
Movimiento obrero. Su brutal situación:
-“Las cosas como son, no como las pinta la televisión”
Prestamos especial atención hoy a 3 despidos en tres empresas, con particularidades propias para ser destacadas.
Porque cuando se apuesta por un modelo ‘just in time’, los despidos están garantizados. Porque la total falta de información de una empresa ante su más que posible bancarrota, hace que la vayan desguazando hasta quemar a los trabajadores y que opten por autodespedirse. O hasta qué punto tiene que llegar el total ahogo económico de una plantilla obrera para ‘liberarse’ a través de un despido colectivo oficial…
Sin trabajo. Sin dinero. Sin vivienda. ¡¡Sin miedo!!

Despidos:
-Adient Seating Spain, ERE a 102 trabajadores.
Proveedora principal de asientos para Seat, sita en Abrera (Baix Llobregat).
La empresa lo justifica por “causas productivas vinculadas a la finalización del proyecto del modelo Audi A1”.
Fabricado en Martorell, el cierre de su ciclo productivo ha generado una reducción significativa en la actividad que afecta directamente la cadena de suministro, y de lleno a Adient, que opera con un sistema de producción ‘just in time’, que implica una estrecha sincronización con la actividad manufacturera directa de los vehículos. En abril se cerró la fabricación del Audi, y solo le queda trabajo para asientos de dos modelos Seat. La respuesta traumática es para los trabajadores, 102 despidos.

-La plantilla de Juaristi de Azkoitia se reduce a la mitad en tres meses.
La plantilla estaba compuesta por 70 trabajadores en diciembre, y en marzo se redujo a solo 39, dedicados a la máquina herramienta.
El comité de empresa reitera su exigencia de aplicar un plan de viabilidad frente a la total falta de información de la empresa.
Los trabajadores denuncian que según sus previsiones, esta tendencia se intensificará y en junio quedarán 26 trabajadores, dado que muchos han optado por salir ante la falta total de soluciones.
Los trabajadores dieron las primeras señales de alarma en septiembre del año pasado en una comparecencia conjunta con los de Aitek, también de Azkoitia, con quienes comparten gerencia. En aquella ocasión, alertaron de que, tras la aplicación de un ERTE en mayo, la situación no sólo no se había encarrilado, sino que presentaba signos de empeoramiento. Entonces, la dirección les debía cuatro nóminas, las pagas extra parciales de cinco meses y las aportaciones a Geroa de 16 meses. Ante esta situación, desarrollaron una manifestación en Azkoitia para exigir la presentación de un plan de viabilidad. La situación no cambió porque en diciembre el comité de empresa de Juaristi, en representación de la plantilla, volvió a dirigirse a los medios para dar cuenta de lo que calificaron como total «abandono». Incidieron en la «grave situación» en la que se encontraba la empresa para añadir que, en el caso de que no se adoptaran soluciones, se acercaba su cierre. Según denunciaron, había 20 máquinas con anticipos cobrados sin poder fabricar por falta de material, «La estructura comercial nos ha abandonado y se debe dinero a muchos proveedores y a varios bancos».

-Despido colectivo de las y los 28 trabajadores del Hotel Convento I en Coreses, Zamora.
Como ya informamos en pres.o.s. el 4 de marzo, los trabajadores exigían la rescisión definitiva de los contratos para buscar otro trabajo y para poder reclamar nóminas pendientes y la indemnización
Los 28 empleados del Hotel Convento I de Coreses podrán cerrar una etapa de incertidumbre que se ha prolongado casi un año después de que el Juzgado de lo Mercantil de Zamora haya aprobado el despido colectivo de toda la plantilla en el marco del concurso de acreedores presentado tras el cierre del establecimiento hotelero a finales de abril del pasado año.
Desde entonces, los trabajadores han esperado con impaciencia la resolución del procedimiento concursal para desvincularse definitivamente de la empresa, proceso que se ha prolongado «muchos meses», en los que han tenido que recurrir a la prestación por desempleo acumulada o a recursos propios para sobrevivir.
Tras el cierre del hotel, los trabajadores fueron incluidos en un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) durante cuatro meses, lo que les obligó a consumir parte del paro acumulado. En diciembre de 2025, fueron incluidos en un expediente de regulación de empleo (ERE) que implicaba su despido definitivo y su desvinculación de la empresa que gestionaba el Hotel Convento I de Coreses.
Las y los trabajadores se alegran de la sentencia ‘liberadora’ pero denuncian que no percibirán la totalidad de la deuda contraída con la empresa y, en algunos casos, «ya han gastado» parte la prestación por desempleo, medida que consideran «injusta».