
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Huelgas:
-Sigue la huelga indefinida Bomberos de Mercedes Vitoria.
Entrevista a Iker Babio Basterretxea, uno de los bomberos huelguistas.
Los bomberos que prestan el servicio de emergencias interno en la fábrica de Mercedes-Benz de Vitoria-Gasteiz mantienen la huelga iniciada el pasado 15 de enero, tras denunciar años de precarización laboral vinculada al sistema de subcontratación del servicio. La plantilla reclama un nuevo convenio colectivo que mejore sus condiciones. laborales y salariales y que permita recuperar poder adquisitivo después de años de congelación salarial.
Diez años de deterioro en las condiciones laborales
El servicio de emergencias interno de la planta de Mercedes está externalizado a través de la contrata Previnsa. El origen del conflicto se remonta a hace unos diez años, cuando una empresa adjudicataria rebajó significativamente los costes del servicio.
Aquella decisión, señala, tuvo consecuencias directas en las condiciones laborales. “Cuando entró esa empresa los salarios de los bomberos rondaban los 17.000 euros anuales”, recuerda.
En 2018 los trabajadores convocaron una huelga que permitió mejorar parcialmente las condiciones laborales. Sin embargo, el acuerdo alcanzado entonces no vinculó los salarios al IPC, lo que ha provocado una pérdida progresiva de poder adquisitivo con el paso de los años.
“La subida del coste de la vida en los últimos años ha hecho que perdamos una parte muy importante de nuestro nivel de vida”, explica Babio.
La situación se agravó con la entrada de una nueva empresa adjudicataria en enero de 2025. Según los trabajadores, desde entonces el servicio ha sufrido nuevos problemas relacionados con la organización y los recursos disponibles.
Denuncia falta de material, falta de personal y una carga creciente de horas extraordinarias, que obliga a los trabajadores a cubrir turnos incluso durante sus días de descanso.A esta situación se suma la caducidad del convenio colectivo, que los trabajadores intentaron renegociar con la empresa durante meses. “Intentamos hablar con la empresa en numerosas ocasiones, pero no obtuvimos una respuesta real para negociar un nuevo convenio”, afirma.
Ante esta situación, la plantilla decidió convocar la huelga el 15 de enero.
La plantilla del servicio está formada por 23 trabajadores fijos, a los que se suman rotaciones que elevan el número total hasta 27 bomberos. En los últimos años varios compañeros han abandonado el servicio por la dificultad de mantener su situación económica en Vitoria-Gasteiz.
Los trabajadores denuncian además que, tras la convocatoria de la huelga, la empresa modificó distintos procedimientos internos para minimizar el impacto del paro. Los cambios se produjeron menos de 24 horas después de anunciar la huelga.
Además, los trabajadores han sufrido presiones y comentarios que cuestionaban su protesta. “Se llegó a decir que nos iban a echar a todos o que éramos terroristas por pedir derechos laborales dignos”.
El conflicto ha llegado incluso a la Inspección de Trabajo, que según los trabajadores ha levantado un acta favorable a la plantilla al considerar que se habrían producido vulneraciones de derechos laborales tanto por parte de Mercedes como de la empresa subcontratada, Previncha…
–https://gasteizberri.com/2026/03/bomberos-de-mercedes-denuncian-precariedad/

Situación real:
-Acosadas, vejadas y comiendo en el suelo: la denuncia de cinco jornaleras de Almería contra dos empresarios.
Las trabajadoras, de origen extranjero, aseguran que una explotación agrícola del municipio almeriense de Níjar las mantiene en condiciones laborales pésimas, impidiéndoles ir al baño o describiendo episodios en los que se les graba con su móvil para humillarlas.
Cinco jornaleras no pueden más con el hostigamiento y acoso laboral al que se ven sometidas a diario según han denunciado ante el juzgado. Cada vez que acuden a su puesto de trabajo en una empresa hortofrutícola de Níjar (Almería), se enfrentan a vejaciones, coacciones y condiciones laborales extenuantes, aseguran. Una realidad que llevan tiempo tratando de denunciar a través del comité de empresa pero que, lejos de resolverse, no deja de agravarse. Por eso, han decidido llevar a la Justicia a los dos empresarios.
En concreto, estas cinco jornaleras, cuyas identidades se han preservado por su seguridad, trabajan para Hermanos Gázquez Garrido, una explotación agrícola del municipio almeriense de Níjar. Un lugar en el que el clima de tensión es tan elevado que han denunciado en el juzgado de guardia a los dos empresarios que están al frente de la explotación por someterlas a humillaciones, coacciones y vigilancias durante la jornada laboral. En la denuncia, las trabajadoras aseguran, entre otras cuestiones, que en la finca sólo existe un baño y que permanece cerrado para ellas, por lo que se ven obligadas a hacer sus necesidades en el exterior del invernadero mientras, según explican, los responsables de la empresa las siguen y las graban con el teléfono móvil.
Los hechos denunciados se habrían producido siempre en su explotación, que está situada en el entorno de Los Albaricoques, en el término municipal de Níjar. En el escrito presentado ante el juzgado, las trabajadoras describen un ambiente de presión constante en el que, aseguran, los empresarios se acercan a escasos centímetros de donde están trabajando, les gritan o zarandean los carros en los que transportan las hortalizas que recogen.
Además, se ven obligadas a descansar y comer en una misma estancia en la que se deben disponer en el propio suelo.
El conflicto laboral en esta explotación agrícola no es reciente. Meses antes de la denuncia presentada ahora en el juzgado, un grupo de trabajadores había comunicado un preaviso de huelga ante las autoridades laborales para denunciar lo que consideraban incumplimientos de la normativa laboral. En ese documento, presentado en septiembre del pasado año a través del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), se señalaban supuestas irregularidades como salarios por debajo del salario mínimo, jornadas prolongadas durante la campaña agrícola o la ausencia de vacaciones. Los trabajadores sostenían también que las horas extraordinarias no se abonaban y denunciaban deficiencias en materia de prevención de riesgos laborales, como la falta de equipos de protección individual en determinadas tareas. El SAT respalda ahora públicamente a las jornaleras que han presentado la denuncia y sostiene que las trabajadoras están sufriendo represalias tras reclamar el cumplimiento de la legislación laboral.
El SAT ha convocado movilizaciones de apoyo a las denunciantes y ha hecho un llamamiento al movimiento feminista y a organizaciones sociales de la provincia para respaldar a las trabajadoras. Afirman que tras la denuncia la situación se ha agravado y a los trabajadores se les impide quedarse en las instalaciones durante su periodo de descanso asignado.