
Movimiento obrero, su brutal situación:
-Sobre la subrogación de las obligaciones de la empresa anterior.
Cómo incumplen lo firmado y se ahorran miles de euros por subvenciones. Despedidos cinco trabajadores del CRR de El Puerto tras la llegada de FCC.
Los trabajadores, con una antigüedad de entre 22 y 7 años en la misma labor, pertenecían a una empresa subcontratada.
El cambio de concesionaria en la gestión del Centro de Recepción y Reciclaje (CRR) en la localidad gaditana, ha tenido consecuencias muy negativas para cinco de los trabajadores de la planta. Estos trabajadores, que estaban contratados como auxiliares de información, recepción, control de accesos y comprobación de instalaciones, nunca han sido empleados directos del CRR sino que venían desarrollando su labor -el más nuevo desde hace siete años y el más antiguo desde hace 22- a través de distintas subcontratas, que siempre les habían mantenido, hasta ahora, en sus puestos de trabajo.
El pasado 1 de marzo, estos trabajadores, cuya labor principal se basaba en el pesaje de los residuos que entraban al recinto, recibieron una carta de su empresa, Viten, en la que se les informaba de que a partir de esa fecha deberían pasar a prestar servicio en la empresa FCC Servicios Medioambiente Holding SA, conforme a lo establecido en el artículo 19 del convenio colectivo de empresas de estos servicios auxiliares, atendiendo a la subrogación de las obligaciones de la empresa anterior.
Desgracia para estos trabajadores: esta subrogación no se ha producido y desde el 1 de marzo se encuentran en paro, sin que nadie de la empresa ni siquiera les haya dado una explicación.
Según explican los trabajadores, la actual adjudicataria del CRR ha decidido contratar en su lugar a parados de larga duración, discapacitados o personas de colectivos en riesgo de vulnerabilidad o de centros especiales de empleo, lo que según los trabajadores despedidos “les va a hacer ahorrar mucho dinero con el contrato que se ha adjudicado para 14 años”.
Lo más indignante es que uno de los trabajadores despedidos, que ha cumplido ya 60 años, presenta una minusvalía de un 42% pero ha sido igualmente despedido sin contemplaciones.
Los trabajadores han presentado una demanda y lamentan que el Ayuntamiento no haya defendido su continuidad a la hora de establecer las condiciones para adjudicar el servicio, llevando tantos años trabajando en el centro y realizando la misma labor. Saben que la empresa les tendrá que indemnizar por haber incumplido el convenio nacional, pero aún así creen que los despidos les salen rentables en un contrato a tan largo. “Hoy nos ha tocado a nosotros, pero mañana les puede tocar a otros”, advierten.

-Estabilización y empleo público.
Denuncian despidos en el Ayuntamiento de La Carolina sin sentencia firme.
El Ayuntamiento de La Carolina, Jaén, ha cursado hasta 15 despidos entre el casi centenar de trabajadores que se beneficiaron del último proceso de estabilización, cuyas bases están recurridas por el Consistorio del PP sin que a día de hoy haya una sentencia firme. A ello se suma la entrega de una treintena de notificaciones más.
Fue en 2023 cuando tras ganar las elecciones municipales el PP se denunció las bases del proceso de estabilización y se despidió a cuatro empleados que eran personal-funcionario.
Los trabajadores despedidos recurrieron al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que les dio la razón, pero el Ayuntamiento lo elevó al Supremo con un recurso que ahora ha sido admitido a trámite «sin que se haya entrado en el fondo». Con la admisión del recurso, han llegado los nuevos despidos.
Malestar y profunda preocupación sienten las personas trabajadoras afectadas por los recientes despidos derivados del proceso de estabilización en el Ayuntamiento de La Carolina, una actuación que «ha desembocado en un escenario de incertidumbre legal, laboral y personal para numerosas familias».
«Promover acciones que perjudican a empleadas y empleados públicos por el solo hecho de serlos, perjudicando de este modo a la eficacia con la que se prestan los servicios públicos, deja en mal lugar a las personas que hoy dirigen el gobierno municipal».
Exigen al Ayuntamiento que «priorice la defensa del servicio y empleo público, así como la estabilidad laboral».

-De tocar las torres del cielo a la quiebra y despidos.
Smart Curtain Wall (SCW) ha entrado en concurso de acreedores. La empresa, asociada a importantes proyectos arquitectónicos en España, ha comunicado su situación de insolvencia. Así lo reconoce ante el Juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid, que el 13 de abril de 2026 emitió una resolución mediante la cual se inicia el procedimiento concursal.
El concurso de acreedores afecta a 60 trabajadores. Uno de los puntos más sensibles de este procedimiento es el impacto laboral que tendrá para los empleados de Smart Curtain Wall. En la actualidad, cuenta con una plantilla de 60 trabajadores.
La empresa acumula un pasivo exigible de 4,9 millones de euros, frente a unos activos valorados en apenas 2,7 millones de euros, por lo que hay un déficit de unos 2,2 millones de euros. Aunque venda todo lo que tiene, la compañía no puede cubrir todas sus deudas ni cubrir a sus trabajadores.
SCW es una compañía especializada en el diseño, fabricación e instalación de fachadas arquitectónicas, especialmente sistemas de vidrio y aluminio que recubren el exterior de los edificios. A lo largo de sus 34 años de trayectoria, la compañía ha participado en la construcción de algunos de los edificios más emblemáticos del país, como Torre Emperador, Torre de Cristal (dos de las Cuatro Torres de Madrid), la Torre Glòries o las sedes de BBVA y El Corte Inglés. Ahora, quiebra y despidos.