
África, esclavizada, colonizada, esquilmada y Resistente.
Agenda
Angola
Mantener la guerra para impedir su soberanía
I de II.
En los 60 tuvo lugar el boom de la producción diamantífera, del hierro y del petróleo. La economía angoleña se asoció a las transnacionales y pasó de agraria a agro-minera, con lo que el 90% de sus exportaciones iban destinadas a los países industrializados. Pese a estos ricos recursos se mantuvo el atraso de su sistema productivo y un nivel de escolarización bajísimo por lo que en el país coexistió la economía tradicional colonial y la del capital internacional.
Este crecimiento se dio paralelamente a la transformación industrial de la Sudáfrica del apartheid, que había hecho de la Angola portuguesa un área privilegiada para sus inversiones, con lo que se reforzaba en la zona el bastión de la discriminación racial, del poder colonialista blanco y la oposición a toda independencia cuando, en el resto de África, ya se estaban produciendo las independencias de numerosos países o estaban en vías de lograrlas.
El movimiento por la descolonización, que comenzó a fraguarse entre los campesinos indígenas y sectores estudiantiles que habían cursado estudios en la metrópolis lusitana, dio lugar a la creación de numerosas organizaciones. Como el poder colonial no permitía su legalización no dejó otra alternativa que la clandestinidad y la lucha armada, y que estas fueran el único medio de lograr la independencia.
En 1956, de la unidad de varias de estas organizaciones, nació el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), como movimiento nacional sin distinciones étnicas, impulsado y dirigido por Agostinho Neto. En los años posteriores, además del MPLA, surgieron agrupaciones de base étnica, como el Frente de Liberación de Angola (FNLA) en 1962 y, cuatro años después, se formó la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA).

Estas fuerzas político-militares tenían objetivos diferentes y se dividían en dos grandes bloques: El del MPLA, era un movimiento de alcance nacional, con un carácter anticolonial, antiimperialista, por la independencia y la soberanía, y portador de un proyecto de justicia social, de inspiración socialista. Su mayor apoyo interno provenía de los sectores urbanos y en el exterior contaba con el respaldo de las fuerzas revolucionarias a nivel mundial y del campo socialista.
El resto de las fuerzas, eran fundamentalmente organizaciones étnicas, con intereses basados en objetivos locales. El FNLA, asentado en el noroeste, mientras que la UNITA actuaba en la zona este. Ambos eran proimperialistas y subvencionados por diferentes potencias occidentales y por Sudáfrica. A diferencia del MPLA, estas organizaciones, al ser de base étnica, se circunscribían a una región, y se mantenían unidos por la lealtad a sus jefes tradicionales o religiosos. En suma, tuvieron una práctica reaccionaria, servil, demagógicamente nacionalista y contrarrevolucionaria y en todo momento trataron acabar con el MPLA. Pero los éxitos militares de este, entre 1961-1974, con los que se había consolidado en cuatro zonas político-militares que cubrían gran parte del territorio angoleño, mostraron el fracaso de todos los planes contrarrevolucionarios.
Cuando en Portugal, en abril de 1974, se produjo la Revolución de los Claveles, el MPLA participó, junto con el FNLA y la UNITA, en las conversaciones con el gobierno de Portugal en las que acordaron establecer un gobierno de transición que regiría hasta noviembre de 1975, fecha para declarar la independencia de Angola. Pero el MPLA tuvo que enfrentar todo tipo de obstáculos para proclamar la independencia en la fecha acordada, porque las otras agrupaciones reaccionarias actuaron para impedir la victoria del programa revolucionario que quería la mayoría. El apoyo que recibió el MPLA y el fracaso de los intentos del FNLA y la UNITA por derrocarlo, llevaron a estas formaciones contrarrevolucionarias a intentar lograrlo por la vía de las armas. … /…
Continúa el domingo 28 de septiembre.