
Muro de solidaridad y denuncias:
Represión, tortura:
-Sakana, una comarca navarra bajo el azote de la tortura.
El sistema judicial es la garantía para que la tortura quede impune, desprecian las denuncias y protegen a los torturadores.
Artículo en la revista El Otro País, n.º 116. Nov-Dic 2025.
Andreu García Ribera

(Iª parte)
Arg(h)itzen es un documental que arroja luz sobre una realidad que el poder político pretende invisibilizar, la realidad de la tortura. Un colectivo de cinco personas constituyó el Mikelatxo Urbi Taldea para documentar los casos de tortura en la comarca de Sakana, un territorio euskaldun de Nafarroa fronterizo con Araba y Gipuzkoa con 20.000 habitantes en el que se han constatado 149 casos de tortura entre 1966 y 2010.
El documental cuyo título se traduce al castellano como “aclarando la tortura” se ha presentado con gran éxito de crítica y audiencia en el festival de Cine de Donostia. En Madrid se proyectó el 30 de septiembre en el Teatro del Barrio de Lavapiés, allí conversamos con uno de los cinco impulsores iniciales del proyecto, Juan Kruz Aldasoro quien nos dice que “era necesario poner cara a la historia” para ello han grabado 30 testimonios personales de torturadas y torturados.
“Comenzamos el 2020 con las entrevistas, aunque tuvimos un parón motivado por la pandemia. Partimos de un trabajo previo que había hecho Fran Balda de recopilación de datos depositado en la Fundación Euskal Memoria”
Han sido años de trabajo voluntario en el que han ido implicándose cada vez más personas, preguntado por el presupuesto, nos cuenta Aldasoro “algo más de 20.000 euros, la mitad por aportaciones de particulares en un verdadero Auzolan solidario, hemos cubierto el resto con ayudas de la mayoría de los ayuntamientos de Sakana, del Instituto de la Memoria y del gobierno foral”.
“Durante la realización del documental -añade Aldasoro- se han sumado casos de tortura que no estaban inicialmente identificados, por ejemplo el de Xabier Beltza que estaba grabado hace unos años por el forense Paco Etxebarria y que hemos incorporado al documental”
Xabier Beltza denunció por torturas y malos tratos en la década de los 60 al torturador jefe de la Brigada Político Social de Gipuzkoa Melitón Manzanas, demostrando un coraje increíble en esa época. Se llegó a celebrar juicio al que naturalmente no se presentaron los torturadores, pero con todo el cinismo del mundo informaron por escrito que efectivamente tenían marcas y señales, pero que eran producto de una pelea que habían tenido los detenidos en el calabozo…
El documental se abre con unas manifestaciones explícitas del magistrado francés Serge Portelli “la tortura existe y ha existido. Es una realidad y la justicia española es cómplice”.
El historiador Iñaki Egaña realiza una disección cronológica sobre la tortura en el Estado español de 1936 a 1975 la policía y Guardia Civil siguieron el modelo de interrogatorios de la Gestapo, la Brigada Político Social durante sus primeros años recibió adiestramiento de la policía secreta nazi; el propio Conde de Mayalde, José María de la Blanca Finat y Escrivá de Romaní, en su calidad de director general de Seguridad viajó a Berlín para reunirse con Himmler. De 1975 a 1982 la policía española se “ilustró” con los carniceros venidos de Argentina y Chile quienes exportaron sus métodos. Aunque en esta materia de exportación de sevicias Francia ocupa un lugar prominente en la aportación a la “cultura” de la tortura con la bañera y los electrodos extensamente utilizados en Argelia.

*La tortura también mata en democracia
La muerte bajo tortura de Joseba Arregi en febrero de 1981 puso de manifiesto lo que todo el mundo sabía y muchos callaban, que en las comisarías de policía y en los cuartelillos de la Guardia Civil se torturaba incluso hasta la muerte. Franco había muerto seis años antes, pero la tortura seguía siendo plato del día en el menú de la actuación policial.
El PSOE que estuvo en el gobierno de 1982 a 1996 no enmendó en absoluto esta aberración, la mantuvo y desarrolló y con la creación del GAL incrementó la guerra sucia que antes se había desarrollado bajo otras siglas, Guerrilleros de Cristo Rey, Triple A, Batallón Vasco Español. El PSOE descubrió a la Guardia Civil y de consuno inundaron Euskal Herria de heroína, siendo el cuartel de Intxaurrondo comandado por Enrique Rodríguez Galindo el gran centro comercial del caballo. Desde 1977 y con una espectacular explosión en los años 80 y 90 Euskal Herria se inundó de heroína con el fin de anular el potencial combativo de la juventud vasca.
Luis Navajas siendo fiscal jefe en Donostia exigió que se investigara al entonces coronel Enrique Rodríguez Galindo junto a otros 10 guardias civiles y un inspector de policía por su vinculación con la introducción de droga en el País Vasco. En 1984 un informe del Gobierno Vasco situaba Hego Euskal Herria con un índice de adicción a la heroína de los más altos de Europa, más de 11.000 mil personas estaban enganchadas a esta droga, en Nafarroa fueron más de 1.500.
Según estudios realizados por Iosu Imaz Prim (“Altsasu 1950-2000”) sólo en Altsasu fueron 34 personas las que fallecieron como consecuencia de la adicción a la heroína. Sakana también fue golpeada por esta forma de tortura que segó muchas vidas y destrozó familias enteras.
En 1993 el vecino de Etxarri Aranatz Iosu Zabala “Basajaun” de 26 años fue detenido en Bilbao, su cadáver apareció en un monte de Itziar donde había sido “suicidado”, presumiblemente tras sufrir torturas que nunca podrá relatar.

*La tortura es orgánica, sistemática y planificada
Decíamos al comienzo del reportaje que el sistema judicial es la garantía para que la tortura quede impune, como señala el abogado Iñigo Iruin es un delito en el que la policía tiene el dominio absoluto de la prueba, se ejecuta por funcionarios públicos, en espacios públicos y en el ejercicio de un servicio público, tiene lugar en el marco de una legislación de excepción presidida por la incomunicación, hasta 1983 sin asistencia letrada y después con un abogado de oficio impuesto y, por último, la llevan a cabo cuerpos especiales antiterroristas que gozan de carta blanca en sus actuaciones.
Algún ingenuo podrá pensar que existe un control judicial. El órgano que tiene la competencia en esta materia sobre el control de la detención es la Audiencia Nacional caracterizada por su íntima conexión con los cuerpos policiales (varios de sus magistrados tienen reconocidas distinciones con retribuciones incorporadas de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado). El resultado ha sido una absoluta pasividad en la investigación de las denuncias de torturas. Diez veces ha sido condenado el Estado español por el Tribunal Europeo de Derechos Humano por no investigar denuncias que reunían indicios suficientes de verosimilitud, siete de ellas se corresponden con instrucciones del magistrado Fernando Grande Marlaska al que su complicidad con la tortura no le supuso cortapisa alguna para su nombramiento como ministro del Interior por el PSOE y el gobierno de coalición.
Una de las torturadas que aparece en el documental cuenta la sorpresa que le produjo entrar en el despacho de Marlaska y ver colgado detrás de su sillón un dibujo de Tasio publicado en Gara en el que se ven a varios animales en la puerta de su despacho haciendo cola para ser interrogados y no saben por qué, un toro dice “una vez corrí el encierro al lado de uno de Batasuna”, un perro reconoce “una vez mordí a un perro policía” y otras similares. Así que a este torturador injustamente encumbrado por los medios “progres” le parecen graciosas las referencias a la indiscriminada y generalizada política represiva.
Otro encumbrado por los medios “progres” es Baltasar Garzón, quien además para engrandecer su endiosamiento mediático se inventó el llamado “protocolo Garzón”. En el documental la abogada Amaia Izko desmonta la falsedad de esta operación propagandística difundida a los cuatro vientos. La mayoría de comisarías y cuartelillos contestaban a la petición de las grabaciones de los interrogatorios con un oficio diciendo “no tenemos cámara”. Cuenta que en una ocasión ante el juez Gómez Bermúdez vieron la grabación de la llegada del detenido y la entrada al calabozo y entre medio 4 o 5 horas todas en negro sin imágenes, justamente todo el periodo del interrogatorio.
De los 5.181 casos de tortura documentados por el Gobierno Vasco, se han derivado sólo 49 condenas a policías y guardias civiles de los que 36 fueron indultados. Complicidad judicial y gubernamental.
En la presentación madrileña de Arg(h)itzen hablamos con Ainara Gorostiaga de la Red de personas torturadas de Nafarroa quien nos explicó que se constituyeron en el 2022 organizándose las propias víctimas de la tortura para luchar por la verdad, la justicia y la reparación. Su trabajo se centra en lo que ha sido la tortura desde 1960 hasta la actualidad. En el momento de la entrevista tienen censados 1.083 casos de tortura y 916 personas torturadas. Desde el momento de su constitución han colaborado con el grupo promotor del documental y consideran que se trata de un trabajo de recuperación de la memoria de gran valor y una experiencia que puede extrapolarse a otros territorios.
Continúa mañana…