
África esclavizada, colonizada, esquilmada y resistente.
Agenda
Mozambique
Del Movimiento de Liberación hasta hoy
-y II-
Viene del domingo 5 de octubre.

…/… El planteamiento de Machel sostiene la importancia de unificar a todos los africanos para poder hacer frente al enemigo común. En la misma línea continúa diciendo: “La existencia de clases explotadoras, blancas o negras de cualquier otro color, crean poderes y estados explotadores”, por lo que insiste en que “La lucha de liberación es una lucha popular en su forma y en su contenido, contra el colonialismo y el imperialismo y la explotación del hombre por el hombre”. La lucha contra el colonialismo no supone terminar con la explotación de los trabajadores, pues dentro de las sociedades africanas también tiene lugar esta explotación: “Esto significa que nuestro objetivo es derribar el poder de las clases explotadoras en Mozambique”.
Con una gran parte del territorio liberado, en septiembre de 1974, se firmaron los acuerdos entre el gobierno portugués y los representantes del FRELIMO, fijando la independencia, tras un período de transición, para junio de 1975.
Con Machel se nacionalizó la educación, la salud y la justicia y en el primer año se inició la batalla para alcanzar la soberanía alimentaria del país. En 1980, se puso en marcha una campaña de educación política dirigida a eliminar la corrupción, la ineficiencia y la burocratización. “Cuando empleamos los brazos para derrotar al más viejo orden, sentíamos la profunda necesidad de crear una nueva sociedad: fuerte, sana y próspera, en la que la gente explotada cooperaría libremente para el progreso de todos. En el curso de nuestra lucha entendimos los objetivos más claramente: sentíamos que la lucha para crear las nuevas estructuras fallaría sin la creación de una nueva mentalidad”.

Samora Machel, tras once años en la presidencia de la República Popular de Mozambique, fue asesinado en 1986 cuando regresaba de un viaje de Estado en Sudáfrica, en un supuesto accidente de avión. Solo podían estar interesados en este “accidente” los EEUU y el régimen racista de Sudáfrica que, para entonces, desde 1977, dentro de sus planes de acoso y destrucción del proyecto socialista que se estaba llevando a cabo en Mozambique, estos dos países venían financiando a un ejército de mercenarios, el RENANO, imponiendo una guerra a la población que duraría quince años. Guerra en la que, además del terrorismo, recurría al acaparamiento de alimentos de primera necesidad en manos de comerciantes capitalistas. Acorralando a un gobierno que, necesitado de mantener una defensa armada contra estos planes contrarrevolucionarios, no podía llevar a cabo sus planes económicos ni en la reactivación del aparato productivo. Así hasta que en 1992, contra la voluntad de los pueblos y con la ONU por medio, acabaron imponiendo al país la “economía de mercado”, el “multipartidismo” y el FMI.
Si bien al FRELIMO, el imperialismo yanqui le ha permitido mantenerse en el gobierno hasta hoy, es a condición de haber traicionado sus principios fundacionales y cedido a todas sus imposiciones, habiéndose transformado en un partido a su servicio, opuesto al de Samora Machel. Y si no, ahí tenemos a sus mercenarios que no han dejado de mantener un terrorismo “de baja intensidad” desde entonces para que ese gobierno se mantenga obediente.