
Entrevista a Arenas
VI de VII

-Y haciendo una unión, pensaba dejarlo para el final, pero ahora que has mencionado a las mujeres en el movimiento, a modo de homenaje, de semblanza, ¿Qué me puedes contar de Isabel Aparicio?
Bueno, la he conocido desde hace muchos años, desde hace mucho tiempo, y te puedo hablar de ella con conocimiento personal casi. Una buenísima persona. En todos los sentidos. Atenta, entregada, buena compañera, leal, fiel…. trabajadora… (muy importante el tener todas esas cualidades). Humana. Era insaciable. Se puede decir que, en una misma casa, gracias a su trabajo concurríamos, no por discriminación, sino porque ella, muy conscientemente decía: no tengo nada que aportar, en el terreno que fuese, y decía: voy a facilitar. Por ejemplo. Para mí eso es muy importante. Muy discreta, muy consciente, y por su puesto, cuando tocaba el ocio era una campeona. Se sentía bien. Ahí era donde podía aportar. Los demás no. Éramos unos zoquetes. Muy entregada. Era de las camaradas que en su momento rompió con el cabronazo que era su compañero, eran matrimonio, tenían un hijo en común, y cuando llegó el momento en el que había que tomar una postura le dijo: «te vas a allá. Yo estoy donde tengo que estar». Eso es muy importante. Eso quizá no lo conocías, pero hubo un momento, cuando «los 13» famosos todas las compañeras dijeron: «bye bye». «Hasta aquí hemos llegado». E Isabel fue una de ellas. Y tenían un hijo en común.
-7 u 8 de ellas sacaron una carta conjunta muy…
Efectivamente. Eso fue todo un ejemplo. Y marca. En la historia del Partido fue muy importante. Estos cabronazos no consiguieron arrastrar ni a una sola de las colegas. Las colegas, firmes…
-Claro, se pensaban que el sentimentalismo…
Claro, jugaba ahí el típico machismo: «yo soy el guapo, yo soy el macho, yo mando», y ésta va a venir a donde yo diga». Y dijeron. ¿Qué? ¡Ni hablar! Esto se trata de una cuestión política-ideológica. Y esas son las cuestiones de las que hay que hablar. Y ¿NO estáis con ellas? ¿NO estáis con el Partido? Pues adiós y se acabó toda relación». Y así fue. Y había hijos en común. Cuidado. que eso ata mucho. Es una cuestión muy importante, sobre todo para las mujeres… Y creo que no peco de machismo… ellas pueden sentir mucho peso con los hijos… pero muchísimo…
-Estaba Victoria Gómez ahí si no recuerdo mal…
¿Victoria? Te voy a contar una anécdota, hombre. ¿Sabes que he estado en Galicia ahora no? Pues estábamos en casa de Fernando, celebrando el reencuentro, tengo allí gente muy allegada, y empieza a sonar el teléfono. Me dice Tina: oye, que es Juan (García)… Y yo: hombre, Juan, qué tal… Al rato toca Israel (Torralba): «hombre, Israel, qué tal, y todo eso». (ya se habían puesto de acuerdo) después Nacho (Varela)…. «cojonudo», lo de siempre… son teleconferencias de estas. Y bueno, estábamos hablando, y de pronto me dice Tina: ¡que te llaman por teléfono! Y voy, cojo el teléfono, miro y veo a una mujer, bueno, no la conozco… ¡Hola Manuel! ¡Cojonudo! ¡¿Cómo está Isabel?! Y yo, que la estoy oyendo, digo: «qué confianzas se toma esta mujer». Y le estoy contestando con monosílabos: «sí», «no»… y llega un momento que le digo: «¿¡y tú dónde estás!?» (y se queda así) y le digo: «¿Bueno, ya nos veremos, no?» Y voy a darle el teléfono a Tina, y le digo: «¡¿Quién es!?» y me dice: «¡Pero si es Victoria!» Y yo: mecachis la puñeta! Y yo: «¡será posible!» No la había reconocido: se había teñido el pelo de rojo, estaba más gordita, como una chavalita, y no la había reconocido. Por eso todo el tiempo me hablaba con toda la confianza del mundo y yo: «Quién es esta», «qué raro», «qué confianzas se toma»…. le corté en mitad de la conversación y le digo: «¡Bueno, ya nos veremos! Y le digo: ¡dónde estás! y la pobre mujer se quedó así, muda… Inmediatamente volví con el teléfono y le digo: discúlpame, no te he reconocido. Y ella: no, ya lo he entendido… yo en cuanto me has preguntado dónde estaba, me he quedado así y he dicho: «este Manuel no se entera». “Pasa algo raro». Y luego ya volvió a llamar y pude hablar bien con ella. Tenía necesidad de hablar con ella, y hablamos con toda confianza y muy bien. Bueno, pues ahí tienes la respuesta…
Esta mujer es íntima ya. Es firme, es un puntal, un cuadro del Partido, en primera línea, en fin, lo ha demostrado siempre y lo sigue demostrando, y claro, tenemos muchas cosas en común: «cuándo vas a salir», «tu carta muy bien», «sigue por ahí»…. estas circunstancias. Y muy bien.
Continúa mañana.
GRACIAS POR ESTA NUEVA ENTREVISTA MI QUERIDO CAMARADA ARENAS. YO TAMBIÉN HECHO DE MENOS A LA CAMARADA ISABEL APARICIO SÁNCHEZ. PERO LA MEJOR FORMA DE RECORDARLA ES CONTINUAR SU LUCHA SU LEGADO Y SU BUEN HACER. Y TEN POR SEGURO QUÉ ASI LO HARE. UNA IMPRESCINDIBLE. COMO EL RESTO DE PRESOS POLÍTICOS ANTIFASCISTAS (LOS NO ARREPENTIDOS).