
Presos políticos escriben:
Pablo Hasel.
Prisión de Lladoners. 19 marzo 2026
-Antiimperialismo o colaboracionismo

Varias organizaciones comunistas iraníes que sufren represión por impulsar luchas que de verdad sirven a la causa obrera y popular no como las revueltas orquestadas y parasitadas por la CIA y el Mossad, han hecho un llamamiento a combatir al imperialismo. El Partido del Trabajo de Irán denunciaba: «Lo que se formó en Irán no fue un movimiento democrático civil y reivindicativo en beneficio de la clase obrera, no fue un movimiento revolucionario con propósito para abolir el neoliberalismo, acabar con las desigualdades económicas y establecer la justicia social, sino una contrarrevolución que apareció con el ropaje del pueblo y se puso en marcha con el apoyo de Washington y Tel Aviv» 1.
Tras los bombardeos yanqui-sionistas el Partido Comunista de Irán difundió: «Destruir a Irán no es la manera de salvar al país del yugo del actual gobierno despótico; esto solo puede lograrse mediante la lucha del pueblo y las fuerzas nacionales y amantes de la libertad en el país» 2.
Defender el ejemplo de antimperialismo de los dirigentes y de una gran parte del pueblo iraní no implica avalar todas sus políticas. Es tener claro que combatir al imperialismo es una urgencia para la humanidad -aún más para quienes padecen sus bombardeos- por ser una de las lacras más criminales. Es sostener que corresponde a los pueblos elegir sus destinos. Pero no solo es intolerable el reguero de sangre que deja, también lo son otras consecuencias como la inflación o el rearme otanista que deterioran aún más nuestras condiciones de vida. Por ello otra muestra de colaboracionismo es limitarse a denunciar la guerra contra Irán, el Líbano y Palestina, sin oponerse tajantemente a la Unión Europea y a la OTAN que participan o permiten atrocidades imperialistas de toda índole. Con el «No a la guerra» el hipócrita Gobierno antiprogresista pretende evitar la debacle electoral, así que cabe recordar que si eso no va acompañado del cierre de las bases militares yanquis en territorio español, del fin de toda colaboración imperialista en materia de compra-venta de armamento u otras, de la salida de la UE y de la OTAN y de solidaridad internacionalista, no hay una auténtica oposición a las guerras imperialistas.
Las agresiones a Palestina, Venezuela, Cuba, Irán, Yemen, Líbano y otros países aunque sea en menor medida, exigen respuestas. Señalar a los culpables y desmontar las invenciones de su relato difundiendo la realidad, apoyar a la resistencia antiimperialista de cualquier territorio y desenmascarar a los colaboracionistas que ayudan al imperialismo disfrazándose con retórica vacía de contenido. Es el momento de extender la conciencia y la organización antiimperialista con iniciativas comprensibles para amplios sectores. Haciendo entender que mientras aseguran que la OTAN garantiza nuestra seguridad, nos ponen en riesgo por acercar la posibilidad de una Tercera Guerra Mundial como con sus recientes agresiones a Rusia y las provocaciones de los EE.UU a China. Todo apunta que estas últimas van a intensificarse. También nos ponen en peligro convirtiéndonos en objetivo militar en caso de implicación estatal en cualquier agresión imperialista. No valen medias tintas: solo el antiimperialismo consecuente puede defender la paz entre pueblos.
1 – Reflexión sobre los recientes acontecimientos por el Partido del Trabajo de Irán
2- Declaración del Partido Comunista de Irán tras los ataques de EE.UU a Israel
MUCHÍSIMAS GRACIAS POR TU NUEVO ARTÍCULO MI QUERIDO CAMARADA PABLO RIVADULLA DURÓ (PABLO HASEL). CON MUCHÍSIMAS GANAS DE CONOCERTE EN PERSONA Y CHARLAR. !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!