
Muro de solidaridad y denuncias:
Opinión:
-CUANDO NADIE SE ATREVE A DECIRLO
Pablo Hasél está en la cárcel. Cinco años preso por cantar la verdad. Por decir lo que todos sabemos. Lo que todos pensamos.
Mientras tanto, los que roban millones, los que manejan fundaciones a su antojo, los que enchufan y despiden, siguen libres, intocables, inviolables.
La justicia no es ciega. Está sorda. Comprada. Siempre mirando para los poderosos.
Los ricos, los aforados, los de linaje o dinero, nunca pisan la cárcel.
Los del pueblo, los que luchan, los que pintan un muro, los que se manifiestan contra el sistema, somos castigados. Montajes, pulseras telemáticas, vigilancia, represión: ese es nuestro premio. (…)
Mientras, los que manejan la pasta mundial siguen libres, impunes, riéndose de nosotros.
El golpe del 23-F nos lo contaron como si alguien lo hubiera detenido a tiempo. Mentira.
Fue propiciado por quien debía dar ejemplo: Ya sabemos quién ¿Cuando nos hemos enterado, 40 años después ?
Décadas de engaños. Maquillaje histórico. Protección a los responsables. Quien dice la verdad va a la cárcel. O te amargan la existencia.
El mundo está podrido. Trump sube aranceles porque le da la gana. Invade donde quiere. Amenaza territorios. Se queda con lo que le apetece. Y todos esos txirigitos la UE ,la ONU, ¿de qué valen? .
¿Qué mundo es este? ¿Qué asquerosidad de vida es esta donde unos pocos deciden todo y millones somos su público cautivo?
Aquí más de lo mismo, seguimos igual.
Los matxirulos de siempre en la policía ya hemos visto a la mujer policía que ha denunciado a un mando de las altas esferas y no es el único. En el ejército. Porque la mujer sigue siendo vista como objetos sexual…
Los franquistas disfrazados. La élite económica que se protege entre sí.
Y un pueblo cada vez más pobre perdiendo lo poco que le queda.
La Sanidad pública que nos venden, sí, pero mientras privatizan todo. Citas médicas a seis meses y medio. Resonancias a seis meses. Porque el dinero va a la privada, como cuando salvaron a los bancos.
La educación, universidades caras, profesores mal pagados, becas insuficientes. Todo para que aprendamos poco. Para que seamos ignorantes y controlables.
Sueldos miserables para la gente de abajo, 1.200 euros. Y ellos se llevan 6.000, 8.000… sin despeinarse.
Los pensionistas mendigan una vida digna. La gente lucha en la calle y pierde la vida. Ellos siguen disfrutando sus privilegios.
La política centralizada. Viven de subvenciones. Usan el poder para sus intereses.
No tienen conciencia social. Les importa un carajo la gente que lucha, que se moja, que arriesga.
La izquierda que discute egos y mira siglas no sirve para nada mientras el pueblo sufre. ¿De verdad piensan en la gente?
Nos venden que luchan contra el fascismo, que defienden al pueblo. Y luego aparecen los fascistas respaldados por el sistema, palos, represión y leyes mordaza.
Todo son contradicciones perfectas. Nos tratan como idiotas. Nos insultan.
Mientras hacen sus trucos entre bambalinas. Se ríen de nuestra inteligencia. Mantienen leyes que les convienen, ley mordaza, reforma laboral, todo aplastando al pueblo.
Durante años, los vascos han sido la excusa perfecta para que las élites mantuvieran privilegios. Ahora vuelven los partidos ultras y otra vez la misma mierda, crean enemigos imaginarios para justificar su poder.
La gente se desmoraliza viendo cómo todo funciona detrás de bambalinas. Cómo los líderes viven en otra realidad. Mientras nos manipulan y nos echan la culpa a los de abajo.
El pueblo vasco se ha tenido que defender siempre, por eso la unidad, conciencia social, memoria histórica.
No les tenemos miedo. No nos arrodillamos. Y eso es lo que más les duele. Por eso nos aplican siempre penas brutales.
Pablo Hasél, los chavales del Altsasu, los chavales de Zaragoza, todos los que protestan, todos los que dicen la verdad, todos los que luchan y buscan un mundo mejor son crucificados. Somos castigados, mientras los defraudadores, los reyes, los políticos corruptos, los presidentes de fundaciones y los grandes empresarios siguen libres, impunes, intocables.
Que nadie nos diga que la justicia existe. No existe para nosotros.
La justicia está hecha para ellos, para proteger a los poderosos, para castigar al pueblo.
Y mientras no lo denunciemos, mientras no lo enfrentemos, mientras no lo gritemos, nos seguirán pisando, nos seguirán encarcelando, nos seguirán robando la vida.
No es un ataque personal. Esto es un ataque al sistema, a la corrupción, a la impunidad, a los que creen que pueden reírse de la mayoría mientras controlan todo. Pero hay algo muy claro, si los de abajo se mueven, los de arriba caen.
Es hora de abrir los ojos.
Mirarles de tú a tú. Decir su nombre, enseñar sus caras, desenmascarar a los que roban, manipulan y matan. No callarnos nunca más.
Porque libertad, igualdad y justicia no son opcionales, no se negocian, no son para quienes tienen poder, son derechos de todos.
Nos quieren callados, borregos, ignorantes. Nos quieren domesticados. Nos quieren muertos de miedo. Pero ya basta.
El pueblo tiene memoria, fuerza y razón.
Ya está bien de privilegios, de impunidad, de doble rasero.
La justicia tiene que ser para todos, o no es justicia. El abuso, la corrupción y el silencio se terminan aquí.
¡Ya no más miedo! ¡Ya no más silencio! ¡Ya basta de impunidad!
De: Marian Fz. Okariz.
MI QUERIDO CAMARADA PABLO RIVADULLA DURÓ (PABLO HASEL), LO DIJE ANTES Y NO ME CANSARÉ DE REPETIRLO. ERES UN EJEMPLO PARA LOS DE EXTREMA IZQUIERDA RADICAL CONSECUENTES OBVIAMENTE. TENGO MUCHÍSIMAS GANAS DE CONOCERTE EN PERSONA. Y CHARLAR. FUERZA!!!!!!!!!!