
Movimiento obrero, su brutal situación:
Renault al borde de la huelga
Desde finales de 2025 los sindicatos y la patronal del grupo Renault negociaban un nuevo convenio colectivo para todos los trabajadores de la empresa en el Estado español. Las negociaciones han girado en torno a la exigencia de los trabajadores de recuperar el 20% del poder adquisitivo que han perdido por culpa de los anteriores convenios, que han llevado a una importante precarización de la plantilla.
Otra de las quejas de los trabajadores es la limitación a un solo turno, una limitación que tomó la empresa de forma unilateral y que ha forzado el traslado de más de 200 trabajadores a la factoría de Valladolid. Obviamente estos traslados se llevaron a cabo sin tener en cuenta las necesidades o voluntad de los propios trabajadores.
Estas conversaciones han llegado a un punto de inflexión cuando la patronal ha abandonado la mesa de negociaciones, lo que ha llevado al sindicato CGT a lanzar un llamamiento a los trabajadores de las factorías. Con este llamamiento buscan la agrupación de los trabajadores de todas las fábricas en asambleas que tomen las riendas de las acciones que se llevarán a cabo tras el fin de las negociaciones. Los trabajadores respondieron positivamente a esta llamada y han mostrado voluntad de lucha para conquistar unas condiciones laborales dignas y acabar con la precariedad que impone la patronal.
También convocaron al resto de sindicatos con representación en la empresa con la intención de convocar conjuntamente una huelga indefinida que fuerce a la empresa a desbloquear las negociaciones y a ceder ante las reivindicaciones de los trabajadores. Los primeros paros han sido convocados para el viernes 22 de mayo pero los sindicatos ya advierten que en caso de no tener respuesta por parte de la empresa iniciarán los trámites para convocar una huelga indefinida.

Comunicado: COESPE «La pobreza sigue en aumento»
El gobierno y sus medios oficiales, con el silencio activo de la ultraderecha y los medios de comunicación controlados por el capital financiero, siguen intoxicando con que la inflación está siendo controlada y moderada.
Es preocupante que se siga manteniendo este falso escenario evadiéndose de la realidad social, del aumento de la carestía de la vida cotidiana, del aumento de los desahucios y la expulsión de miles de personas de sus viviendas, al no poder hacer frente a las subidas y presiones de los grandes tenedores y propietari@s. La pobreza sigue en aumento y las pensiones públicas y los salarios sufren una merma en su poder adquisitivo brutal, la crisis energética y de suministros que esta provocando la guerra imperialista y el sionismo, llega al pueblo más desprotegido, ante el descontrol de las ganancias de la banca, entidades financieras y energéticas, y la falta de medidas que pongan freno a la subida de los productos básicos.
Algunas de las medidas económicas puestas en marcha al inicio de la guerra fratricida caen el 1 de junio. La situación por tanto empeorara para las personas más desprotegidas, trabajador@s y pensionistas.
En estas circunstancias la clase política mira hacia otro lado, cercando la situación social, política y económica, desviando el debate hacia espacios que no sirven nada más que para mantener su status, sin poner en marcha medidas que palien y protejan las necesidades sociales de millones de personas en nuestro Estado.
El control de precios y del aumento de los márgenes de beneficio de los grandes tenedores, distribuidoras, medidas fiscales para que paguen la banca, las eléctricas, energéticas y grandes corporaciones impuestos para garantizar recursos al Estado, parar las medidas políticas y económicas que de manera permanente aumentan el rearme y los gastos militares, que no deben seguir sin control e información veraz a la población y al parlamento.
Las partidas desviadas hacia el rearme y la guerra, deben ser para mantener los servicios y los derechos públicos. (sanidad, dependencia, educación, servicios sociales, pensiones públicas, derecho a la vivienda, etc.), derogar la ley mordaza, “la libertad es un derecho con garantías, no una palabra hueca utilizada por la extrema derecha”.
Fijar cláusulas de revisión automáticas, que garanticen salarios y pensiones públicas dignas, son medidas urgentes que nuestra clase política con el gobierno al frente deberían garantizar. Al igual que cumplir la ley y realizar la auditoría pública de la SS.
Son las necesidades inmediatas, que la clase política debería plantear.
De lo contrario el populismo, las mentiras y los bulos, las soluciones simples e imposibles de llevar a cabo, la falsedad de la situación real de la mayoría de la población, forman
parte de la ficticia situación que pretenden imponer para desanimar y desmotivar a la sociedad y sus movilizaciones.
COESPE, una vez más, llamamos a mantener la movilización, la denuncia y la participación en todas las manifestaciones y movilizaciones que exigen mejorar y mantener los derechos y las libertades públicas.
!!GOBIERNE QUIEN GOBIERNE LAS PENSIONES Y LOS DERECHOS Y SERVICIOS PÚBLICOS SE DEFIENDEN! ¡¡NO A LA GUERRA!!