
Muro de solidaridad y denuncias:
Por los pres@s polític@s:
Ante Consulado de España en Toulouse
Secours Rouge Toulouse
El jueves 20 de noviembre, día del 50º aniversario de la muerte del fascista Franco, desplegamos carteles y pancartas frente al Consulado de España en Toulouse para exigir la liberación de todos los presos políticos antifascistas y revolucionarios del Estado español. ¡Más que nunca, esta pelea es de actualidad!
🔴 Patxi Ruiz: Activista político vasco condenado a 30 años de prisión en 2002. Desde prisión, criticó la posición de disolución de ETA, de la que fue expulsado en 2017, y acabó saliéndose del EPPK.
🔴 Pablo Hasel: rapero, comunista y activista antifascista, está encarcelado desde el 16 de febrero de 2021 y ha sido condenado a varios años de prisión por «apología del terrorismo» por sus canciones y posiciones contra la monarquía o en apoyo a presos políticos.
🔴 Los 6 de Zaragoza: Seis antifascistas acusados de violencia tras un enfrentamiento con neonazis durante una manifestación en 2019. Hoy, dos de ellos siguen en prisión y todos enfrentan multas importantes.
🔴 Lola López Resina: revolucionaria catalana e internacionalista combatiente de ETA, fue arrestada y encarcelada en Francia en 2001. En enero de 2018, fue extraditada a una prisión estatal española, donde cumple más de 20 años de prisión.
🔴 María José Baños: combatiente de los GRAPO (Grupos de Resistencia Antifascista del Primero de Octubre) que ha estado encarcelada por sus actividades militantes desde el 18 de julio de 2002. Gravemente enferma.
–https://www.instagram.com/secoursrouge.toulouse/p/DRXoGcGjE8N/?img_index=1

Comunicado: 50 anys de la mort de Franco, 86 anys lluitant contra l’Estat feixista
Las plataformas antirrepresivas de Barcelona y Ponent han sacado el siguiente comunicado con motivo de los 50 años de la muerte de Franco.
50 anys de la mort de Franco, 86 anys lluitant contra l'Estat feixista
La importància de la lluita per l'amnistía
L’amnistia sempre ha estat una de les nostres reivindicacions principals. Per això, en un dia com avui, en què es commemora la mort de Franco, ens sembla fonamental explicar la importància de l’amnistia en la lluita contra l’Estat feixista espanyol.
L’Amnistia Total ha estat una reivindicació històrica, que s’ha mantingut en les taules reivindicatives de les diferents organitzacions populars des de 1939. Malauradament, i al contrari del que hauria estat d’esperar, després de la mort de Franco els centenars de lluitadors antifeixistes que eren a les presons del Règim no van ser automàticament alliberats. Més aviat al contrari. La mort de Franco va iniciar la Transició i una repressió ferotge contra totes les organitzacions que s’oposaven a les polítiques continuistes i que no estaven disposades a passar pàgina dels 40 anys de brutal dictadura, plena de mort, tortures i repressió de tota mena.
És per aquest motiu que, el 20 de novembre de 1975, es va desencadenar novament una lluita molt important per l’amnistia. Si tan demòcrates s’havien tornat d’un dia per l’altre, per què no alliberaren tots els antifeixistes que encara continuaven empresonats? Després de diversos anys de lluites ferotges al carrer, l’any 1977 el moviment popular va aconseguir arrencar de les presons alguns d’aquests lluitadors, forçant el Règim a aprovar diversos decrets d’amnisties parcials. No es va alliberar tots els presos polítics i, no només això, sinó que es va aprofitar per incloure en aquests decrets a tots els torturadors i alts dirigents feixistes. A més, aquesta amnistia, encara que va alliberar centenars de lluitadors, no va venir acompanyada d’un canvi de règim real. No es van concedir a les classes populars drets i llibertats reals i, per descomptat, no hi va haver ni justícia ni reparació per tots els anys d’opressió feixista.
Avui, 50 anys després, el panorama no només no ha canviat, sinó que no fa més que empitjorar. La repressió ja no se centra exclusivament en les organitzacions revolucionàries, sinó que s’expandeix a capes cada cop més àmplies, a moviments polítics i socials de tota mena. Per aquest motiu, avui més que mai, és fonamental recuperar la bandera de l’Amnistia Total.
L’amnistia implica el reconeixement per part de l’Estat que les persones que van ser empresonades o represaliades no haurien d’haver patit mai aquesta repressió, perquè la seva lluita és legítima. Ha de ser total, sense importar l’organització de la qual es provingui, ni els mètodes de lluita que s’haguessin emprat. I, obligatòriament, ha de venir acompanyada d’un reconeixement real dels drets i llibertats que se’ns neguen sistemàticament.
Així mateix, ha d'anar lligada a una reparació real del dany causat a les organitzacions i militants antifeixistes que han patit tortures, assassinats i persecucions de tota mena, i això passa pel càstig exemplar de tots aquells que hagin participat directament o indirectament en tots aquests crims. No es pot passar pàgina de la repressió; no n'hi ha prou amb treure quatre medalles simbòliques. És necessari que existeixi una veritable justícia i una veritable reparació.
Per tot això, considerem que la lluita per una veritable amnistia total, que vingui acompanyada de veritables drets i llibertats, és la punta de llança de la lluita antifeixista i contra aquest Règim, amb el qual hem d'acabar, costi el que costi. Perquè el feixisme no admet reformes. Ni avui, ni fa 50 anys, ni mai.
Tombém el règim monarco-feixista!
Lluitem per l'amnistía total!

Traducido al castellano:
50 años de la muerte de Franco, 86 años luchando contra el Estado fascista
La importancia de la lucha por la amnistía
La amnistía siempre ha sido una de nuestras reivindicaciones principales. Por eso, en un día como hoy, en el que se conmemora la muerte de Franco, nos parece fundamental explicar la importancia de la amnistía en la lucha contra el Estado fascista español.
La Amnistía Total ha sido una reivindicación histórica, que se ha mantenido en las tablas reivindicativas de las diferentes organizaciones populares desde 1939. Desgraciadamente, y al contrario de lo que cabría esperar, después de la muerte de Franco los centenares de luchadores antifascistas que estaban en las prisiones del Régimen no fueron liberados automáticamente. Más bien al contrario. La muerte de Franco inició la Transición y una represión feroz contra todas las organizaciones que se oponían a las políticas continuistas y que no estaban dispuestas a pasar página de los 40 años de brutal dictadura, llena de muerte, torturas y represión de todo tipo.
Es por este motivo que, el 20 de noviembre de 1975, se desencadenó de nuevo una lucha muy importante por la amnistía. Si tan demócratas se habían vuelto de un día para otro, ¿por qué no liberaron a todos los antifascistas que aún seguían encarcelados? Después de varios años de luchas feroces en las calles, en 1977 el movimiento popular consiguió arrancar de las prisiones a algunos de esos luchadores, forzando al Régimen a aprobar diversos decretos de amnistías parciales. No se liberó a todos los presos políticos y, no solo eso, sino que se aprovechó para incluir en esos decretos a todos los torturadores y altos dirigentes fascistas. Además, esta amnistía, aunque liberó a centenares de luchadores, no vino acompañada de un cambio de régimen real. No se concedieron a las clases populares derechos y libertades reales y, por supuesto, no hubo ni justicia ni reparación por todos los años de opresión fascista.
Hoy, 50 años después, el panorama no solo no ha cambiado, sino que no hace más que empeorar. La represión ya no se centra exclusivamente en las organizaciones revolucionarias, sino que se expande a capas cada vez más amplias, a movimientos políticos y sociales de todo tipo. Por este motivo, hoy más que nunca, es fundamental recuperar la bandera de la Amnistía Total.
La amnistía implica el reconocimiento por parte del Estado de que las personas que fueron encarceladas o represaliadas no deberían haber sufrido nunca esta represión, porque su lucha es legítima. Debe ser total, sin importar la organización de la que procedan, ni los métodos de lucha que hubieran empleado. Y, obligatoriamente, debe venir acompañada de un reconocimiento real de los derechos y libertades que se nos niegan sistemáticamente.
Asimismo, debe ir ligada a una reparación real del daño causado a las organizaciones y militantes antifascistas que han sufrido torturas, asesinatos y persecuciones de todo tipo, y eso pasa por el castigo ejemplar de todos aquellos que hayan participado directa o indirectamente en todos esos crímenes. No se puede pasar página de la represión; no basta con quitar cuatro medallas simbólicas. Es necesario que exista una verdadera justicia y una verdadera reparación.
Por todo ello, consideramos que la lucha por una verdadera amnistía total, que venga acompañada de verdaderos derechos y libertades, es la punta de lanza de la lucha antifascista y contra este Régimen, al cual debemos poner fin, cueste lo que cueste. Porque el fascismo no admite reformas. Ni hoy, ni hace 50 años, ni nunca.
¡Derribemos el régimen monárquico-fascista!
¡Luchemos por la amnistía total!

Murió Franco, permanece su legado
Ezkerraldea Antifaxista
Estatu faxistarekin apurketa!
Se cumplen 50 años de la desaparición física de Franco. Pero no del régimen que impuso a sangre y fuego en 1939. La falta de libertades políticas plenas, la tortura en las comisarías, la impunidad policial, las leyes contra la clase trabajadora, el plegamiento a los intereses del Imperialismo occidental, los presos políticos en las cárceles, la Monarquía… permiten trazar un hilo de continuidad de casi 90 años.
Durante los años de la falsa Transición nuevas fuerzas se incorporaron al Régimen, permitiendo un blanqueamiento en forma de farsa electoral, sindicalismo de Estado y concesiones autonómicas. Pero los límites del Estado siguen “marcados y bien marcados”. Esa España que nos imponen no se concibe “ni roja, ni rota”.
Desde el reformismo y el oportunismo más militante también se legitima al Estado negándole su carácter fascista. Por eso resulta más necesario que nunca recordar las bases políticas para una verdadera ruptura democrática: amnistía, autodeterminación, justicia social y salida de las estructuras imperialistas son nuestras reivindicaciones para un Frente Popular Unitario. Que nadie tenga ninguna duda de que se las tendremos que arrancar al Estado por la fuerza.
El fascismo actual se está reorganizando sobre las bases del hartazgo social, la corrupción generalizada, la falta de expectativas, el aumento del coste de la vida… Es urgente reorganizarnos también nosotros y nosotras en cada barrio para hacer frente a esta realidad y ofrecer otras alternativas. Pero sin perder de vista el horizonte de la ruptura política. Porque el fascismo está inserto en el Estado y, al mismo tiempo, el Estado protege a los fascistas.