
Memoria histórica imprescindible:
-Cuando la guerrilla comunista intentó desembarcar en Lastres en enero de 1946.
Y la vida del guerrillero Miguel Marín García.
…Una persona residente en Francia, a la que no conocía y que me pedía ayuda, al estar buscando información sobre el abuelo de su esposa, un español de nacimiento llamado Miguel Marín García, que a grandes rasgos había sido uno de los voluntarios comunistas que había participado en el intento de desembarco de un grupo de guerrilleros, procedentes de Francia, en las playas de Asturias en 1946…
En multitud de ocasiones la historia está basada en lo que denomino, de forma coloquial, la “arqueología” temporal, como es el caso presente. Ya que tal como veremos hubo que esperar 67 años, para tener noticias del primer testimonio que participó en el desembarco de Lastres en 1946. Testimonio que en su caso corrió a cargo de Aquilino Gómez, que según su relato, fue uno de los principales implicados en dicha operación. Y también el primero en afirmar públicamente haber participado en aquel intento. Ahora, 80 años después del desembarco, ha llegado el tiempo de conocer a Miguel Marín García, el segundo testigo que ha prestado su testimonio. Aventura que a nuestro protagonista, de forma indirecta, le marcó para todo el resto de su vida, tal como veremos.
La primera vez que se mencionó la historia del desembarco de una partida de guerrilleros del PCE en Lastres (Asturias) fue en 1976. Aquel año un libro titulado “El Partido Comunista, 37 años de clandestinidad”. Asunto que su autor, a todas luces partidario del régimen franquista, despachaba en menos de media página, despachando de igual modo y en la misma página, una segunda operación de la misma índole.

*El Comercio (Gijon) 31 Enero 1946. Y ampliación en otra prensa al día siguiente.
“En la madrugada del 27 al 28 último, (de enero de 1946) “una lancha pesquera francesa se aproximó, con las luces apagadas, al puerto de Lastres, y de ella desembarcaron cuatro bandidos (sic) en una pequeña chalupa que zozobró, resultando ahogado uno y consiguiendo poner pie en tierra otros tres”.
“La embarcación ‘Porquat’ (sic), de matrícula de Bayona, patronada por Ignacio Muguerza Mendizábal, español, con residencia en Francia desde hace muchos años, y de la que es motorista el también español, con residencia igualmente en Francia, José Tellería (sic), salió de aquel puerto francés para la pesca el 27 del pasado mes de enero, y a su regreso, embarcaron en ella veintitrés rojos españoles. No iban solos. Conformaban su botín, aprehendido después por la Guardia Civil, varias «pistolas cortas, pistolas ametralladoras y bombas de mano».

Los viajeros de la ‘Porquat’ trataron de llegar a Lastres subidos en dos chalanas: «pero, como había marejada, una de estas chalanas volcó, ahogándose uno de sus pasajeros; y de los tres restantes, uno fue hecho prisionero y los otros dos se internaron», desapareciendo, en la mañana del 28, la embarcación. Nada se supo del resto de hombres. La historia se salda con el hallazgo de la lancha rumbo a Bayona, con una costa vigilada por setenta efectivos de la Guardia Civil y aquellos dos ‘fugados’ abatidos a tiros en el monte del Sueve. Estos últimos se dirigían hacia Infiesto, menciona el comunicado, emitido por la agencia Cifra, pero los frenó un enfrentamiento con la Benemérita «en el pueblo de Ablanedo, término de Carrandi, y fueron muertos sin que se registraran bajas en las fuerzas de la Guardia Civil».
Inmediatamente, fuerzas de la Guardia Civil de Gijón y puestos inmediatos, bajo la dirección del coronel del Tercio, se trasladaron al lugar del desembarco, deteniendo a las pocas horas al patrón de la lancha pesquera y dando alcance en la mañana del 29, en Ablanedo, parroquia de Carrandi, a los dos fugitivos restantes, teniendo que ser muertos por la fuerza, sin bajas por nuestra parte, al oponerse tenazmente con las armas a su detención. Se les ocuparon dos metralletas, dos pistolas «Colt», abundante munición, bombas de mano y una brújula sencilla. Se ignora el nombre de aquéllos, así como el del ahogado, por carecer de documentación. Parece ser que pretendían unirse a una supuesta partida de bandoleros, engaño éste como otros análogos a que conduce la propaganda que tanto en prensa como en radio se hace desde el extranjero. Por la diligencia y celo con que fue prestado este servicio, S. E. el Gobernador Militar ha felicitado a cuantos tomaron parte, incluyendo a algunos vecinos que desde los primeros momentos colaboraron eficazmente en la captura de los malhechores. Oviedo, 30 de enero de 1946”.

*Breve biografía de Miguel Marín García
Llegados a este punto, se impone hacer un alto, para presentar como corresponde a Miguel Marín García, que tal como hemos visto participó en la aventura bélica de aquel barco, de nombre real “Le Pourquoi-Pas”. Miguel había nacido el 2 de noviembre de 1910 en La Pinilla, Fuente Álamo (Murcia),9 y falleció en Brest, Bretaña francesa, en 2002.
Miguel, que parecía encasillado en aquella aventura marítima, fue un hombre seleccionado por el PCE a causa de su trayectoria. Dado su trepidante currículo reconocido de acciones directas contra el nazismo, pero condenado después a sufrir la persecución policial francesa por su pertenencia al PCE, durante la operación Bolero Paprika, con destierro incluido, e incluso a la marginación hasta 1965.
…Fue muy activo políticamente durante los años de la República.
Al iniciarse la guerra en julio de 1936, Miguel tenía decidido unirse al bando republicano, pero sin tenerse noticias fidedignas sobre el cuándo o el dónde o en que unidad militar en concreto se alistó. Y lo único conocido es que fue movilizado en octubre de 1937, marchando destinado a Albacete, o que participó en la batalla de Teruel o en la del Ebro, pero sin más detalles.
A la conclusión de la guerra civil española y a su llegada a Francia, Miguel ingresó obligado como muchos otros combatientes españoles, en el campo de concentración de Argelès, para pasar luego al de Saint Cyprien. Y de allí al de Septfonts. Al final fue asignado a un Centro de Formación de Trabajadores Extranjeros, (CTE)) situado en Grand -Combe, en la región de Languedoc-Rosellón.
A principios de 1943, fue cuando Miguel tomó la decisión de unirse voluntario a una brigada local del maquis francés, apoyando así su lucha contra los invasores nazis alemanes.
En abril de 1943, Miguel pasó a ser objeto de búsqueda por parte de los gendarmes, lo que le obligó a tener que huir hasta Ariège, ingresando como voluntario en la 3ª Brigada de Ariège, unidad en la que permaneció hasta 1944, después estuvo en Toulouse en la 35ª, y luego en la 2ª Brigada del Haute-Garonne. De ahí que luchará codo con codo con gente de la famosa 35ª Brigada FTP-MOI Marcel Langer. Hasta tal punto fue así, que el coronel Acevedo escribió años más tarde a su amigo Miguel, diciéndole que podía sentirse muy orgulloso de haber formado parte de la 35ª Brigada Marcel Langer.
Miguel participará en septiembre de 1943, entre otras acciones, en el asalto, ocupación y saqueo de un edificio de la intendencia nazi alemana.
El 1 de abril de 1944, con dos maletas de explosivos, atentan contra un tranvía que cubría la línea Toulouse Colomiers, aprovechando que dicho tranvía acostumbraba a estar repleto de pilotos alemanes, basados en el aeropuerto próximo de Blagnac. Causando la pérdida definitiva de 55 pilotos e hiriendo gravemente a 35 más. Un tiempo más tarde también participará en los combates de la liberación de Toulouse. Un día antes, Marín participa en un ataque con bombas de mano y ametralladoras a un convoy alemán, consiguiendo inutilizar 2 camiones y capturando a numerosos prisioneros.
Acciones anteriores que unidas a otras muchas más, que se le incluirán en su expediente personal a la hora de concederle la Croix de Guerre con Estrella de Plata.
En Foix, tras volar con dinamita una línea de alta tensión, los nazis le detienen. Lo enviaron al campo de Vernet, y de allí a otro campo más, del cual al fin pudo fugarse y regresar a su base guerrillera…
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