
Muro de solidaridad y denuncias:
-Tiempos de anestesia
En los momentos donde la sociedad parece insensible a las injusticias, las cúpulas de poder saben el potencial de aquellos presos políticos que no se rinden y se ceban con ellos
Roberto Carrasco en la revista El Otro País n.º 118, mayo-junio 2026.
En tiempos de anestesia permanente en los que la sociedad ni siente ni padece vemos a cara descubierta mucho más claro que en otras épocas cómo actúa la burguesía y el imperialismo, el cual no necesita ocultar bajo pretextos sus verdaderas intenciones. No lo necesita porque haga lo que haga no hay contestación en las calles que le obligue a justificarse.
Vemos en la escena internacional como la burguesía en su fase imperialista no está dispuesta a ceder ni un ápice su dominación mundial, cueste lo que cueste y mueran tantos inocentes como tengan que hacerlo, siempre y cuando esas guerras y actuaciones se lleven a cabo fuera de sus fronteras, los muertos que los pongan otros es claramente su modus operandi.
Tienen todo de su lado porque con el dinero someten y dominan todo lo que necesitan para lograr sus objetivos.
Compran medios de comunicación para poder adoctrinar las mentes, corrompen políticos, periodistas… y no dejan escapar medios más actuales como las redes sociales donde su discurso previo pago lo llevan a posiciones mas visibles y todo lo que se salga del discurso dominante lo boicotean para moldear un pensamiento único creando de esta manera la sociedad que tenemos en la que nadie se cuestiona nada.
En la otra cara de la moneda vemos como hay personas que no tienen precio (nunca mejor dicho), que su dignidad no está en venta y que no se someten. Solo ellos pueden ser la vanguardia obrera por más que traten de silenciarlos.
Las cúpulas del poder son conscientes de su potencial revolucionario y de que la revolución empieza en la mente, en no someterse y no comulgar con ruedas de molino, por eso la represión en estas filas obreras ha sido tan fuerte y en otras tan escasa. Con esto a muchos obreros nos han marcado el camino que quieren silenciar y por lo tanto el válido y viable para los objetivos revolucionarios y por otro lado el reformismo que toleran porque no les genera ningún problema estructural ahora disfrazado detrás de la palabra “progre”.
Mientras silencian los movimientos de resistencia ellos se rodean de impunidad, sin ir más lejos, el rey emérito fugado de la justicia como todos sus antecesores reyes y reinas desde el año 1808 por los mismos motivos, escándalos y corruptelas que ahora se plantea regresar a España y la sociedad parece verlo con buenos ojos, olvidando de forma miserable y deleznable como muchos artistas han sido represaliados por denunciar hechos probados de esa institución impuesta a la fuerza tras un golpe de Estado y casi 40 años de dictadura.

No olvidemos que Pablo Hasél sigue preso desde febrero del 2021 por denunciar en sus canciones realidades tangibles de la monarquía. La situación es tan surrealista que el delincuente planea regresar sin ser juzgado, con un apoyo de buena parte de la ciudadanía víctima de sus robos, la cual aplaude y jalea la figura del monarca, y criminaliza, persigue y encarcela a quien denuncia el saqueo.
Vemos dentro de las prisiones el abuso y las coacciones ante lo que son derechos de todo ser humano por no arrepentirse de sus ideas ni de sus actos. El último caso el de María José Baños Andújar con un cuadro médico devastador y en inminente riesgo de muerte.
Las denuncias documentan un patrón de negligencias médicas deliberadas. La razón que las autoridades españolas han dado hasta ahora para mantenerla encarcelada han sido la ausencia de arrepentimiento ideológico, argumentan que no ha mostrado arrepentimiento ni abandonado sus convicciones políticas. Más de 40 juristas de diversos países denuncian la vulneración flagrante de la libertad ideológica protegida por el convenio europeo de derechos humanos. Estos denunciantes argumentan que España mantiene a una persona con enfermedad grave e incurable encarcelada, violando los siguientes artículos del convenio europeo de derechos humanos: 2 (derecho a la vida), 3 (prohibición de tortura y tratos inhumanos), 8 (derecho a la vida privada y familiar), 9 (libertad de pensamiento), 10 (libertad de expresión).
Cuando hablamos de dictadura parece algo muy lejano, pero es algo muy actual como constatamos, y siempre es rebatido con el mismo argumento, es una democracia porque hay elecciones, porque se puede votar. Lo que no cuentan es que nada estructural del Estado cambia con un gobierno u otro, porque tienen las manos atadas, porque hay fondos de inversión, financieras, grandes empresarios, militares y personas que son los que tienen el verdadero poder y nadie los elige, son ellos los que verdaderamente gobiernan el país y no por el interés de los trabajadores sino por el suyo propio, y utilizan y corrompen cualquier cosa que salga de las urnas y a quien no se somete o trata de concienciar a los trabajadores lo detienen, torturan encarcelan o asesinan para silenciarlos.
Pero hay quienes antes de la transición plantearon que ésta era una farsa y un engaño y los tacharon de locos, ¡las mismas organizaciones que ahora dicen todo esto!. A día de hoy con ejemplos como estos es claro pensar que vivimos una farsa, en la que si no te mueves no sientes las cadenas, pero están ahí, porque no hubo un cambio ni una depuración en las instituciones, porque no se han juzgado los crímenes franquistas, porque los mayores criminales y torturadores se han muerto tranquilamente en su cama sin ser juzgados, con todas sus medallas y condecoraciones.
Porque se trataba de eso, de cambiar la fachada nada más, de que nada cambiase para que todo siguiera igual. Es en este punto donde estamos y quienes denunciaron el maquillaje son quienes han sufrido las consecuencias más feroces de este sistema represivo, precisamente para silenciar su mensaje.

Un ejemplo claro de todo esto son los casos de María José Baños y Lucio García Blanco, a los que el Estado represor se ha negado sistemáticamente a poner en libertad, a pesar de estar enfermos, si no se arrepentían de su lucha contra el sistema capitalista.
Pero no están solos, María José Baños no está sola, no puede estarlo porque está ahí por defender con su vida unos principios y si sigue allí y en estas circunstancias tan extremas es por no doblegarse desde las cárceles. Los compañeros Victoria Gómez, Juan García, Israel Torralba, Nacho Varela, Daniel Pastor, Patxi Ruiz, Israel Clemente, Pablo Hasel, Jon Kepa Preciado, Julen Atxurra, Aitor Cotano, Garikoitz Etxeberria, Orkatz Gallastegi, Mikel San Sebastián, Jesús Mari Etxeberria, Andoni Goikoetxea, Fernando García Jodrá y el preso social anarquista Jose Ángel Martins, entre otros, han mostrado la solidaridad y la protesta ante esta situación de la única manera que pueden, haciendo ayunos de hambre para luchar contra esta situación.

Su compañero Marcos Martín Ponce (que estuvo n.d.r.) en huelga de hambre indefinida pedía algo tan simple y humano como es el traslado de María José al hospital en ambulancia. Y desde fuera con todos los lujos y las comodidades a nuestro alcance ¿Qué hacemos por quienes han abierto el camino, han sufrido las consecuencias de ser vanguardia revolucionaria y han destapado la máscara de esta falsa democracia sin ningún tipo de transición? ¿no merecen dejar nuestras diferencias romper con el reformismo y solidarizarnos y luchar por un ideal que cada día que pasa es más claro que es la única solución al pueblo y a los trabajadores?