
Movimiento obrero. Su brutal situación:
Despidos masivos en Amazon
La multinacional estadounidense ha comenzados dos EREs en Madrid y Barcelona que afectarán a 1.200 empleados de las oficinas corporativas, sin impacto en las operaciones logísticas u otras ciudades, donde la empresa tienen un total de 28.000 trabajadores.
Este despido masivo en el Estado español se enmarca dentro de una estrategia global donde la compañía planea despedir a 14.000 trabajadores. Según la empresa lo que buscan es reducir la burocracia y mantener una estructura más ágil, eliminando capas organizativas y redirigiendo recursos hacia las áreas de mayor crecimiento estratégico.
El anuncio se produce pocos días después de la presentación de los resultados del tercer trimestre, en los que Amazon obtuvo un beneficio neto de 21.187 millones de dólares (unos 18.213 millones de euros), lo que supone un aumento del 38,2 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. La facturación trimestral ascendió a 180.169 millones de dólares (154.879 millones de euros), un 13,4 por ciento más interanual, con crecimientos tanto en ventas de productos (9,6 por ciento) como en servicios (16,3 por ciento).
En total, la plantilla global de Amazon ronda los 1,5 millones de empleados, de los cuales unos 350.000 desempeñan labores corporativas, precisamente las más afectadas por este ajuste global.
Los sindicatos critican que estos despidos se han anunciado sin explicar las causas que los motivan y que “lógicamente no pueden tener fundamento económico en uno de los gigantes empresariales más rentables del mundo”.

Comunicado: Reivindicaciones salariales en Correos: una lucha justa, pero incompleta
En las próximas semanas, los trabajadores del sector público estamos llamados a nuevas movilizaciones convocadas por los sindicatos mayoritarios —CCOO, UGT y CSIF— con el fin de exigir una mejora salarial para todos los empleados públicos, incluyendo, por supuesto, a la plantilla de Correos. Se trata de una reclamación legítima: desde hace años, la pérdida de poder adquisitivo, la inflación y la escasa actualización de los sueldos han impactado directamente en nuestras economías familiares.
Sin embargo, si bien aplaudimos cualquier paso que signifique un avance para el colectivo, no podemos dejar de observar que centrarse exclusivamente en el aumento salarial es una estrategia parcial e insuficiente. En el caso concreto de Correos, existen reivindicaciones históricas que siguen sin atenderse y que afectan de forma directa a la calidad de vida y las condiciones laborales de sus trabajadores.
La futura Ley de la Función Pública de la Administración del Estado, actualmente en proyecto y tramitación parlamentaria, representa una oportunidad crucial para corregir parte de estas desigualdades. Diversas enmiendas presentadas por algunos grupos parlamentarios permitirían la equiparación efectiva de los trabajadores y trabajadoras de Correos con el resto del personal del sector público, incluyendo el acceso a la movilidad interministerial, la reforma de las vacaciones por días hábiles, o el reconocimiento de las bajas por enfermedad sin pérdida retributiva, en definitiva, incluir a todas las empresas del sector público empresarial, por ende las Sociedades Mercantiles Estatales, entre ellas Correos, dentro del encaje legal como empresa pública estatal como empleados públicos de pleno derecho. Sin embargo, estas enmiendas no saldrán adelante sin presión social y sindical.
Desde el colectivo de Correos, también venimos reclamando con insistencia medidas como la conversión de contratos a jornada parcial en jornadas completas, así como la implantación efectiva de la jornada de 35 horas para toda la plantilla, sin distinción entre centros o categorías, movilidad interministerial, bajas al cien por cien sin penalización por enfermedad común.
Por eso, aunque compartimos el fondo de las movilizaciones por una mejora salarial, reclamamos que la agenda sindical no se limite a lo económico. En Correos, las necesidades son muchas y profundas, y merecen ser visibilizadas y defendidas con la misma fuerza. Si no luchamos por una inclusión plena en el Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP), si no exigimos los mismos derechos que cualquier otro empleado público, seguiremos siendo personal de segunda. Es hora de alzar la voz y presionar para que las enmiendas a la Ley de Función Pública sean aprobadas.
No solo queremos más sueldo, queremos más dignidad.

Huelga indefinida en la planta de El Prat de Llobregat de Archoma
La Confederación General del Trabajo (CGT), el sindicato mayoritario en la empresa, ha informado de que los trabajadores de la planta del El Prat de Llobregat de la química suiza Archoma han iniciado una huelga indefinida con un gran seguimiento que ha logrado paralizar la producción de productos químicos destinados al consumo industrial.
El sindicato denuncia “las precarias condiciones de salud y seguridad en las que se encuentran ahora”. Fuentes del sindicato explican que “Archroma ya ha anunciado que quiere reducir los gastos para vender esta planta, esto implica un mal mantenimiento de las instalaciones que nos pone en riesgo y el despido de los trabajadores, aumentando la carga de trabajo para la plantilla”. Lo cual contradice los anuncios de la empresa que hace unos meses predijo 30 nuevas contrataciones y una inversión de 20 millones de euros en tres años para reforzar la capacidad de producción de la planta, que según la compañía se ha convertido en una referencia para el resto de plantas de la multinacional.
La situación de las instalaciones y los graves riesgos de seguridad que causa son uno de los motivos que han hecho que la huelga arranque. Desde el sindicato señalan que “Para reducir el gasto, la compañía ha reducido tanto la maquinaria como las instalaciones”. En los últimos meses han experimentado desprendimientos de la cubierta de la planta y continuos problemas con máquinas industriales, que han pasado de tener mantenimiento preventivo a reparar, de manera torpe, las averías que sufren continuamente. Por este motivo, los más de 100 trabajadores de producción de Archroma en la ZAL del Prat han parado indefinidamente este lunes, una huelga que quieren mantener hasta que la empresa se siente a negociar y asegura “condiciones de trabajo seguras y dignas para toda la plantilla”.