
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Huelgas:
-Trabajadores de BorgWarner en huelga en las plantas de Zamáns, Porto do Molle y A Granxa, Pontevedra.
Huelga indefinida desde el 9 de marzo.
*Foto de cabecera: Varias decenas de trabajadores de Alten que trabajan en la auxiliar del sector automovilístico BorgWarner se han movilizado a las puertas de la fábrica de esta compañía en Vigo en protesta por los despidos sufridos en los últimos meses.
Los trabajadores de la compañía de automoción BorgWarner Emissions System Spain desarrollan una huelga indefinida desde el 9 de marzo como respuesta a los incumplimientos del convenio colectivo y a los despidos ejecutados por la dirección.
La huelga y movilización afecta a los tres centros de trabajo que la multinacional tiene en la provincia de Pontevedra: Zamáns (Vigo), Porto do Molle (Nigrán) y el polígono de A Granxa (O Porriño).

La empresa ha mantenido una actitud de «desprecio total» hacia las condiciones pactadas durante los últimos seis meses. Así, los trabajadores critican la ejecución de despidos individuales entre el personal técnico por causas no acreditadas. La dirección está aplicando cambios en las jornadas laborales, el calendario pactado para 2026 y modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo sin comunicación previa. Denuncian el incumplimiento de la legislación laboral respecto a las horas extra en los turnos de noche y fines de semana, lo que «supone un riesgo» para la salud de la plantilla. Además, recuerdan que la multinacional ha recibido importantes subvenciones públicas para proyectos vinculados al vehículo eléctrico.

Despidos:
-Sabic Cartagena. Cierre y crisis comarcal.
De 4 plantas y 800 trabajadores especializados en el tratamiento del plástico en 2019 al cierre total en 2026.
Los trabajadores han organizado una gran protesta en Cartagena el 10 de abril.
En 2020 surgió el primer ERE por el cierre de la planta Ultem, que supuso la salida de 76 trabajadores, y en 2023 se anunció el cese de Lexan 2, con 112 despidos.
En la actualidad sobreviven dos plantas que dan empleo a 500 personas de plantilla directa, y en las que trabajan también decenas de empresas auxiliares que suman casi 2.000 puestos de trabajo, considerando el empleo indirecto y el inducido. Estas dos plantas son las que ahora están en riesgo de desaparición absoluta.
Tras anunciarse la venta al fondo de inversión alemán Mutares y el cierre de la planta de Lexan 1 del complejo industrial que Sabic tiene en la diputación cartagenera de La Aljorra, la situación en la comarca empeorará sustancialmente para 2.500 familias.

-Ericsson, ERE de 164 despidos.
Contemplan además, un plan de prejubilaciones a partir de los 55 años.
Con delegación central en Madrid y sede en Zamudio, Bizkaia, Ericsson tiene 2.264 trabajadores en España.
Hacía para España un planteamiento inicial de 180 despidos.

-TDCX, ERE de 141 despidos en su ‘call center’ de Barcelona.
La compañía “ha perdido los contratos de servicio con Linkedin y Tiktok y precisa recortar su plantilla ante la caída de actividad”.
TDCX es una multinacional con oficinas en Malasia, Filipinas, Japón, China, Vietnam, Corea y el barrio de Poblenou de Barcelona, donde hasta ahora tenía una plantilla de 270 trabajadores y trabajadoras.

-Takeda, cierra en Tres Cantos, 120 despidos.
La farmacéutica japonesa Takeda ha tomado la decisión de cerrar su planta de producción de medicamentos en que tiene en la localidad de Tres Cantos (Madrid), la única fábrica que mantiene en España. Esta determinación de la compañía llega tras el cese de producción de Alofisel, el único medicamento que se elaboraba en estas instalaciones.
El cierre de la fábrica no supone su salida de España, ya que Takeda mantiene su presencia a través de sus actividades comerciales, médicas, clínicas y de acceso al mercado.
*Alofisel dispersión inyectable, era una suspensión de células madre expandidas de tejido adiposo humano, indicado para el tratamiento de las fístulas perianales complejas en pacientes adultos con enfermedad de Crohn. Ya solo disponible en Japón, dejará de estarlo a partir de diciembre de 2026.

-Solvay, ERE, 58 despidos.
La multinacional Solvay, grupo químico que produce bicarbonato y carbonato sódico, anunció en febrero un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en su planta de Barreda, Torrelavega para 77 trabajadores.
Para trasladar la medida de despidos, responsables de la multinacional se desplazaron expresamente desde Bruselas hasta Torrelavega.

Inmediatamente los trabajadores cuestionaron el informe y se posicionaron contra el ERE. Y presionaron hasta crear un grupo de trabajo y reunirse con el Ministerio de Industria o la Delegación del Gobierno, concentración en Torrelavega, ante la empresa…
El 26 de marzo Solvay anuncia que reduce los despidos de 77 a 58. Los trabajadores se siguen movilizando y señalando esta última oferta como ‘inasumible’.
Recuerdan que la empresa ha percibido financiación a través del PERTE para la descarbonización industrial y de los Certificados Energéticos, además de otras subvenciones públicas anuales por distintos conceptos, en el marco de su proceso de transición energética para abandonar el carbón como fuente de energía en Barreda. Existe una contradicción difícil de soslayar entre ese respaldo institucional y financiero recibido de las administraciones públicas y la actual política de ajuste de empleo con 58 despidos.
El Gobierno de Cantabria también autoriza a Solvay a producir nuevos residuos de materiales férreos «no peligrosos», como limaduras y virutas. Todo parece poco para que la empresa dé marcha atrás en su ERE.

-Ibérica de Suspensiones S.L. de Nules, Castellón, ERE 22 despidos.
Se han iniciado un calendario de movilizaciones en defensa de los puestos de trabajo.
Dedicada a la fabricación de sistemas de suspensión y componentes para el sector de la automoción, con una plantilla de 80 trabajadores, aplica despido colectivo para 22 trabajadores “por causas productivas y organizativas”.