
Internacional:
RASD
-Persecución contra presos políticos y activistas saharauis en las cárceles de la ocupación marroquí.
Organizaciones saharauis en El Aaiún, capital del Sáhara Occidental ocupado, han lanzado un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que intervenga y garantice la protección de los defensores de derechos humanos y los presos políticos saharauis en cárceles bajo control marroquí.
Denuncia de violaciones sistemáticas contra presos políticos saharauis
En un comunicado, la Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de los Derechos Humanos Cometidas por el Estado Marroquí alertó sobre la persistencia de graves abusos contra presos saharauis encarcelados por sus posiciones políticas, especialmente aquellas que defienden el derecho a la libertad y la independencia del pueblo saharaui.
La organización instó a las instituciones internacionales de derechos humanos a actuar de forma inmediata para poner fin a estas prácticas represivas, denunciando que los presos son castigados por ejercer derechos fundamentales como la libertad de expresión y la autodeterminación.
Preocupación por la salud de presos del grupo Gdeim Izik
La asociación expresó una profunda preocupación por el estado de salud de varios presos políticos, entre ellos el activista saharaui Ibrahim Dadi Ismaili, integrante del grupo de Gdeim Izik, actualmente recluido en la prisión de Ait Melloul 2, en Marruecos.
Según la denuncia, las autoridades penitenciarias marroquíes mantienen una política de dilación deliberada que le impide acceder a atención médica adecuada, vulnerando así sus derechos básicos.
Asimismo, se alertó sobre la situación del preso saharaui Ahmed Al-Bashir Al-Saba’i, encarcelado en la prisión de Kenitra, cuyo estado de salud se ha deteriorado gravemente como consecuencia de la negligencia médica continuada.

CODESA denuncia persecución contra activistas y blogueros saharauis
Por su parte, el Colectivo de Defensores de los Derechos Humanos Saharauis en el Sáhara Occidental (CODESA) denunció que los defensores de derechos humanos, blogueros y activistas saharauis siguen siendo objeto de represión sistemática, incluyendo detenciones arbitrarias, interrogatorios y malos tratos.
En su comunicado, la organización subrayó que estas violaciones están directamente relacionadas con la actividad política pacífica de los saharauis en defensa de sus derechos.
Nuevo caso de represión tras la liberación de un ex preso político
CODESA también puso como ejemplo reciente el caso del estudiante saharaui y ex preso político Hussein Bourkeb, quien fue detenido nuevamente el pasado 26 de marzo, poco después de haber sido liberado. Bourkeb fue trasladado de forma arbitraria a un centro de seguridad, donde permaneció ocho horas bajo interrogatorio por haber ondeado la bandera saharaui y coreado consignas en favor del derecho a la autodeterminación y la independencia del Sáhara Occidental.

EE.UU.
-Del genocidio nazi a la retórica actual: el peligroso regreso del discurso de aniquilación.
“Esta noche morirá toda una civilización”. No es literatura. No es ficción. Es una advertencia, pronunciada por el primer mandatario estadounidense, en un momento de máxima tensión internacional.
“Esta noche morirá toda una civilización”, ha amenazado Donald Trump, como si se tratara de una suerte de «ángel exterminador» redivivo. Con esa frase, acompañada de advertencias de que “todo el infierno se desatará” si no se cumplen sus exigencias, el presidente de EEUU ha colocado al mundo al borde de un escenario que parecía impensable. No se trata de una amenaza cualquiera: es la promesa explícita de arrasar un país entero, de borrar siglos de historia en cuestión de horas. Mientras los mercados tiemblan y las potencias contienen la respiración, una pregunta recorre el planeta: ¿estamos ante una simple provocación… o ante el preludio de una catástrofe histórica?
Hablar de que “morirá toda una civilización” no es referirse a un objetivo militar. Es referirse a millones de personas, a su historia, a su cultura.

“Lo más peligroso no es lo que se dice, sino que dejemos de sorprendernos”. Y cuando dejan de sorprender, dejan de cuestionarse. Pero el lenguaje no es neutral. Cuando se habla de destrucción total, se está ampliando el límite de lo «aceptable». Se está preparando a la sociedad para asumir escenarios cada vez más extremos. Decir es, en cierto modo, empezar a hacer…