
Internacional:
-Estados Unidos: los manifestantes que visten de negro son condenados por ‘terrorismo’
Juan Manuel Olarieta
La guerra militariza las sociedades y, naturalmente, la represión política. Cuando la atencion se centra en Oriente Medio, Estados Unidos ha condenado a nueve antifascistas por manifestarse encapuchados de negro.
Los hechos se produjeron en julio del año pasado, durante una protesta en Fort Worth, Texas, contra la política de emigración.
Las condenas podrían alentar a los fiscales a presentar más acusaciones de este tipo. Un cabecilla del FBI dijo en diciembre que están tratando al movimiento antifascista como un gran amenaza terrorista interna.
La fiscal general, Pam Bondi opina igual: el movimiento antifascista “es una organización terrorista nacional”, ha dicho, reconvirtiendo a una corriente ideológica en un crimen grave.
El 4 de julio del año pasado se convocó una concentración frente al centro de internamiento de Prairieland del ICE, la policía de emigración, que comenzó con fuegos artificiales y pintando con aerosoles los automóviles aparcados.
Algunos de los manifestantes portaban armas, algo que es legal en Texas. Un policía que acudió al lugar recibió un disparo en el cuello de uno de los manifestantes, Benjamin Song, que había traído un AR-15 con un gatillo modificado.
Los acusados dijeron que la protesta era una manifestación destinada a mostrar su solidaridad con los trabajadores emigrantes, señalando el megáfono que trajo un miembro del grupo para gritar consignas para que las escucharan los reclusos. Los fiscales señalaron las armas, los chalecos antibalas y los botiquines de primeros auxilios para traumatismos que trajeron como prueba de sus malas intenciones.
Song fue declarado culpable de intento de asesinato por dispararle al policía, pero resultó absuelto de otras dos acusaciones de intentar disparar contra dos carceleros. Se enfrenta a una pena de cadena perpetua.
Otros ocho acusados han sido condenados por apoyo material al “terrorismo” por usar ropa negra en una manifestación nocturna. Según los fiscales, fue una táctica antifascista que ayudó en el tiroteo contra la policía.
Los acusados condenados por brindar apoyo material al “terrorismo” son Autumn Hill, Zachary Evetts, Savanna Batten, Megan Morris, Maricela Rueda, Elizabeth Soto e Ines Soto. Pueden ser condenados a 15 años de prisión.
Los mismos acusados también fueron declarados culpables de disturbios y dos cargos de explosivos por los fuegos artificiales. Hill, Evetts, Morris y Rueda fueron absueltos de las acusaciones de intento de asesinato que habrían conllevado penas de cadena perpetua.
Rueda y su marido, Daniel Sánchez Estrada, fueron condenados además por conspiración para ocultar documentos. Tras la redada policial guardó los panfletos en una caja.