales por enfermedad que se han pactado en los últimos años en los convenios colectivos. Algunos de ellos cubren al 100% del salario, complementando la prestación por incapacidad. La gran mayoría de representantes empresariales han considerado que estos pluses pueden generar “incentivos” perversos.
Estas patronales también han llamado a los sindicatos a negociar sobre estos temas, ya que es bien sabido que las grandes centrales sindicales venden a los trabajadores y se sientan a menudo a negociar con la CEOE y en varias ocasiones han aparecido impulsando políticas de forma conjunta.
Está claro que los empresarios están jugando sin caretas su papel de explotadores y que van a presionar todo lo que esté en su mano para acabar con todos y cada uno de los derechos de los trabajadores. Es nuestra responsabilidad como clase obrera organizarnos al margen de las instituciones y dar la batalla, no solo para defender los derechos que quieren robarnos y han sido conquistados gracias a muchos años de luchas, si no para conquistar nuevos derechos que mejoren las condiciones de vida de los trabajadores.