
Memoria histórica imprescindible:
-Sin restos de seis víctimas del franquismo, en las excavaciones de fosas de Formentera.
El programa estaba destinado a localizar, exhumar e identificar a personas desaparecidas durante la Guerra Civil.
Las excavaciones arqueológicas realizadas en el Cementerio Viejo de Formentera y las prospecciones en el entorno de la Pedrera d’en Coix, en es Pujols, han terminado sin que haya sido posible localizar a seis de las víctimas de la represión franquista.
Josep Tur Planells, conocido como ‘en Pep de na Damiana’, asesinado en 1937, es una de las victimas del franquismo que se planeaba encontrar en las excavaciones de Sant Francesc. Durante la intervención se han abierto sondeos arqueológicos en el recinto del cementerio y en su entorno inmediato con el objetivo de investigar posibles zonas de enterramiento. Los otros 5 asesinados que no se han logrado localizar son Antonio Mayans Mayans, Francisco Verdera Castelló, Mariano Torres Torres, Josep Riera Joan y Vicent Guasch Ferrer.

-En busca de 75 asesinados.
El Ayuntamiento de Úbeda, Jaén, anuncia la puesta en marcha de un proyecto para la exhumación, estudio antropológico e identificación de los restos de personas represaliadas durante la dictadura franquista que se encuentran en el osario común del cementerio municipal de San Ginés.
Según la documentación histórica aportada, al osario del cementerio municipal fueron trasladados los restos de 75 personas represaliadas tras la Guerra Civil. El objetivo principal del proyecto será localizar estos restos, contrastar la información histórica disponible e intentar identificar a las víctimas.
Agradece el compromiso de los familiares de las víctimas, que durante años han mantenido viva la reivindicación para esclarecer estos hechos y recuperar la memoria de sus seres queridos.

-Huelva, ¡fuera el callejero fascista!
La Plataforma de Familiares de Víctimas del Franquismo de Huelva y Provincia exigen activar, de manera definitiva, el procedimiento de retirada de los nombres franquistas que aún permanecen en el callejero de la ciudad.
25 calles, tres barriadas, varias avenidas, placas, distinciones municipales y honores dedicados a figuras vinculadas al golpe de Estado, la dictadura franquista y la represión posterior.
“Barriada José Antonio Primo de Rivera, Barriada Pérez Cubillas, avenida Federico Mayo, avenida Pío XII, calle Arcipreste Julio Guzmán, Aviador Ramón Franco, Camarada Carlos Moreno, Cerrejón Limón, Fernando Castillo, Joaquín de la Torre, Manuel Rodríguez Zamora…”.

-Piden la apertura del muro de fusilamiento del castillo de San Felipe en Ferrol.
Familiares de víctimas y entidades censuran que el Gobierno local no permita el acceso y reivindican que se abra a las visitas como medida «contra o esquecemento dos crimes».
Familiares de víctimas del franquismo en Ferrolterra, Eume y Ortegal, junto a diferentes entidades reclaman al Concello que abra el acceso al muro de fusilamiento del castillo de San Felipe. Defienden que la fortaleza ferrolana «non só é un monumento histórico senón tamén un triste mais senlleiro lugar da memoria histórica», que sirvió de cárcel franquista y lugar donde «os golpistas asasinaron a políticos» y «todo cidadán que avogase pola legalidade, a liberdade e a democracia». «É inconcibible que a día de hoxe a Alcaldía de Ferrol de forma deliberada se empecine en non permitir o acceso ao muro onde fusilaron».
El colectivo sostiene que «non se lle pode ocultar aos visitantes o acceso ao muro de fusilamento nas visitas turísticas e culturais», porque «alguén entendería que nunha visita a Cracovia-Birkenau ocultasen o campo de exterminio nazi de Auschwitz?», se preguntan. Además, censuran la retirada «seguindo directrices do grupo de Goberno» del cartel colocado en septiembre donde se indicaba «aquí fusilábase».
En 2025 se presentó el libro Memorial e Monumento ás vítimas do franquismo en Ferrolterra, Eume e Ortegal, de Ton Blanco, que rescata la memoria de los fusilados y señala lugares como el muro de San Felipe como hitos de la memoria democrática.

-«Cuando el sonajero dejó de sonar»
Obra de teatro, escrita y dirigida por Juan Manuel Freire.
Dos antropólogas forenses exhuman en una fosa común restos de represaliados por el franquismo. En tanto, dialogan sobre lo sucedido y aclaran los motivos que las han conducido hasta allí. Entre las cinco escenas que protagonizan, monologan diversos personajes, vinculados de una u otra forma a ese pasado que ellas rediviven. En la mayor parte de los casos, sus parlamentos se construyen a partir de objetos que formaron parte de la vida de las víctimas y que han sido recuperados al lado de sus huesos. Otras veces son los ejecutores o los desaparecidos o familiares quienes toman la palabra.
En la escenografía, se huye del espectáculo para poner de relieve la historia, las historias. La decoración es minimalista, pero representativa, y en ello reside su fuerza: fija la mirada en lo esencial y, al tiempo, lleva a centrar la atención en el discurso.
Caracteriza al lenguaje su contención. Lejos de caer en la soflama, se torna afectivo. A un teatro documental, que lo es -se mantienen, incluso, nombres de damnificados-, se sobrepone un relato lírico, casi poético. Y, al final, el realismo se vuelve mágico.