
Movimiento obrero, su brutal situación
El mito del absentismo
El pasado noviembre la consultora Randstad publicó un informe en el que se afirma que el absentismo laboral en España se ha duplicado desde que alcanzó su mínimo histórico en el año 2013. Según el estudio en 12 años se ha pasado de un 3,8% de las horas a un 7% de las horas de trabajo en 2025.
Según la consultora el aumento del absentismo, especialmente desde la pandemia de 2020, se debe a una combinación de factores, como el incremento de las bajas relacionadas con la salud mental, la saturación del sistema sanitario o la noción de que un trabajador enfermo en su puesto de trabajo no solo se pone a sí mismo en riesgo si no también a sus compañeros. Según palabras de la empresa “»A ello se suma la saturación del sistema sanitario, lo que alarga las bajas, y un cambio cultural que ha normalizado no acudir al trabajo sin estar en plenas condiciones, configurando un escenario en el que las ausencias son más frecuentes y de mayor duración».
Los empresarios no se han hecho esperar y han vuelto a quejarse de que “en España se falta mucho al trabajo” y como eso ocasiona miles de millones de pérdidas al año. La patronal no se cansa de repetir que el absentismo laboral es muy alto en España, que ha crecido mucho en los últimos años y que presenta niveles mayores que en Europa. Los empresarios también insinúan con cierta frecuencia que, en la mayoría de los casos, el absentismo es deliberado por parte de los trabajadores y que hay mucho fraude.
Los sindicatos se oponen a este discurso y defienden que demonizar el absentismo laboral es una vulneración directa a los derechos de los trabajadores. Denuncian que todo este tipo de informes, siempre publicados por empresas privadas, se usen para tergiversar el concepto de absentismo.
El discurso de estas empresas y la patronal es mezclar todo tipo de ausencias (incapacidades temporales, licencias, permisos…) para cuestionar derechos conquistados y con la intención de que las empresas ganen un mayor control sobre las bajas comunes.
La vicepresidenta de Asnala, la Asociación Nacional de Laboralistas, explica que, además de todas aquellas bajas perfectamente probadas que se cuentan en el cómputo del “absentismo” también hay que distinguir entre faltas de asistencia voluntarias y no justificadas. Según la abogada “En el primer caso, la persona trabajadora actuaría sin otra causa o justificación que su propio deseo de no acudir a su puesto de trabajo; en el segundo, puede existir una causa que no esté soportada por precepto legal o bien no se den las circunstancias que solamente se aceptan como justificables de la ausencia al trabajo». Además explica que el fraude no es tan alto como los empresarios pretenden hacer creer a la sociedad.
Los sindicatos achacan también el aumento de las incapacidades temporales, a las nuevas formas “de organización del trabajo”, que son las nuevas formas en las que los trabajadores somos explotados más que nunca con un mayor control, exigencias respecto a flexibilidad horaria y disponibilidad y falta de desconexión en trabajos digitalizados. Por eso, piden que en ese debate pendiente se aborden cuestiones como la reducción del tiempo de trabajo y, particularmente, la organización de ese tiempo.
Lo que no va a ocurrir es que la patronal y el Estado que tiene a su servicio nos garantice los derechos laborales y mucho menos que nos regalen mejoras. Como todos los derechos de la clase obrera habrá que luchar para defenderlos y conquistarlos y la única forma de lograrlo será luchando de forma organizada fuera de las instituciones y los sindicatos vendeobreros o agentes sociales como se hacen llamar ahora.

CGT contra la prórroga del convenio de Primark
El pasado 29 de noviembre, frente a una de las tiendas más concurridas de la ya de por sí abarrotada Gran Vía de Madrid, Primark, se llevó a cabo una concentración convocada por el sindicato CGT. A la concentración acudieron también trabajadores de otros centros de Primark, incluídas otras ciudades como Castellón. Los manifestantes se concentraron a la puerta de esa tienda en concreto por ser la que cuenta con más trabajadores y ser una de las que más factura a nivel mundial en la cadena.
El objetivo de la concentración era reclamar un convenio estatal con mejores condiciones ya que la prórroga que se firmó en noviembre y ampliaría la validez del convenio por otros tres años no cubre las mejoras reclamadas por CGT. Desde el sindicato denuncian que CCOO y Fiteco, los sindicatos que han firmado el nuevo acuerdo, “se han vendido” y han contado a medias lo firmado, ya que la subida salarial del 3% conseguida es muy insuficiente, especialmente para quienes tienen jornadas parciales, que es un alto porcentaje de los trabajadores de la tienda. Consideran que “Nos han encerrado en ese 3% para los próximos tres años, sin tener en cuenta lo que puede llegar a subir el coste de la vida”, y aseguran que ni la empresa ni los sindicatos firmantes “han escuchado a su plantilla, no han tenido interacciones con los trabajadores y se sienten vendidos”.
Además del salario uno de los puntos que los trabajadores reclamaban y no ha sido conseguido es el de la adaptación del puesto para los mayores de 50 años debido al tremendo desgaste físico que causa el mantenimiento y operación de tiendas de tan grandes dimensiones y con volúmenes de género que superan los de cualquier otra tienda según las propias trabajadoras.
No es una práctica nueva la de que CCOO, u otros grandes sindicatos al servicio de la patronal, acepten un convenio a espaldas de los trabajadores o sin comunicar toda la información para “atrapar” a la empresa o el sector en el que se ha firmado el convenio con unas condiciones laborales pésimas pero que no pueden volver a ser negociadas en varios años. Ya ha ocurrido con la huelga del metal de la Bahía de Cádiz donde otros sindicatos han denunciado que el convenio firmado para ocho años es una trampa para desmovilizar y desactivar el fuerte movimiento de protesta y lucha obrera que se ha fraguado en los últimos años de lucha.