
Revolución, resistencia y memoria.
Patrimonio de La Humanidad. Tomo II
Xabier Peñalver. Txoria Errekan 2025.
Gambia

-Isla Kunta Kinte, en Alto Niumi.
Situada en el río Gambia, a 30 kilómetros de su desembocadura, frente a Jufureh, se convirtió en un lugar turístico referencial a partir de la publicación de la novela “Raíces” del afroamericano Alex Haley, en la que el protagonista Kunta Kinte fue capturado como esclavo y enviado a Estados Unidos a finales del siglo XVIII.
James Island, hoy rebautizada como Kunta Kinte Island, fue comprada por los portugueses a los jefes locales en 1456 siendo utilizada desde entonces como lugar estratégico en la ruta comercial y como base para el control del interior del continente africano. Controlada alternativamente por holandeses, ingleses y franceses, dispone de un fuerte colonial de 1651, conservando además numerosos vestigios de la colonización europea.

La pequeña isla, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2003, sirvió de almacén de esclavos antes de ser embarcados a la isla senegalesa de Gorea y de allí a América. La elección de este lugar para llevar a cabo esta actividad se debe tanto a la ubicación estratégica de la isla como a las características físicas de la población Mandinga de la zona, dotada de fuerza y corpulencia, y por tanto apta para realizar trabajos en las plantaciones americanas. En 1816 se construyeron diferentes estructuras militares con el fin de dificultar la trata de esclavos, una vez declarada ilegal esta práctica en 1807 por el imperio británico.
Dada la baja altura de la isla, algunos de los restos constructivos conservados están siendo dañados por temporales y mareas.
Próxima a Jufureh se encuentra la aldea de Albreda en la que los franceses establecieron un fuerte esclavista del que hoy quedan algunas ruinas.

Junto al puerto, un monumento consistente en un esclavo que ha roto las cadenas y cuya cabeza está representada por la bola del mundo, cuenta con una leyenda que reza “Never again” (nunca más). Así mismo, un museo de la esclavitud abre sus puertas en la calle Albadarr en el que se explica el proceso de la esclavitud desde la captura de las personas hasta su llegada a América. En un espacio abierto dispone de paneles y otros elementos. Igualmente cuenta con una réplica de un barco negrero.