
El arte de resistir
Pablo Hasél
ODA A LA REPUGNANCIA
Llenan las cárceles de miseria, locura,
droga y otras cosas que no quieren que veas.
Esta no soluciona nada, solo lo empeora.
No cesan los suicidios y las absurdas peleas,
es la dinámica de la perversa trituradora.
Una repugnante farsa más
que empuja a la peor desesperación,
pero han puesto carteles sobre salud mental,
¡qué buenas personas son!
Que abusen de ti ayuda,
como que se lucren de tu drama.
Pero hay que maquillar la tortura,
por eso «reinserción» lo llaman.
Ni brindan oportunidades dignas,
ni es legítima su autoridad nauseabunda.
El sistema cierra las salidas
y luego te culpa si buscas una.
Jamás pisan este pozo
quienes a la sociedad más daño le hacen,
si se salta su ley el poderoso
y desvía la atención con el pobre en la cárcel.
No existe mayor delincuente
que quien impone la raíz del problema
y para perpetuar su crimen miente
con avara psicopatía extrema.
Cuando tanta opresión explote
probarán de su propia medicina
y sabrán lo que sufrimos entre barrotes
mientras su sistema se extermina.
¿CUÁNTOS MÁS?
¿Cuántos muertos más
son necesarios para que defiendas
el derecho a una vida digna?
¿Cuántos trabajadores más asesinados
por el terrorismo patronal?
¿Cuántas personas fallecidas
esperando una buena atención sanitaria?
¿Cuántos brutalmente ejecutados
por el hambre evitable?
¿Cuántos enfermados hasta morir
por una existencia miserable impuesta?
¿Cuántos muertos más
son necesarios para que combatas
a los lucrados verdugos?
¿Cuántos inocentes más
caídos bajo las bombas imperialistas?
¿Cuántas víctimas más de la droga
que enriquece a tantos narcoestados?
¿Cuántos muertos más hacen falta
para que quieras dar muerte
al sistema que los mata?
AÚN
Soplas las cenizas de otro día
y se las lleva una brisa
que impiden que te acaricie,
que quisieras ver cómo
mueve sus cabellos.
El castigo es duro,
pero aún más lo sería
traicionar a tu conciencia.
Soplas las cenizas de otro día
con la boca cansada de masticar mierda,
de no poder hablar sobre mejores noticias,
de no poder besarla.
La carga pesa mucho,
pero aún caben más cosas en la mochila.
Soplas las cenizas de otro día
mientras observas cómo arde la noche
preguntándote si veremos algo mejor
antes de que nuestro cuerpo
también sea reducido a cenizas.
El corazón está entumecido,
pero aún puede soportar más palizas
porque aún ves cómo devuelven golpes
a los enemigos de la armonía
en millones de lugares.
Porque sabes que nos pisotean gigantes
con los pies de barro
y por tanto, al esforzarte con audacia incesante,
el sudor los irá aguando.
MAGNIFICAS ODAS Y POESIA DE NUESTRO QUERIDO CAMARADA PABLO RIVADULLA DURÓ (PABLO HASEL) ESTA POESIA JUNTO A LA DE LOS Y LAS PRESOS Y PRESAS POLÍTICAS DE DEBERÍAN DE ENSEÑARLAS EN LA «ESCUELA» Y NO LA BAZOFIA QUÉ ENSEÑAN.