
Muro de solidaridad y denuncias:
“50 años de libertad”:
-A la espera del Panteón
Iñaki Egaña
De nuevo la memoria y las víctimas se han convertido en trinchera para quienes reivindican el modelo de “Transición modélica” sin reparar, espero, que con ello y su posicionamiento hacen el caldo gordo a quienes afirman que el franquismo no fue tan horrible. Blanquear el fascismo es el coste de su apuesta y categorizar nuevamente a sus víctimas el resultado. No es de recibo el enfoque actual de Gogora de comparar a quienes el propio Gobierno vasco calificó de víctimas con los verdugos franquistas, más aún cuando su director es licenciado en historia. Cerca de 100.000 desaparecidos, decenas de miles de ejecuciones extrajudiciales, millones de bienes incautados y, en el caso vasco, 151.000 exiliados (de ellos 39.000 niños) y 60.000 presos políticos. Más una sociedad capada en su desarrollo personal y colectivo.
La deriva proviene de ese seguimiento que ha adoptado en los últimos tiempos el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos de la CAV del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, que ve en la sociedad vasca un ejemplo de patología social y ha convertido a las víctimas en asimétricas. El socialista Jagoba Álvarez, reciente director de DDHH del Gobierno de Gasteiz, ha escrito acertadamente hace unos días que no contextualizar el pasado “deja el campo abierto a la revisión sobre la violencia durante la dictadura que pretende hacer la derecha española cuestionando a todos para difuminar la violencia de Estado través de todas sus formas”.
Así, se dan por buenos los juicios militares sumarísimos (a pesar de la nulidad de todos ellos según la Ley de Memoria Democrática). Si eran de ETA, como Txiki y Otaegi, eran criminales. Si pertenecían al FRAP, como semanas pasadas sucedió en el caso de Xose Humberto Banea, en 1975 era un “asesino” y en 2025 ha sido reconocido como víctima, “asesinado”. La guerrilla antifranquista, los maquis, mataron a 234 guardias civiles, el último en la década de 1960 en el Irati navarro. Eran bandoleros y criminales para el régimen. Hoy son tratados y homenajeados como “miembros activos de la resistencia armada contra la dictadura franquista”. En 2021, Fernando Martínez López, secretario de Estado de Memoria Democrática afirmó: «Los guerrilleros lucharon por la democracia y así se estudiará en las escuelas».
Pero en el caso vasco, aquellos que fueron condenados como victimarios no podían ser tratados de ninguna manera también como víctimas a pesar de ser torturados. La ola de Galdakao infló el argumento. Jon Mirena Landa: “El aumento de las asimetrías, tras manipulación, envenenará las políticas públicas de memoria”. Que es el fondo de la cuestión, plantear un debate en la que los victimarios o supuestos (en cualquier época incluso en una dictadura), queden al margen de la condición de víctima. Si entraríamos a fondo en la cuestión se abriría la discusión en profundidad. ¿Un victimario lo fue por ser previamente víctima? Si fuera así ¿se legitimarían las actividades de las disidencias políticas, incluso las violentas? Recordar aquel preámbulo de la Carta de Naciones Unidas: “Los derechos deben ser protegidos por la ley a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión”.
Esta deriva de Gogora/Melitonium ha abierto un melón que no se si lo han calibrado en su medida. Porque el argumento sobre la criminalidad de Txiki y Otaegi y su matización como víctimas tiene una traslación universal. Y es el mismo, por cierto, que el que emplean el evangelista César Vidal o el franquista Pío Moa que afirman que los ejecutados por el dictador eran, en su mayoría, asesinos. No lo señalaron explícitamente, pero se entiende que se lo merecían. ¿Estaban justificadas las torturas a Txiki, Otaegi, Baena, García Sanz y Sánchez por su condición de condenados a muerte?
Joseba Elosegi, militante del PNV y capitán del batallón Saseta sobrevivió al bombardeo de Gernika. En setiembre de 1970, en los mundiales de pelota celebrados en Donostia, se prendió fuego y en el frontón Anoeta se lanzó contra el dictador. Erró en el intentó y, en cambio, provocó graves heridas a uno de sus escoltas, por lo que fue condenado. ¿Y si hubiera matado a Franco? ¿Habría sido un tiranicidio? ¿Y si, por el contrario, hubiera fallecido únicamente el policía-escolta, ¿un crimen de por vida? ¿Un victimario porque en Carabanchel compartió comuna con los presos de ETA? Este argumento absurdo no tiene recorrido en otras latitudes. Nelson Mandela era un terrorista -27 años en prisión por dirigir un grupo armado- que combatía el supremacismo. Mariano Rajoy y el hoy rey Borbón asistieron a sus exequias. El polaco-judío David Ben-Gurión, otro terrorista que fue el primer ministro de Israel. En 2019 Angela Markel, en nombre de su Gobierno, homenajeó a los “patriotas” que intentaron matar a Hitler en 1944: “Hay momentos en que la desobediencia es obligatoria”, dijo la canciller. ¿Se imaginan un homenaje en el congreso español a quienes mataron a Carrero Blanco? ¿O a Joseba Elosegi por intentarlo con Franco? Yo tampoco.
Hace unos meses, los restos de Missak y Mélinée Manouchian, integrantes del grupo armado contra el nazismo que aparecieron como criminales en el conocido como Affiche Rouge alemán y luego ejecutados con otros 23 compañeros de su partida, fueron a parar al Panthéon de París, donde reposan cerca de un centenar de destacados personajes en la historia del Estado francés. Comparten descanso junto a Dumas, Víctor Hugo, Voltaire, Marie Curie, Malraux, Rousseau, Zola… No fue un Gobierno radical de izquierdas quien tomó la decisión, sino un atlantista como Emmanuel Macron. Una lógica decisión.
Y no sería irregular que, ya en la cercanía, Gogora destinara parte de su presupuesto a replicar un proyecto similar, un Panteón vasco. Si lo desean, con un arco cronológico reducido que recogiera los restos de quienes lucharon en la época citada. Ahí van mis propuestas: Txomin Letamendi, Delia Lauroba, Alfredo Espinosa, Jesús Larrañaga, Columba Fernández, Julián Zugazagotia, Julia Álvarez Resano, Isaac Puente, Txiki, Otaegi, los cinco obreros del 3 de marzo… A la espera.

-Palabras con lengua de serpiente venenosa
“Cuando matas, eres un asesino”
Javier De Andrés Guerra, presidente del PP vasco.
Javier De Andrés, ha denunciado –en referencia a los miembros de ETA Txiki y Otaegi, fusilados por el franquismo en septiembre de 1975– que, cuando alguien “mata a una persona”, es “un asesino”, independientemente de que lo haga “en Irán, en la España franquista o en la Cuba castrista”. Además, ha preguntado por qué la izquierda busca siempre “como referente político a personas con crímenes a sus espaldas, sea Otegi u Otaegi”, y les ha recomendado buscar otra referencia de “gente noble y honesta”.
De Andrés, se ha referido a la polémica generada por la exhibición de fotos y carteles en diferentes localidades vascas de los miembros de ETA Jon Paredes Manot ‘Txiki’ y Ángel Otaegi, ejecutados en el franquismo.
En su opinión, este hecho “tiene importancia ética y moral” porque “no se puede tener como referencia moral y política a dos personas que fueron criminales, que fueron asesinos”. “No se puede considerar como un defensor de la democracia aquellos que han matado policías. Cuando matas a una persona eres un asesino. Da igual que lo hagas en Irán, que en la España franquista o que en la Cuba castrista. Eso es un asesinato”, ha insistido.
El dirigente del PP ha hecho “una apelación para que la gente de izquierdas reflexione por qué motivo los líderes de la izquierda tienen que tener siempre un crimen a su espalda”. “Es decir, que para ser de izquierdas y ser un referente de la política de izquierdas tienes que tener un crimen a tu espalda. ¿Por qué siempre tienen que ser personajes, me da lo mismo que sea el Che Guevara, Stalin, Otegi que Otaegi”, ha manifestado.

Historia sangrienta de su partido:
-Alianza Popular se fundó el 9 de octubre de 1976 como una alianza de siete asociaciones políticas (protopartidos) herederos del franquismo:
- Reforma Democrática, liderada por Manuel Fraga Iribarne, ministro franquista de Información y Turismo entre 1962 y 1969 y vicepresidente del Gobierno y ministro de la Gobernación entre 1975 y 1976.
- Unión del Pueblo Español, liderada por Cruz Martínez Esteruelas, ministro franquista de Planificación y Desarrollo entre 1973 y 1974 y ministro de Educación y Ciencia entre 1974 y 1976.
- Acción Democrática Española, liderada por Federico Silva Muñoz, ministro franquista de Obras Públicas entre 1965 y 1970.
- Democracia Social, liderada por Licinio de la Fuente y de la Fuente, ministro franquista de Trabajo entre 1969 y 1975 y vicepresidente del Gobierno entre 1974 y 1975.
- Acción Regional, liderada por Laureano López Rodó, ministro franquista sin cartera entre 1965 y 1967, ministro de Planificación y Desarrollo entre 1967 y 1973 y ministro de Asuntos Exteriores entre 1973 y 1974.
- Unión Nacional Española, liderada por Gonzalo Fernández de la Mora, ministro franquista de Obras Públicas entre 1970 y 1974.
- Unión Social Popular, liderada por Enrique Thomas de Carranza, director general franquista de Cultura Popular y Espectáculos entre 1969 y 1972 y director general de Relaciones Culturales en 1972.
Al año siguiente, en 1977, pasó a constituirse como federación de partidos.
En ese congreso se eligió a Federico Silva Muñoz, de Acción Democrática Española, como presidente y a Manuel Fraga Iribarne, de Reforma Democrática, como secretario general, ambos exministos franquistas de larga trayectoria.
Finalmente, en 1989, esta federación optó por su disolución, refundándose como un partido político con la actual denominación Partido Popular. En el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior su inscripción figura a fecha de 4 de mayo de 1977, fecha de fundación legal heredada por el Partido Popular años después, o sea, reivindicando el legado de estos criminales.
Javier De Andrés, aplícate el cuento, perteneces a un partido fundado por 6 criminales que fueron ministros (y un alto cargo) en la brutal dictadura fascista franquista española. Como ministros fueron responsables de mil atrocidades, muchas muertes y fusilamientos con juicio amañado.
Líderes de la derecha extrema, como tu amado Fraga, fue uno de los mayores responsables, y sus elegantes botines chorreaban sangre.
Su currículum:
Nació en Vitoria en 1967. En la misma Vitoria del 3 de marzo de 1976 y la máxima responsabilidad de Fraga en el asesinato de 5 obreros y más de 60 heridos de bala. Periodista de profesión. Con Fraga como ídolo por lo que parece, como político, su incorporación a la actividad institucional llegó como director de Comunicación de la Diputación Foral de Álava en 1999. Procurador de las Juntas Generales de Álava desde 2007. Fue Diputado general de Álava entre 2011 y 2015. Parlamentario vasco en 2026. Delegado del Gobierno en la Comunidad Autónoma del País Vasco entre 2016 y 2018 y Diputado en las Cortes Generales en 2023-2024.
Como político, AP-PP; como periodista, negacionista de su propia historia. ¿O te acuerdas del Che y no del genocida Franco, padre político de los siete fundadores de tu partido?.

Convocatorias:
-Córdoba, 12 de septiembre
Charla coloquio de la clase obrera.
Experiencias de lucha: Represión, solidaridad y amnistía.
- ATA-Acerinox Los Barrios, Cádiz, CTM-Cádiz, CGT Cádiz, USTEA, CTA, SU y CNT- Córdoba.
En el C.C. Juan 23. 19,30 h.
Colectivo Solidari@s, Círculo Cultural Juan 23.