
Internacional
Ucrania
26 países desplegarían tropas en Ucrania tras un acuerdo de paz
Un total de 26 países, en su mayoría europeos, se han comprometido a desplegar tropas en Ucrania cuando se llegue a un acuerdo de alto el fuego, como fuerzas de seguridad, supuestamente para vigilar la paz. Según el compromiso “Estarán presentes por tierra, mar o aire y proporcionarán seguridad”.
El compromiso ha sido anunciado por el presidente francés tras una reunión de la Coalición de Voluntarios, un grupo de 35 países aliados de Ucrania. Macrón insistió en que esas fuerzas no pretenden entrar en ninguna guerra con Rusia, únicamente “garantizar la paz y aportar muy claramente una señal”. Sin embargo no han dado información sobre las fuerzas que se desplegarían o cuales son los países que se han comprometido a desplegarlas con el pretexto de mantener al Kremlin sin acceso a sus planes.
El objetivo que se han marcado estos 26 países de cara a la galería es prevenir una nueva gran agresión e implicarse “en la seguridad duradera de Ucrania”. Desde luego el comportamiento de Rusia y Ucrania ha dejado claro que no es Rusia la que necesita que se compruebe su cumplimiento de los tratados, no así Ucrania que incumplió sistemáticamente los acuerdos de Minsk.
Macrón, además de afirmar que estos nuevos acuerdos van mucho más allá de los firmados hasta ahora en materia de solidaridad y apoyo a Ucrania ha anunciado que aún les queda mucho por hacer: “Ahora, continuaremos este trabajo. En los próximos días, lo finalizaremos con Estados Unidos para obtener detalles sobre el apoyo que brindan, desde la supervisión hasta el alto el fuego y todas estas líneas de seguridad. Y después, tendremos que formalizar textos políticos, es decir, preparar un acuerdo de paz duradero y, sin duda, un acuerdo multilateral o una serie de acuerdos bilaterales de apoyo”.
El presidente francés también ha anunciado que en los próximos días se concretará el apoyo de Estados Unidos a las garantías de seguridad de Ucrania, aunque ha insistido en que los norteamericanos han estado implicados “en todas las etapas del proceso”.

Unión Europea
La UE financia con 500 millones empresas militares israelíes
Desde octubre de 2023 la Unión Europea ha invertido casi 500 millones de euros en subvenciones de investigación a tecnológicas israelíes, muchas de ellas dirigidas por miembros o exmiembros del ejército que actualmente está cometiendo un genocidio en Gaza.
La financiación procede del programa Horizon Europe, que según la Comisión Europea es un proyecto científico con la intención de impulsar una sociedad sostenible. La realidad es que esos millones han acabado financiando 348 empresas y proyectos israelíes relacionados con el sector militar. La mayor parte de esa financiación se hizo después de 2023, en 2024, cuando distintos organismos internacionales ya hablaban de genocidio la UE transfirió 220 millones, en 2025 con el genocidio ampliamente documentado y denunciado se han transferido 110 millones.
La financiación también alcanzó a la Autoridad de Innovación de los sionistas, dirigida por exoficiales del ejército, así como a compañías como IBM Israel, acusada de operar software de vigilancia en puestos de control contra palestinos. El programa Horizon también apoyó a startups como SpacePharma, OncoHost, Codium, Wi-Charge, Sightec, NeuReality, Belkin Vision y NeuroKaire, la mayoría dirigidas por reservistas o exmilitares participantes en operaciones contra el pueblo palestino.
En 2023 el presidente de la Academia de Ciencias israelí advirtió que privarles de estos fondos sería una sentencia de muerte para su ciencia. Esto deja claro que la Unión Europea si tiene herramientas de presión sobre el Estado israelí y que, de tener la voluntad política, podría tomar medidas sobre los sionistas para acabar los ataques al pueblo palestino.
Esta revelación coincide con un aumento en las denuncias contra la Unión Europea por complicidad en la agresión sionista. Bruselas, con la mayor de las hipocresías, mantiene un discurso en defensa de los derechos humanos y financia el conglomerado científico y tecnológico de aquellos que llevan décadas pisoteando estos derechos.

Irlanda
Irlanda exige a la ONU que recurra a la fuerza contra Israel
El presidente irlandés, Michael D. Higgins, denunció la política criminal de Israel en la radio pública RTE e instó a la ONU a intervenir en virtud del Capítulo VII de la Carta, un mecanismo que permite la acción coercitiva, incluido el uso de la fuerza, sin la aprobación del Consejo de Seguridad, si es necesario.
“Estamos en el terreno de la irresponsabilidad”, declaró Higgins a la radio, calificando la situación en Gaza de “período trágico” en la historia mundial. Afirmó que el mundo atraviesa un “momento extraordinario” en el que algunos dirigentes israelíes están “explícitamente interesados en la ilegalidad” sin respetar el derecho internacional.
“No podemos utilizar el genocidio en curso en Gaza para distraer la atención de las cuestiones políticas que han sido descuidadas durante tanto tiempo”, concluyó el presidente irlandés.
El 30 de agosto, antes de una reunión informal de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea en Copenhague, el titular irlandés, Simon Harris, advirtió que la Unión Europea corría el riesgo de perder toda credibilidad, si no tomaba medidas concretas contra Israel ante lo que calificó de “horrendo genocidio” en Gaza.
Por su parte, a partir del lunes el Banco Central de Irlanda dejará de certificar los bonos israelíes. La última emisión de Israel para recaudar fondos en la Unión Europea fue aprobado por Luxemburgo, no por el Banco Central de Irlanda.
La prohibición se produce tras las crecientes protestas en favor del boicot a Israel, que exigen al Banco que se niegue a aprobar las emisiones de Tel Aviv.
El gobernador del Banco Central, Gabriel Makhlouf, confirmó la medida en una carta enviada el lunes a Mairead Farrell, presidenta del Comité de Finanzas del Oireachtas, el Parlamento irlandés.
La última autorización de folleto del Banco Central de Irlanda expiró el lunes.
Hasta ahora, la validación de los documentos obligatorios para toda la Unión Europea era responsabilidad de Reino Unido pero, tras el Brexit, Israel recurrió a Irlanda.