
Cine para la denuncia y la resistencia.
Agenda.
Tiempos modernos
Charles Chaplin – EEUU 1936
La película comienza mostrando la vida de un obrero metalúrgico trabajando en la fábrica, durante la Gran Depresión en los EEUU de 1929, en plena revolución industrial; cuando la desesperación por el empleo generaba largas colas para conseguir un puesto de trabajo. Esto queda subrayado al comienzo con una significativa metáfora: un rebaño de ovejas se difumina para dar paso a la imagen de un apretado y uniforme grupo de personas rumbo a la fábrica, donde los obreros trabajan en cadena, realizando un trabajo perpetuamente monótono.
Los obreros que conseguían ser contratados trabajaban como verdaderas máquinas. Así vemos en la película, en tono de sátira y tragicomedia, a un obrero apretando tuercas, extenuado por el frenético ritmo de la cadena de montaje, literalmente atrapado y engullido por la máquina, que acaba desquiciado y perdiendo la razón. Todo ello acentuado al ser también víctima de una máquina de alimentación automática que daba de comer a los obreros, empleada para reducir al mínimo el tiempo que se dedicaba a ello.
Después de recuperarse en un hospital mental, vive las dificultades de un vagabundo sin trabajo. Se enfrenta a un panorama desolador: huelgas, tumultos, fábricas cerradas, colas de parados, hambre, la necesidad de robar, la drogadicción y la perpetua actitud represora de la policía. Pasa por la cárcel, siendo acusado de delitos que no cometió y, en su desesperación, pretende volver a ella como lo menos malo donde vivir.

Solo la relación sentimental con una joven huérfana, y sus ansias de libertad, le hacen cambiar de idea. Una joven que, desesperada por el alimento para ella y su familia, tiene que delinquir. Ahora, en pareja, se disponen a sobrevivir a pesar de las adversidades.
Tiempos modernos es una contundente denuncia del trabajo mecanizado, deshumanizado, que se ha creado en la sociedad capitalista industrial, donde el ser humano es una pieza más de esa maquinaria, de esa producción en cadena, que cuando no funciona es reemplazada fácilmente por otra, y donde la justicia y la ley están de lado de los poderosos.
“Quería decir algo –dijo Chaplin– sobre la forma en que la vida es manipulada y canalizada, y en la que los hombres se transforman en máquinas».