
Memoria histórica imprescindible:
-La exhumación de la fosa de A Caridá en Asturies permite identificar a cinco víctimas del franquismo.
Acto de entrega a sus familias de los restos identificados tras la exhumación de la fosa común del cementerio de A Caridá, en El Franco.
Los trabajos de exhumación, que han concluido el pasado 10 de mayo con la entrega de los restos, comenzaron en diciembre de 2024 y permitieron localizar seis cuerpos en una fosa en la que, inicialmente, se buscaban tres víctimas. Los análisis antropológicos y genéticos han confirmado la identidad de cinco personas. El Ayuntamiento de El Franco se ha hecho cargo de los restos de la persona aún sin identificar mientras continúan las investigaciones.
Entre las personas asesinadas identificadas figuran dos de las tres hermanas Ferrer -Luz, Mercedes y Maura Ferrer Díaz-, desaparecidas tras el golpe de Estado fascista de 1936, cuando tenían entre 17 y 21 años. Los estudios genéticos han confirmado que dos de los restos corresponden a sendas hermanas, aunque la ausencia de muestras biológicas previas impide determinar con exactitud cuál de ellas no se encuentra en la fosa.
Junto a ellas también se ha identificado a Ramón Cuesta Blanco, Lorenzo Solís y Francisco Pena, víctimas de la represión franquista desaparecidos en los primeros meses de la Guerra Civil.
La entrega de los restos a las familias el día 10 culmina un proceso de investigación, exhumación e identificación impulsado por el Gobierno de Asturias en colaboración con el Ayuntamiento de El Franco y la Universidad de Oviedo.

-Entregan en León los restos de víctimas del franquismo halladas en una fosa de montaña.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha entregado el 10 de mayo en Casares de Arbas los restos exhumados de víctimas de la represión franquista halladas en el monte de Poladura de la Tercia, en la provincia de León.
El acto reunió a familiares, vecinos y miembros de la asociación en un momento cargado de emoción y memoria.
Los restos fueron encontrados en 2025 en el paraje Peña del campo comunal de Poladura de la Tercia, dentro del municipio de Villamanín y ahora han sido inhumados en el cementerio vecinal junto a otras víctimas de la dictadura franquista.
La exhumación por la ARMH fue especialmente compleja debido a la ubicación de la fosa común, ya que, el lugar se encontraba en mitad del monte, a más de 1.300 metros de altitud y con un acceso muy difícil.
La búsqueda pudo realizarse gracias a las indicaciones de un vecino de la zona, Servando González, y a que voluntarios de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica trabajaron durante varios días en julio de 2025 para localizar los restos.
La asociación buscaba los cuerpos de dos personas asesinadas durante la Guerra Civil y la posterior represión franquista. Sin embargo, únicamente pudieron recuperarse algunos restos en muy mal estado de conservación.
El deterioro ha impedido obtener una secuencia completa de ADN que permita una identificación genética definitiva.
Las dos personas que la ARMH trataba de localizar eran Aurelio Rodríguez Martínez y Daniel Rodríguez Martínez, ambos vecinos de Casares de Arbas.
Aurelio tenía 30 años, era jornalero, afiliado a la UGT y se incorporó voluntario al Ejército Popular de la República en 1937, pero fue detenido y asesinado el 3 de marzo de 1938 en el monte de Poladura.
Por su parte, Daniel Rodríguez Martínez tenía 38 años, estaba casado y tenía seis hijos y también era jornalero y pertenecía a la CNT y al sindicato de campesinos de la localidad.
Durante el acto, los familiares portaron una urna funeraria con los restos recuperados e indicaron que la ceremonia sirvió para devolver dignidad y recuerdo a las víctimas y cerrar, al menos parcialmente, décadas de incertidumbre para las familias.

-Llavorsí, Lleida, la documentación certifica 9 fusilados pero el terreno no revela aún la ubicación de la fosa.
Se ha cerrado la tercera campaña arqueológica en Llavorsí sin localizar la fosa del Hostal de Aidí, donde documentos históricos sitúan los restos de nueve civiles ejecutados en mayo de 1938.
Se llevó a cabo entre el 13 y el 24 de abril de 2026. El operativo llegaba después de nuevas investigaciones documentales, de la revisión de hipótesis previas y de la delimitación de una nueva zona de trabajo. Pese a ese nuevo planteamiento, los arqueólogos no han encontrado restos humanos vinculados a la fosa que se busca en este punto del Pallars Sobirà.
Los archivos históricos recogen la ejecución sin juicio previo de 67 civiles de la comarca en represalia por acciones guerrilleras republicanas. Dentro de esa secuencia, el episodio que centra la búsqueda en Llavorsí se remonta al 23 y el 24 de mayo de 1938. Aquellos días, nueve personas fueron detenidas, trasladadas, torturadas y asesinadas en las inmediaciones del Hostal de Aidí. La intervención arqueológica pretendía verificar sobre el terreno una localización que la documentación no ha permitido fijar con precisión suficiente.

-Cementerio de Cáceres: en busca de 300 asesinados por el franquismo.
Cáceres se prepara para una de las intervenciones de memoria más ambiciosas de los últimos años con la puesta en marcha de los trabajos de investigación, localización y exhumación de la fosa común situada en el cementerio municipal de la capital cacereña, donde se estima que podrían yacer los restos de más de 300 víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista.
La intervención en la capital se convierte así en uno de los proyectos más significativos del programa provincial, tanto por su dimensión como por el impacto emocional y social que supone la posible recuperación de más de 300 víctimas en un único enclave, pero no es la única. Forma parte de un plan más amplio que contempla hasta cinco proyectos de exhumación en 2026 de fosas con asesinados en la provincia de Cáceres. Entre ellos se incluyen las fosas de Conquista de la Sierra, Almoharín y Villamesías, además de una nueva fase de trabajos en la mina La Paloma, en Zarza la Mayor.