
Internacional:
Cerdeña
-NO DOBLAR LA CABEZA ANTE EL ESTADO Y SUS LACAYOS
CONTRA LA GUERRA DE LOS ESTADOS
CONTRA LA PAZ SOCIAL
Hay muchas formas de matar.
Se puede clavar un cuchillo en el vientre de alguien,
quitarle el pan, no curarle una enfermedad,
meterlo en una casa inhabitable, matarlo a trabajar,
empujarlo al suicidio, enviarlo a la guerra, etc.
Solo algunas de estas formas están prohibidas en nuestro Estado.
B. Brecht, «El libro de las mutaciones»
El 21 de noviembre, una vez más, la Digos (1) de Cagliari y el tribunal lanzan una gran operación, denominada «Maistrali» (2), en la que se investiga a 36 compañer@s por diversos delitos y a 10 de ell@s también por asociación con fines terroristas o de subversión del orden democrático (el famoso 270-bis), por las luchas contra las cárceles, antimilitaristas y antifascistas, incluso pintadas, llevadas a cabo desde el 2020 hasta la fecha. Hechos que la policía y el tribunal entrelazan de manera retorcida para poder justificar sus interpretaciones y sus peticiones. A pesar de que el Estado acusa de terrorismo a quienes luchan, la única motivación de esta operación es, una vez más, difundir el miedo para combatir el conflicto social emergente en gran parte del planeta.
Mientras la opinión pública está aturdida por las redes sociales y el bombardeo mediático sobre la seguridad, los Estados y sus ejércitos siguen armándose, con inversiones enormes y sin precedentes, empobreciendo a los trabajadores y a los explotados. Para justificar esta política necesitan crear un enemigo. De hecho, la solución más fácil es clasificar a la población en amigos y enemigos, identificando como enemigos a aquellos que no quieren o no pueden cumplir con las prescripciones de un sistema capitalista dirigido, con cada vez más determinación, hacia la aniquilación del ser humano. Los nuevos delitos, las medidas de prevención, la cárcel y la tortura son una útil advertencia para aquellos que aún no están convencidos de ponerse del lado del Estado.
Cada vez que el conflicto social cobra fuerza, el Estado promulga leyes que relanzan normas para controlar cualquier forma de disidencia. Normas redactadas de manera que los jueces puedan interpretarlas, variando arbitrariamente el tipo de delito y castigando más duramente a quienes se oponen y a quienes se solidarizan con ellos.
La imposición desenfrenada de medidas preventivas para quienes intentan luchar en los lugares, ya sean plazas, cárceles o CIEs, en los que el Estado ejerce su violencia racista contra los pobres y los migrantes, tiene como único objetivo proteger aquellos lugares que sirven para separar al proletariado de los poderosos y los amos. La continua colaboración entre la policía y el ejército es útil al Estado para proteger a los explotadores y a sus sirvientes, a los matones fascistas y a los militares, todos ellos criminales asesinos en cuanto se presenta la ocasión, tanto en tiempos de guerra como en tiempos de paz.
Estamos convencidos de que la única forma de protestar contra las normas es infringirlas; cuanto más miedo tiene el sistema, más intenta intimidar a quienes se oponen, incluso normalizando el uso de la violencia contra quienes no se adaptan. El deseo de libertad no puede ser detenido por las concesiones del poder, la libertad se toma. No damos ni daremos ningún paso atrás con respecto a nuestros planteamientos y nuestras luchas, reiterando que no serán sus juicios, con las sentencias que ya tendrían escritas, sus amenazas y sus torturas los que nos impidan estar siempre del lado de l@s débiles y l@s explotad@s que luchan.
TODOS LIBRES
SIEMPRE DEL LADO DE L@S QUE LUCHAN
FUEGO AL ESTADO Y A SUS CÁRCELES
Anarquistas contra la cárcel y la represión
1. División de Investigaciones Generales y Operaciones Especiales, policía política
2. Mistral en sardo. La operación Maistrali es una operación chapucera, lanzada el pasado 21 de noviembre por la Digos y la magistratura, que investiga a 36 compañeros y compañeras. Diez de ellos, cuya detención solicitaba la policía, serían responsables, según la fiscalía, de «haber promovido y organizado una asociación destinada a subvertir el orden democrático del Estado mediante la constitución de un grupo anarquista insurreccionalista […] Asociación que ha operado […] mediante la organización de manifestaciones y marchas […] de inspiración antimilitarista, anticarcelaria y ecologista, […] la consolidación de las relaciones con otros grupos antagonistas y anarquistas en Italia y en el extranjero, promoviendo y desarrollando el proyecto de una lucha internacional […] también mediante instrumentos informáticos y telemáticos». Los otros 26 están acusados, junto con los 10 citados, de haber formado parte de la asociación y de diversos delitos que van desde la organización de recaudación de fondos para los presos hasta daños, incendios, detonación de explosivos, etc.