
África esclavizada, colonizada, esquilmada y Resistente.
Agenda.
EEUU
Su turno para esquilmar África
-I de II-

La presencia de los Estados Unidos en el continente africano se remonta a la ocupación, en 1824, de un territorio al que llamaron Liberia, destinado a “liberar” en él a los negros que, en EEUU, revelándose contra la esclavitud, habían huido de las plantaciones del sur, asentándose en los bosques o en territorios de aquellos Estados del norte donde se había abolido la esclavitud. A fin de paliar la amenaza que representaba para los Estados esclavistas del sur el ejemplo de estas comunidades de negros libertos, conocidos como cimarrones, optaron por devolverlos “libres” a África. Bajo esta fachada, Liberia nunca dejó de ser un protectorado colonial yanqui a través de esa minoría de ex-esclavos que, ahora como colonos negros, marginaron a la mayoría indígena que no dejó de resistirse a esa colonización. Tras su independencia, se han sucedido golpes de Estado y gobiernos de nativos o colonos, pero siempre con la participación o control de EEUU.
El surgimiento de nuevos países socialistas y de democracias populares, tras la II GM, así como la amplitud del movimiento por la independencia de las colonias, llevó a la nueva potencia imperialista hegemónica, bajo el argumento de contener la “expansión comunista”, a ejercer de gendarme mundial. Cualquier país que, tras su independencia, ha pretendido un desarrollo propio, sin injerencias, desde 1947, se ha encontrado con la “doctrina Truman”, con la que EEUU se ha arrogado el derecho de intervenir en los asuntos internos de otros países, a criterio de sus intereses.
La penetración yanqui a gran escala en África se produjo en la posguerra, en competencia con otras potencias imperialistas, sobre todo con Francia, a las que han ido desplazando y arrebatando el dominio de sus antiguas posesiones coloniales. La práctica habitual ha consistido en atrapar a estos países en la dependencia económica, por medio de la deuda, bajo el paripé de “ayudas al desarrollo”. Así disponen de las materias primas a su antojo o instalan bases militares para asegurar sus intereses geoestratégicos. En la práctica han venido imponiendo un ultimátum a las naciones africanas: O te sometes a mi dominio y saqueo, (con derecho a invertir donde y cuanto yo quiera), o te hago la guerra de todas las formas posibles para impedir tu desarrollo y tu soberanía real. Generalmente se han valido para esta dominación, de las castas políticas o militares locales más corruptas, colocándolas al frente de gobiernos títeres.
Durante la Sudáfrica racista del apartheid, EEUU suministró todo tipo de ayuda en su guerra contra las independencias de Angola y Namibia y, en la actualidad, en esos países, continúan apoyando a los grupos contrarrevolucionarios, a fin de mantener permanentes conflictos internos; las crecientes inversiones y la extracción en los nuevos y abundantes yacimientos petrolíferos y de valiosos minerales, bien lo valen.
Los países sometidos a su influencia, como Uganda, Ruanda y Burundi, son empleados para la dominación de otros, como el Congo. Hoy es por el coltán y otros minerales, ayer por el uranio que necesitaban para sus primeras bombas atómicas…/…
Continúa el domingo 23 de noviembre.