
Internacional
Venezuela
Trump cierra puertas a acuerdo diplomático con Venezuela
El pasado jueves 2 de octubre, el presidente Donald Trump hizo saber a su enviado presidencial especial y director ejecutivo del Centro Kennedy Richard Grenell que cancelaría las negociaciones que se estaban manteniendo con altos cargos de Venezuela, incluido su presidente, Nicolás Maduro debido a la negativa de éste a abandonar voluntariamente su cargo de mandatario.
Mientras se intensifica la retórica de la lucha contra el narcoterrorismo por parte de Marco Rubio, secretario de Estado y asesor de seguridad nacional: “No vamos a permitir que un cártel, que opera o se hace pasar por un gobierno, opere en nuestro propio hemisferio”.
Es mediante el uso de la categorización de narcoterroristas que el ejército estadounidense ha podido llevar a cabo hasta el momento hasta 4 ataques conocidos en aguas internacionales, sin ofrecer ningún tipo de prueba, contra lanchas rápidas en el mar Caribe, matando a un total de 21 personas y desplegar en la región ocho buques de guerra, varios aviones de vigilancia P-8 de la Armada, MQ-9 Reapers, un submarino de ataque y cazas avanzados F-35. Desplegando así un contingente total, en tierra y a flote, que supera los 6500 efectivos, una fuerza totalmente desproporcionada para capturar o asaltar pequeñas lanchas rápidas.
Todo esto mientras Donald Trump recibe críticas y desligitimaciones desde su propia bancada donde diversos especialistas en las leyes que rigen el uso de la fuerza han cuestionado la afirmación del gobierno de Trump de que puede matar legalmente a personas sospechosas de narcotráfico como si fueran soldados enemigos, en lugar de detenerlas para procesarlas. Desde el punto de vista del derecho interno, el Congreso no ha autorizado ningún conflicto armado y desde el punto de vista del derecho internacional, para que un grupo no estatal pueda considerarse beligerante en un conflicto armado debe ser un “grupo armado organizado” con una estructura de mando centralizada y que esté participando en hostilidades.
La propia inteligencia estadounidense (que ya desacreditó a Trump cuando este afirmaba que Maduro controlaba la banda Tren de Aragua) ha evaluado que el Tren de Aragua, al menos, está formado por “células poco organizadas de redes delictivas individuales localizadas” y está “descentralizado”.
La tensión no parece dejar de aumentar puesto que el pasado lunes 6 de octubre, el presidente Nicolás Maduro informaba sobre la frustración de un ataque de falsa bandera sobre la embajada estadounidense en Caracas por sectores extremistas de la derecha venezolana. Las autoridades de Caracas han denunciado que estas acciones forman parte de los planes para un cambio de régimen en la nación sudamericana.
- https://www.nytimes.com/es/2025/10/07/espanol/america-latina/trump-maduro-venezuela-guerra.html
- https://www.hispantv.com/noticias/venezuela/632649/denuncian-planes-desestabilizadores-derecha

Madagascar
Las protestas masivas continúan en Madagascar pese a la caída del gobierno
La noche del lunes 29 de septiembre, el presidente de Madagascar, Andry Rajoelina, apareció en la televisión estatal para anunciar la disolución del gobierno. El objetivo era calmar los ánimos tras una semana de intensas protestas populares organizadas por jóvenes, sin liderazgos individuales ni proclamas partidistas (parecidas a las que hemos podido ver en Marruecos, Kenia o Nepal) en las que, según Naciones Unidas, ya habrían fallecido 22 personas y más de 100 habrían resultado heridas.
Las actuales protestas en esta isla oriental africana no surgen de la nada, sino que cabe encuadrarlas en una historia reciente marcada por las tensiones políticas, especialmente desde la llegada al poder de Rajoelina en un golpe de Estado en 2009 que, aunque al principio fue bien recibido, ha ido derivando cada vez más hacia el personalismo y el autoritarismo, prohibiendo protestas, arrestando a opositores políticos y presionando a los medios de comunicación. En 2023, las elecciones en las que consiguió ser reelegido fueron boicoteadas por la oposición, existiendo múltiples indicios de que fueron fraudulentas.
A estos factores políticos se le suma la mala situación socioeconómica, ya que Madagascar se encuentra entre los países más pobres del mundo. La falta de trabajo y el encarecimiento del coste de la vida afectan especialmente a los más jóvenes, optando muchos de ellos por migrar ante la falta de perspectivas para construir su futuro.

Francia
Dimite el primer ministro francés Sébastien Lecornu tras 26 días en el cargo
El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, renunció el pasado lunes 6 de octubre, menos de un día después de que su gobierno presentara a su nuevo gabinete. Según el ahora expresidente: «No se cumplen las condiciones para que yo siga como primer ministro» mientras criticaba la falta de voluntad de los partidos políticos para llegar a compromisos. Estas declaraciones están relacionadas con la composición de nuevo gabinete, muy parecido a su predecesor, ya que partidos de todos los espectros políticos que conforman la Asamblea Nacional lo criticaron duramente y amenazaron con rechazarlo.
Francia atraviesa una etapa de inestabilidad política que parece no tener fin. Lecornu se ha convertido en el tercer primer ministro en caer en menos de dos años, mientras que el pasado jueves 2 de octubre el país vivió su tercera jornada de protestas en un mes contra el Gobierno y los recortes presupuestarios: “Tres huelgas en un mes es algo inédito. No se puede gobernar un país contra el propio país (…) Si nada cambia vamos a pasar de una crisis democrática a una crisis de régimen”, declaró la secretaria general de la CGT, Sophie Binet, en la manifestación parisina, que arrancó a las dos de la tarde en la Plaza de Italia.
A pesar de que esta tercera jornada de huelga esperaba un menor seguimiento que las anteriores, los sindicatos hablan de una movilización de más de medio millón de trabajadores con 240 actos de protesta y manifestaciones convocados en las principales ciudades de Francia. El Ministerio del Interior respondió movilizando a 76.000 agentes de policía y gendarmes. Finalmente la jornada de protestas transcurrió con relativa tranquilidad excepto en Marsella, donde la policía detuvo a unas 70 personas que intentaban bloquear una fábrica.