
Revolución, Resistencia y Memoria
Patrimonio de la Humanidad (II)
Xabier Peñalver. Txoria Errekan, 2025.
Cabo Verde

-Campo de concentración de Tarrafal, en Chäo Bom.
El conocido como “Campo de la muerte lenta” se localiza en Cháo Bom, en la excolonia portuguesa de Cabo Verde, en el extremo norte de la isla de Santiago, a 3 kilómetros del centro urbano. Fue construido en 1936 y ya en ese año fueron conducidos a este campo de concentración 152 presos políticos portugueses.
Fue utilizado para labores represivas hasta 1956 y con posterioridad, en 1962, volvió a abrirse bajo el nombre de “campo de trabajo Cháo Bom”, encarcelando ahora a anticolonialistas de Angola, Guinea Bissau y Cabo Verde.
Cientos de personas pasaron por este lugar, muriendo 32 de ellas a causa de las duras condiciones de vida, muchas de ellas miembros de la clase obrera y militantes del PCP. Los fallecidos fueron enterrados en el cementerio de Tatrafal, si bien, tras la Revolución de los Claveles sus cuerpos fueron trasladados al cementerio lisboeta de Alto do Sáo Joáo, a pesar de que sus tumbas permanecen en la ubicación inicial.
El lugar era también conocido como “frigideira” o “sartén”, dependiendo de la época del año y se caracterizaba según un ex prisionero porque “la alimentación en días alternos era pan y agua caliente en un día y pan y agua fría en el otro (…) El castigo en la sartén, por lo tanto, consistió en aislamiento, hambre, asfixia lenta, deshidratación, calor sofocante de día y enfriamiento brusco de noche y, a menudo, palizas”. Por otra parte uno de los objetivos principales de este centro y de su ubicación era alejar a determinados presos políticos de la metrópoli.

El régimen fascista portugués se inspiró en campos nazis a la hora de construir este penal. Trabajos forzados, precaria alimentación, malos tratos y torturas fueron prácticas cotidianas en este lugar.
El Campo de Tarrafal se encuentra en la actualidad en buenas condiciones y alberga desde el año 2000 el Museo de la Resistencia, estando catalogado como Patrimonio Cultural de la Nación. En una de las paredes del campo figuran los nombres de quienes pasaron por ese lugar y pueden visitarse diferentes espacios como las celdas, los lugares de confinamiento, la enfermería o la cocina.