
Movimiento obrero, su brutal situación:
Huelga contra el ERE en Avis Barcelona
La empresa de alquiler de coches Avis ha iniciado un expediente de regulación de empleo que afecta a 132 trabajadores de la compañía, de un total de 340 en el centro de atención al cliente. En respuesta, el comité de empresa de la sede de Barcelona ha convocado una huelga indefinida que comenzó el pasado 4 de mayo.
Los trabajadores comenzaron las protestas con una movilización en la puerta de la sede de la empresa, en el Word Trade Center de Barcelona.
Según el sindicato CGT la empresa no tiene pérdidas que justifiquen este ERE, su verdadero objetivo es deslocalizar su actividad llevando el servicio a “Bulgaria, Polonia y Filipinas”. Explican que tras un aumento de la plantilla continuado desde la fundación de la empresa que llegó a tener 500 empleados, la plantilla se ha ido reduciendo ya que no se cubren los puestos que quedan vacíos con despidos puntuales o bajas voluntarias.
Según el sindicato, “todo esto no ha hecho reducir la productividad del centro, según los datos aportados por la misma empresa, y en algunos casos algunos departamentos tienen, a día de hoy, mayor carga de trabajo que en el pasado”. Este centro de atención al cliente recibe llamadas de casi toda Europa por lo que no se puede hablar de una reducción de actividad si no de “la avaricia acumulativa de los capitalistas”.
Los objetivos de esta movilización están claros, mantener los 132 puestos de trabajo y parar la deslocalización que, según CGT, ya ha comenzado en algunos servicios sin informar al comité de empresa y pasando de la autoridad laboral.
- https://kaosenlared.net/huelga-indefinida-en-avis-de-barcelona-contra-un-ere-a-132-trabajadores/
- https://www.cgtbarcelona.org/huelga-indefinida-central-atencion-al-cliente-avis-a-partir-4-mayo/

Huelga del metal en Pontevedra
Los trabajadores del metal en Pontevedra han dicho basta tras años de pérdida de poder adquisitivo, jornadas interminables, subcontratas y condiciones de trabajo cada vez más precarias. Mientras que los beneficios de esta industria aumentan, la patronal quiere imponer un convenio de cuatro años con unas pírricas subidas salariales y cláusulas que consolidarían más pérdidas frente a la inflación.
Durante las negociaciones que han desembocado en esta huelga la patronal ha llegado a rebajar su propia propuesta económica, del 14,5% al 13%, lo que ha hecho que CIG denuncie que “no negocia de buena fe” y busca consolidar un modelo industrial en la región basado en la precariedad y el abaratamiento de la mano de obra.
Las reivindicaciones de los trabajadores son un aumento salarial del 16% en cuatro años, que se elimine la cláusula que limita las subidas del IPC al 2%, una reducción real de jornada, la regulación de la subrogación en cambios de contrata, límites a la cadena de subcontratación –especialmente en el sector naval–, control del uso de la contratación de trabajadores fijos discontinuos y medidas frente al estrés térmico en verano. Este último punto ha cobrado peso en un sector donde miles de operarios trabajan en cubiertas metálicas, soldadura o entornos cerrados con temperaturas extremas. Por el momento la patronal no ha aceptado ninguno de estos puntos en las negociaciones del convenio.
Tras más de un año y trece reuniones entre los trabajadores y la patronal en las que no se ha conseguido ningún avance, el pasado 7 de mayo miles de trabajadores del metal paralizaron fábricas, talleres, astilleros e industrias auxiliares. El seguimiento de esta huelga convocada por CIG, CCOO y UGT y que afecta a más de 33.000 trabajadores y cerca de 3.500 empresas de la provincia fue masivo en Vigo, Pontevedra y las principales zonas industriales.
Los piquetes y las manifestaciones multitudinarias colapsaron el tráfico y detuvieron buena parte de la actividad en las fábricas mientras que las calles de Vigo y Pontevedra se han llenado de columnas de trabajadores, bengalas, consignas y barricadas simbólicas en una demostración de fuerza que recuerda las grandes luchas históricas del metal gallego.
De momento este paro ha demostrado que, pese a la postura intransigente de la patronal, todo el músculo productivo de Galicia se resiente si los trabajadores del metal se plantan. Los paros continuarán los días 13, 14, 19, 20 y 21 de mayo, aprovechando también la celebración de Navalia, la feria internacional naval impulsada por la patronal. Los sindicatos quieren elevar el coste reputacional del bloqueo negociador y situar el conflicto en el centro del principal evento del sector, por lo que han advertido que no van a permitir que las empresas muestren una imagen de normalidad mientras que no se desbloqueen las negociaciones del convenio colectivo.
ME CAGO EN….GRR..!!!!!!!! SEGUIMOS SIN APRENDER DE NUESTROS ERRORES, VARIOS TRABAJADORES DEL METAL,SUGUEN YENDO DE LA MANO DE LOS CRIMINALES MAFIOSOS CAPITALISTAS IMPERIALISTAS CORRUPTOS TERRORISTAS HIJOPUTAS ETC DE UGT CCOO…..ESTOY CASI SEGURO DE QUÉ ES OTRA PUTA MANIFA PACTADA, CUANDO COÑO VAN APRENDER QUE IR CON ESTOS TERRORISTAS DE UGT CCOO ETC ES COMO DARLE LAS LLAVES DEL GALLINERO AL JODIDO ZORRO.