
Internacional
Bolivia
Levantamiento en Bolivia contra el gobierno de Rodrigo Paz
Bolivia vive el estallido de un levantamiento contra el Gobierno causado por las políticas antipopulares del presidente Rodrigo Paz, que ha derogado las reformas sociales de los gobiernos anteriores, incluyendo la reforma agraria. Durante los seis meses que lleva en el gobierno, Paz ha recortado los subsidios a los carburantes
Con una inflación del 14% hasta abril, el país atraviesa su peor crisis económica en cuatro décadas, lo que ha empujado a los trabajadores a reivindicar mejoras salariales y defender las empresas públicas contra la privatización.
Las protestas comenzaron en las marchas del Primero de Mayo y al día siguiente se lanzó oficialmente la huelga general indefinida. La virulencia de las protestas aumentó y entre los días 5 y 7 se consolidaron los primeros bloqueos de carreteras a nivel nacional. A mediados de mayo las protestas llegaron a la sede del Gobierno en la ciudad de La Paz. El 12 de mayo el Gobierno lanzó una orden de captura contra Evo Morales, lo que profundiza la crisis y lleva a que los días 14 y 15 de mayo se den los primeros choques violentos en la ciudad de La Paz.
El 18 de mayo marca un punto de inflexión ya que decenas de miles de trabajadores, entre los que destacan mineros, campesinos e indígenas convergen en La Paz, donde se instalan barricadas permanentes y el desabastecimiento de alimentos se vuelve crítico. Para paliar la falta de alimentos y artículos básicos provocada por el bloqueo el gobierno boliviano ha organizado un operativo aéreo para asegurar suministros básicos hasta que se restablezca el tránsito terrestre.
El embajador de Estados Unidos ha llamado al gobierno boliviano a reprimir el “motín de los partidarios del régimen de la droga”. Otros políticos bolivianos como el excandidato presidencial Manfred Reyes Villa también han pedido mano dura ya que considera estas movilizaciones como un movimiento subversivo.
A pesar de las presiones estadounidenses y del propio gobierno, la situación de bloqueo ha forzado al presidente a anunciar cambios en su gabinete para apaciguar a los manifestantes, pero las bases rechazan ese gesto y exigen su renuncia. Según las propias palabras del dirigente campesino Jaime Condori “queremos que se vaya, ya no queremos diálogo”.

Unión Europea – China
La UE busca limitar las exportaciones chinas
La Comisión Europea quiere limitar la dependencia exterior de la economía europea, en particular de los fabricantes chinos. El reglamento que prepara Bruselas pretende exigir a las empresas que diversifiquen sus fuentes de aprovisionamiento para determinados productos. El reglamento les obligaría a contar con al menos tres proveedores, de diferentes países, para los componentes considerados críticos.
El texto se centra específicamente en los productos químicos y la maquinaria industrial, sectores especialmente estratégicos por estar situados al inicio de la cadena de valor.
Los sectores de productos químicos y máquinas herramienta son aquellos en los que los fabricantes chinos están acelerando su expansión, con el riesgo de expulsar a sus competidores europeos. Por ejemplo, en el sector químico, Eurolysine, el único productor europeo de un aminoácido ampliamente utilizado en la alimentación animal, teme el cierre de su fábrica ya que no puede competir con los precios de las empresas chinas.
El objetivo es asegurar el suministro estratégico de la Unión Europea y evitar la situación del año pasado, cuando China aprovechó su monopolio sobre los imanes de tierras raras para tomarse la revancha, imponiendo restricciones a la exportación. Ante la falta de proveedores alternativos, algunas fábricas europeas corrieron el riesgo de tener que paralizar la producción.
A principios de marzo, la Comisión presentó otro proyecto de ley, conocido por el nombre de “aceleración industrial”: las empresas de sectores estratégicos deben adquirir componentes fabricados en Europa (o en países asociados) cuando reciban financiación pública.
Esta legislación afecta a la industria automovilística, las tecnologías energéticas bajas en carbono y la industria pesada. Su implementación no está prevista hasta dentro de varios meses, y el contenido del texto se podría revisar durante un largo y complejo proceso en los pasillos de Bruselas.
En respuesta, China ya ha amenazado con medidas de represalia, como hizo cuando la Unión Europea impuso aranceles a sus coches eléctricos, afectando a la carne de cerdo y los productos lácteos.
El déficit comercial de la Unión Europea con China se ha duplicado entre 2019 y 2025, pasando de 165.000 millones de euros a 360.000 millones de euros. Las empresas chinas se están apoderando de grandes pedazos del mercado mundial gracias a sus avances tecnológicos.