
Muro de solidaridad y denuncias
Comunicado: PAB sobre la represión en la manifestación del 4 de octubre
La Plataforma Antirepressiva de Barcelona ha lanzado un comunicado en referencia a las detenciones del pasado 4 de octubre en la manifestación en apoyo a Palestina.
El passat 4 d’octubre Barcelona va tornar a aixecar-se contra el genocidi en Gaza. Després d’una gran marxa matinal que va reunir a centenars de milers, una segona convocatòria a la tarda - que assenyalava i boicotejava a empreses que financien l'extermini (Inditex, Carrefour, KFC, McDonald’s)- va ser brutalment reprimida.
En entrar a Plaça Catalunya, els Mossos van intentar rodejar i van carregar amb violència: desenes de persones van resultar ferides, diverses amb lesions greus i algunes evacuades en ambulància. He va haver 10 detinguts (6 són menors, alguns de només 14 anys) a la plaça i en metres pròxims. Posteriorment, es va viure una caça de bruixes al metro: detencions per portar simbologia pro-palestina o per trets magrebins; un cop a comissaria, els joves racializats van patir comentaris racistes i un dels menors va ser aïllat.
L’estratègia dels Mossos va ser clara des d’un inici: castigar al màxim els detinguts. Els menors van estar incomunicats dels seus pares, als qui no van avisar de la seva detenció fins a les 4 del matí en alguns casos. Respecte als companys majors d’edat, tot i que els advocats van anar a assistir-los a primera hora del matí, no van ser posats en llibertat fins gairebé les 10 de la nit. Des de la primera assistència, fins que van sortir els últims detinguts, des de la comissaria dels Mossos d’Esquadra de les Corts es van negar sistemàticament a donar informació als advocats sobre si sortien aquell mateix dia o passarien una altra nit més a comissaria. Com diem, l’objectiu era clar: intentar impedir la solidaritat, que sortissin al carrer i es veiessin totalment sols.
Aquests fets, per desgràcia, no són nous, ni casos aïllats. És la demostració, una vegada més, que per molt que des del Govern espanyol s’omplin la boca amb paraules boniques, les seves pràctiques demostren que estan i estaran sempre al costat del genocides, del gran capital(espanyol, francès o alemany) que s’omple les butxaques a costa de l’assassinat de milers de gazians.
Per part nostra, enviem tot el suport i la solidaritat als represaliats, a les seves famílies i amics, que van passar tantes hores d’angoixa, privats de tota informació. Aplaudim l’acció d’aquells que van més enllà de les consignes, que practiquen el boicot en totes les seves formes i que saben que un genocidi, no es frena només amb càntics i pancartes. Ara més que mai, pels represaliats i pel poble palestí, hem de continuar lluitant i cridar alt i clar que cap de les institucions de l’Estat en enganya amb els seus gestos buits de contingut i les seves floritures. La seva repressió no prodrà frenar-nos.
Absolució represaliats per Palestina!
A baix l’imperialisme de la UE i l’OTAN! Mort a l’Estat d’Israel.
Traducido al castellano
El pasado 4 de octubre Barcelona volvió a levantarse contra el genocidio en Gaza. Tras una gran marcha matinal que reunió a cientos de miles, una segunda convocatoria por la tarde —que señalaba y boicoteaba a empresas que financian el exterminio (Inditex, Carrefour, KFC, McDonald’s)— fue brutalmente reprimida.
Al entrar en Plaza Catalunya, los Mossos intentaron rodear y cargaron con violencia: decenas de personas resultaron heridas, varias con lesiones graves y algunas evacuadas en ambulancia. Hubo 10 detenidos (6 son menores, algunos de solo 14 años) en la plaza y en metros próximos. Posteriormente, se vivió una caza de brujas en el metro: detenciones por llevar simbología pro-palestina o por rasgos magrebíes; una vez en comisaría, los jóvenes racializados sufrieron comentarios racistas y uno de los menores fue aislado.
La estrategia de los Mossos fue clara desde el inicio: castigar al máximo a los detenidos. Los menores estuvieron incomunicados de sus padres, a quienes no avisaron de su detención hasta las 4 de la mañana en algunos casos. Respecto a los compañeros mayores de edad, aunque los abogados acudieron a asistirles a primera hora de la mañana, no fueron puestos en libertad hasta casi las 10 de la noche. Desde la primera asistencia, hasta que salieron los últimos detenidos, desde la comisaría de los Mossos d’Esquadra de les Corts se negaron sistemáticamente a dar información a los abogados sobre si saldrían ese mismo día o pasarían otra noche más en comisaría. Como decimos, el objetivo estaba claro: intentar impedir la solidaridad, que salieran a la calle y se vieran totalmente solos.
Estos hechos, por desgracia, no son nuevos ni casos aislados. Es la demostración, una vez más, de que por mucho que desde el Gobierno español se llenen la boca con palabras bonitas, sus prácticas demuestran que están y estarán siempre del lado de los genocidas, del gran capital(español, francés o alemán) que se llena los bolsillos a costa del asesinato de miles de gazacíes.
Por nuestra parte, enviamos todo el apoyo y la solidaridad a los represaliados, a sus familias y amigos, que pasaron tantas horas de angustia, privados de toda información. Aplaudimos la acción de quienes van más allá de las consignas, que practican el boicot en todas sus formas y que saben que un genocidio no se frena solo con cánticos y pancartas. Ahora más que nunca, por los represaliados y por el pueblo palestino, debemos continuar luchando y gritar alto y claro que ninguna de las instituciones del Estado nos engaña con sus gestos vacíos de contenido y sus florituras. Su represión no podrá frenarnos.
¡Absolución para los represaliados por Palestina!
¡Abajo el imperialismo de la UE y la OTAN! ¡Muerte al Estado de Israel!

Sareb intenta desahuciar a seis familias sin negociar
La Sareb, también conocida como el “banco malo”, continúa esforzándose por desahuciar a las familias que viven en sus bloques. Este es el caso de las vecinas de María Guerrero 1, en el barrio madrileño de Carabanchel, donde 15 familias intentan negociar un alquiler social con la entidad a través del Sindicato de Vivienda de Carabanchel.
El pasado julio la organización denunciaba que la empresa pública había ofrecido alquileres sociales a solo nueve de las viviendas y excluía a las otras seis. Además los alquileres sociales que propuso Sareb a las nueve familias contenían cláusulas abusivas. Este octubre ha llegado la noticia de que Sareb ha pedido el desahucio de las seis viviendas a las que no ofreció alquiler acusándolas de negarse a negociar.
Las vecinas denuncian que han intentado seguir pagando el alquiler y que son víctimas de contratos fraudulentos por parte de la antigua propiedad, que siguió cobrando el alquiler una vez que el edificio había pasado a Sareb. “Vivimos aquí hace siete años, entramos con un contrato que no sabíamos que no estaba correcto y hasta 2024 no nos enteramos que el que antes era el propietario nos había estado cobrando el alquiler cuando ya el piso no era suyo”, explica uno de los afectados por el aviso de desahucio. “Nos llama la atención que los seis que ni siquiera nos han ofrecido contrato, aunque fuese uno abusivo, somos las familias que estamos en los pisos más grandes, los seis de las esquinas, dos por planta”.
El Sindicato de Vivienda sospecha que la operación sea “un intento de especulación, son por las que mayor tajada económica se puede sacar si las ponen en el mercado. Este bloque está en una zona del distrito que se está gentrificando, donde suben los precios, y Sareb, como en otros casos, prima el negocio”.
El Sindicato de Vivienda de Carabanchel ya prepara movilizaciones para defender a los vecinos amenazados, entendiendo que las maniobras de Sareb son “una excusa” para tratar de desalojar el bloque completo.