
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Sanidad Pública en lucha:
-Opinión: C. Médica de familia en la Sanidad Pública.
“Es necesario movilizarse y denunciar. Están destrozando todo lo público de la Sanidad. Derivamos a especialistas y estos, sobresaturados, dan fechas tardísimas de pruebas, pero que se pueden agilizar ¡con lo privado!. Sanidad pierde cientos de millones de euros con estos acuerdos. Dedicamos obligadamente mucho menos tiempo del necesario por consulta, y si te alargas, la cola se hace de más horas. Y eso después de estar varios días esperando a poder ver a tu médico o médica, y por eso crecen tanto las consultas en urgencias, que a su vez están desbordadas en ciertos picos. Siempre pasa lo mismo, pero siguen sin ampliar plantillas, asegurar las existentes, suplir bajas ¡también nosotras nos ponemos enfermas!, invertir en tecnología y medios propios para no tener que ‘ceder’ trabajo a lo privado… ¡defender lo público como salvaguarda de la sanidad para todos y todas!, sin excepción, sin clasismo, sin aprovechamiento privado de lo público. ¿Cómo con los salarios actuales cientos y cientos de compañeros y compañeras no van a salir de España para poder trabajar y desarrollarse? Aquí no solo no se les potencia y cuida, si no que ya vemos la situación general de muchos hospitales, ambulatorios, urgencias… ¡desborde, y a veces, absoluto! (…) Ante toda esta situación, lo de siempre, lucha, coordinación, movilizaciones, huelgas, asambleas abiertas. Pero si las personas, desde su categoría de paciente, no se suman a todas estas reivindicaciones, podemos dar las reivindicaciones más que urgentes por perdidas. (…)»

Sanidad Pública en venta:
-La sanidad pública madrileña adjudica el 99,5% de contratos sanitarios a dedo
Un informe revela que la administración trocea contratos de manera ilegal para evitar su concurso público y poder adjudicarlos directamente a multinacionales farmacéuticas y pymes a conveniencia.
La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha convertido los contratos menores, conocidos como adjudicaciones a dedo, en la práctica dominante de su contratación pública, alcanzando el 99,5% del total durante el período 2016-2020. Según un informe exhaustivo de 34 páginas elaborado por la asociación ciudadana Audita Sanidad, esta fórmula ha permitido gastar más de 4.000 millones de euros en suministros, servicios y obras sin someterlos a licitación competitiva, a pesar de que la Ley de Contratos del Sector Público establece límites claros para su uso, como importes inferiores a 15.000 o 40.000 euros según el tipo de encargo.
Evidencia un patrón sistemático muy claro: se fraccionan encargos mayores para poder así adjudicarlos sin concurso y eludir requisitos de publicidad y concurrencia.
Implica un sobrecoste estimado del 25%. De los 4.000 millones invertidos, al menos 818 millones podrían haberse ahorrado mediante procedimientos competitivos, equivalentes a la construcción de 82 centros de salud de Atención Primaria o la contratación de 14.600 médicos para reforzar un sistema muy tensionado.
Las beneficiarias de este sistema son un mosaico de empresas que van desde pymes locales hasta gigantes multinacionales, lo que desdibuja por completo el presunto objetivo original de favorecer a pequeños proveedores. Por ejemplo, el Hospital Ramón y Cajal otorgó 1.641 contratos a la empresa de pinturas de Miguel González por 4,7 millones de euros en una década, mientras que Roche se llevó 4.707 acuerdos por 29,5 millones en 2020, y Siemens y Medtronic acumularon cientos de facturas troceadas por material de laboratorio y sanitario, superando en conjunto los 3,2 millones cada una en un solo año…