
Casos ‘aislados’:
-Preso el jefe antidroga de Valladolid.
Luis Fernández Rafael, jefe de Estupefacientes de la Policía Nacional en Valladolid y casado con la exsecretaria tercera de las Cortes de Castilla y León, fue apresado en diciembre por tráfico de drogas e ingresado en prisión.
Fernández, casado con la portavoz del PP en la localidad vallisoletana de Arroyo de la Encomienda, Marta Sanz, quien, bajo la militancia de Ciudadanos, fue secretaria tercera de las Cortes de Castilla y León, fue detenido por agentes de Asuntos Internos, quienes incautaron 40 kilos de cocaína y 100.000 euros en varios registros en Valladolid, en Arroyo de la Encomienda, donde Fernández vivía con su esposa antes de ser recluido en la salmantina cárcel de Topas, y en Renedo.
El 16 de enero, el subdelegado del Gobierno en la provincia, señaló “probablemente se haya investigado a más policías, pero no hay material para imputar a nadie más”, dando por cerrado el caso.
El exjefe del Grupo de Estupefacientes se enfrenta ahora a penas por seis delitos; entre ellos, pertenencia a grupo criminal como cabecilla.

-Detenido un guardia civil de Cádiz ‘a sueldo’ del narco con 200.000 euros en su trastero.
«Aseguraba que la droga entrara».
El agente, que se encuentra en prisión, colaboraba con bandas que asaltaban mercantes cargados de cocaína.
Entre los 30 detenidos, un guardia civil destinado en el Servicio Marítimo del Instituto Armado en una zona caliente como es el Estrecho y la desembocadura del Guadalquivir.
Formaría parte de una estructura asentada en el Campo de Gibraltar, clave para asegurar el éxito de los robos. Su colaboración, supuso una ventaja estratégica para el grupo criminal. “Tenían a este guardia civil en cartera. Era una ventaja enorme frente a otras organizaciones”.
En el operativo, los investigadores decomisaron casi 2.500 kilos de cocaína.
La operación comenzó en octubre de 2024 tras la incautación de 88 kilos de cocaína en Mijas. A partir de ahí se destapó la existencia de tres organizaciones interconectadas: una vinculada al Balkan Cartel, propietaria de la droga; una segunda de origen colombiano; y una tercera asentada en el Campo de Gibraltar, encargada de la logística marítima.

-Imputado un segundo policía en el homicidio de un supuesto narco a tiros en un seguimiento.
Johan Andrés M. T. fue abatido dentro de su coche hace un año en un operativo de la Udyco de Madrid.
La Audiencia Provincial de Madrid ha ordenado que pase a calidad de investigado como cooperador necesario el policía nacional que participó con otro compañero (ya investigado por el mismo delito) en la interceptación y muerte de un supuesto narcotraficante colombiano el 29 de enero de 2025 en la calle de Sinesio Delgado, durante un seguimiento. Deberá acudir a declarar el próximo 10 de febrero.
Johan Andrés M. T. era uno de los objetivos de una operación de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de Madrid y, por ello, le llevaban siguiendo un tiempo.
Los policías de paisano le cerraron el paso, bajaron del turismo y le ordenaron, encañonándole con sus armas reglamentarias, que levantara las manos y no se moviera. Sin embargo, Johan fue abatido de un disparo por uno de los agentes cuando aún estaba dentro de su coche. En el micro que la policía tenía instalado en el coche de Johan, se oye «¡Ay, me ha dado!», «¡Que me ahogo!», a lo que el ahora policía investigado responde: «¡Me sudan las pelotas!». Johan pereció finalmente allí, sobre el asfalto.
En el coche del presunto traficante no se encontró ninguna sustancia estupefaciente finalmente, frente a las sospechas iniciales de la Udyco. No se informa en los medios consultados que el muerto portara arma alguna. ¿Homicidio o…?