
Internacional
Ucrania
Arrestos y dimisiones de altos cargos del Gobierno ucraniano por corrupción
En pleno marco de negociaciones para poner fin a la guerra, o al menos un alto al fuego, entre Ucrania y Rusia, el gobierno de Zelenski está llevando a cabo operaciones anticorrupción sobre su propio gobierno. Una lectura sobre esta situación podría ser una puesta a punto para una eventual incorporación de Ucrania en la Unión Europea o, por lo menos, un acercamiento a las políticas europeístas, es decir, lavados de cara y tratar de transmitir a la población general una imagen de progreso mientras que los principales actores continúan lucrándose con la escalada militarista que ha surgido a través de esta guerra.
En los últimos días, una amplia investigación denominada operación Midas ha provocado, al menos, el arresto del ministro de Unidad Nacional Oleksiy Chernyshov y la dimisión de la ministra de Energía, Svitlana Hrynchuk, el ministro de Justicia, German Galushchenko y el jefe de la Oficina del Presidente de Ucrania, Andrii Yermak.
El caso de Andrii Yermak es especialmente relevante, puesto que ha sido el hombre de confianza de Zelenski desde que se incorporó a su campaña política dejando atrás su faceta de productor de cine. Hoy día, ha alcanzando tales cotas de poder que ha llegado a redactar propuestas de paz, dirigido canales de diplomacia informal, seleccionado altos cargos de la administración e, incluso, ha llegado a contradecir directrices tanto del primer ministro cómo de la cúpula militar en coordinación de asistencia militar y financiera con gobiernos europeos o su implicación en el campo de batalla cómo arquitecto político de la estrategia que permitió a Rusia sobreponerse a las tropas ucranianas en la contraofensiva de 2023.
La Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania (NABU) y la SAPO (Fiscalía Especial Anticorrupción) han estado investigando durante al menos un año las irregularidades producidas en el monopolio nuclear estatal Energoatom. La investigación apunta que varios miembros del gobierno ucraniano y cuyo cabecilla y cerebro de la trama de corrupción es, precisamente, un antiguo socio comercial del presidente Zelenski, el empresario y productor de cine ucraniano-isrealeí Timur Mindich.
La oficina anticorrupción informó de que el grupo cobraba sobornos a los contratistas de Energoatom encargados de construir fortificaciones en las infraestructuras energéticas y cuyas mordidas ascendían al 10%-15% del valor de cada contrato. Según la NABU, se blanquearon fondos por valor de unos 100 millones de dólares.
«De hecho, la gestión de una empresa estratégica con unos ingresos anuales de más de 4.000 millones de euros no corría a cargo de funcionarios, sino de personas ajenas a la empresa que carecían de autoridad formal», afirmó la NABU en un comunicado.
- https://es.euronews.com/2025/11/28/corrupcion-en-ucrania-investigan-al-jefe-de-gabinete-de-zelenski
- https://www.descifrandolaguerra.es/andrii-yermak-mano-derecha-zelensky-dimite/

Palestina
Benjamin Netanyahu pide al presidente de Israel que lo indulte
Escondiéndose y excusándose durante los últimos años con el genocidio que está provocando en Palesina, Benjamin Netanyahu ha conseguido dilatar sus múltiples procesos judiciales por soborno, fraude y abuso de confianza en, por los que se conoce, tres casos independientes:
Caso 1.000: Netanyahu fue acusado de fraude y abuso de confianza. Se alega que recibió varios regalos de alto valor, como champán rosado y cigarros, a cambio de favores para un amigo rico. Netanyahu asegura que eran muestras de amistad y que no actuó de manera inapropiada y el amigo niega igualmente cualquier comportamiento fuera de la ley.
Caso 2.000: son también cargos por fraude y abuso de confianza. De acuerdo con la acusación, el primer ministro llegó a un acuerdo con el editor de un importante periódico para promover una legislación para debilitar a un rival a cambio de una cobertura favorable. El editor también fue acusado de soborno, pero, al igual que el primer ministro, niega los cargos.
Caso 4.000: este es considerado el más grave porque Netanyahu fue acusado de soborno, así como de fraude y abuso de confianza. Según la acusación, Netanyahu promovió decisiones regulatorias que favorecieron a una compañía líder de telecomunicaciones a cambio de una cobertura de noticias favorable en uno de sus sitios web, como parte de un acuerdo con el accionista que controlaba la compañía.
El pasado domingo 30 de noviembre presentó una solicitud formal de indulto en dichos casos de corrupción a la oficina presidencial israelí, a la vez que rechaza las acusaciones y trata de venderse como víctima de operaciones de deep state.
A esta petición, sumó una declaración grabada en vídeo en el que el propio Netanyahu trata de disfrazar su interés propio por evadir la prisión con una suerte de interés y preocupación por el bien común de los israelíes: “La continuación de la prueba nos desgarra desde dentro, despierta esta división y profundiza las grietas. Estoy seguro, como muchos otros en la nación, de que una conclusión inmediata del juicio ayudaría en gran medida a reducir las llamas y promover la amplia reconciliación que nuestro país necesita tan desesperadamente».
Así mismo, y como ha venido haciendo recientemente en otros casos como Argentina u Honduras, Donald Trump continúa con su injerencismo e intervencionismo descarado instando al presidente Isaac Herzog a conceder el perdón a Benjamin Netanyahu, dando alas a las teoría conspirativas de que tales casos de corrupción no son más que un “enjuiciamiento político e injustificado”.

Israel asciende al jefe de los soldados que mataron a tiros a dos palestinos con los brazos en alto
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir —líder ultraderechista responsable de la unidad de la policía fronteriza implicada— ha aprobado el ascenso del mando encargado de la unidad en la que, hace apenas un día, dos militares dispararon y mataron a dos hombres palestinos que se rindieron con las manos en alto en la ciudad de Yenín, en la Cisjordania ocupada.
Según remiten tanto el diario israelí Haaretz como el Times of Israel, Ben-Gvir visitó la base operativa de la unidad para comunicar personalmente su decisión al comandante. Fuentes policiales aseguran a los citados medios que la promoción corresponde a un acción recomendada por el comisario general de policía y la cúpula de mando. El ascenso resulta inusual porque los responsables de unidades encubiertas similares suelen ostentar el grado de teniente coronel, mucho más bajo que el nuevo rango que le han concedido.
El ascenso, condecoración en la práctica, se produce cuando el escándalo por el tiroteo se intensifica: el vídeo del incidente, difundido por medios árabes e internacionales, muestra a los dos hombres saliendo de un edificio con las manos en alto, con el torso parcialmente al descubierto para demostrar que no tenían armas, en señal inequívoca de rendición. Aun así, según las imágenes, fueron obligados a volver al inmueble y ejecutados a quemarropa.
Varios grupos defensores de los derechos humanos y organismos internacionales como la ONU están denunciando lo ocurrido como un crimen de guerra y exigen que se garantice una investigación imparcial. El ascenso decidido por Ben-Gvir envía un mensaje claro: no solo impunidad, sino respaldo oficial a actos que violan normas fundamentales del derecho internacional.