
Muro de denuncias:
Casos aislados:
-El jefe “antidroga” del Estrecho de Gibraltar será juzgado por vínculos con los narcos.
Un subordinado de David Oliva, que se movía con estos delincuentes, acumuló seis pisos en pocos años. Asuntos Internos cree que este guardia civil, que tuvo increíbles éxitos en la lucha contra el narcotráfico en el campo de Gibraltar, en realidad colaboraba con el clan de los Ariza.
David Oliva y su equipo compartían fiestas, viajes y celebraciones familiares con miembros del clan Ariza mientras lograban llamativos “éxitos operativos” y acumulaban propiedades.
Guardias civiles de la lucha contra el narcotráfico que, en realidad, compadreaban con los jefes de los clanes: se iban con ellos de fiesta, o viajaban juntos a Punta Cana o a Estambul.
Soldados en la lucha contra el tráfico de drogas que, en realidad, compartían celebraciones familiares con los narcotraficantes a los que deberían investigar. Que incluso se iban al bautizo de sus hijos. Servidores de lo público que de pronto lograban éxitos insólitos -claro que en la competencia de sus amigos narcos-, y cuyo patrimonio, después, crecía mágicamente. Sin límite ni causa aparente.
La Audiencia Provincial de Madrid decidió en auto de 7 de abril, que un jurado juzgará, probablemente en otoño, a David Oliva, el teniente coronel de la Guardia Civil que fuera ex jefe antidroga del Estrecho de Gibraltar, por presuntos delitos de cohecho y revelación de secretos.
Tanto él como dos de sus colaboradores cruzaron la línea, creen tanto Fiscalía Antidroga como Asuntos Internos de la Guardia Civil, y presuntamente se habrían concertado para colaborar con el clan de los Ariza, a quienes se supone que investigaban. Oliva fue durante años famoso en el Estrecho -y en la Benemérita- por su ritmo insólito de aprehensiones y sus llamativos éxitos. Los investigadores creen ahora que en realidad podía estar valiéndose de su cercanía a los Ariza para desplumar a la competencia.
Las autoridades llevaban tiempo sospechando que el ritmo de aprehensiones de droga de Oliva y su grupo, por más que el teniente coronel siempre hiciera gala en el seno de la Benemérita de rozar los límites y pisarlos en algún momento, podía fundarse en alguna connivencia con los Ariza.
Numerosos testimonios de confidentes así lo aseguraban, y tras varias pesquisas de la Policía Nacional fue Asuntos Internos de la Guardia Civil quien logró el indicio clave: tras pedir autorización judicial para intervenirle las comunicaciones, en el móvil del teniente Israel Fuentes aparecieron pruebas de que Oliva presionaba a otro guardia, David Bernal, para que hurgara en las bases de Asuntos Internos y descubriera si el propio cuerpo estaba ya investigando sus vínculos con el narco.
Los indicios contra Fuentes son abrumadores. Asuntos Internos le pilló compartiendo «espacios y festejos» con un miembro prominente del clan Ariza, David Verdejo. Y también viajando con él a Punta Cana y a Estambul, y en la finca El Jaleo, propiedad de Verdejo. Más aún. Fuentes, sostienen tanto Asuntos Internos como la Fiscalía Antidroga, mantuvo la titularidad de un Mitsubishi Montero que en realidad era de Verdejo para «evitar el control policial» del coche. Y el sospechoso incremento de su patrimonio durante esos años, «completamente incompatible» con su sueldo de Guardia Civil: entre 2005 y 2022 Fuentes se hizo con seis viviendas, cinco plazas de garaje y un trastero, además lo consiguió con un escaso endeudamiento.
Fuentes, creen los investigadores, hacía labores de vigilancia para los Ariza al igual que el otro gran agente doble descubierto en España en los últimos tiempo, El Anodino, Óscar Sánchez Gil, a quien Asuntos Internos, pero esta vez de la Policía Nacional, encontró 20 millones de euros emparedados entre los muros de su casa en Alcalá de Henares (Madrid), y uno más en su propio despacho policial.
–https://www.elmundo.es/espana/2026/04/27/69ee1880e4d4d8145c8b4597.html

Mañana 23 de Mayo, XIV Jornadas por la Amnistía. CSOA La Casika, Móstoles.
Comida, charlas y conciertos